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Urticaria crónica, mucho más que un picor

por María José Merino




Mucho más que un simple picor

La UCE es una afección cutánea en ocasiones grave y preocupante caracterizada por la aparición de ronchas o habones con enrojecimiento, hinchazón, prurito y, a veces, dolor en la piel. Es de carácter crónico e impredecible, aparece de forma espontánea, en intervalos de 1 a 24 horas, y dura más de seis semanas. En la mayoría de los casos, se mantiene entre 1 y 5 años, pero puede permanecer durante décadas. Muchos estudios han tratado de esclarecer las causas directas de la enfermedad, poniendo de manifiesto el papel del sistema inmune en muchos pacientes, con posibles factores agravantes como el estrés o la fatiga.

Hasta el 60% de las personas con UC desarrollan urticaria crónica espontánea (UCE)6, y más de la mitad experimentan angioedema o hinchazón de las capas profundas de la piel, que suele afectar a zonas laxas como los párpados, los labios, el dorso de las manos o los pies, los órganos genitales y las mucosas. Si se desarrolla de forma muy intensa, puede llegar a producir deformación facial, así como limitar los movimientos de las articulaciones.

Por todo ello, la enfermedad, que afecta al 1% de la población mundial y a más de 300.000 personas en España, es mucho más que un picor o un mero problema estético. La realidad es que esta patología dermatológica conlleva una fuerte carga económica y psicosocial en la calidad de vida de los pacientes, debido a la angustia que provocan el picor extremo y la hinchazón, y que genera efectos negativos como insomnio y comorbilidades como depresión y ansiedad. Además, los síntomas desembocan en irritabilidad, aislamiento social y laboral y trastornos emocionales similares a los que sufren, según sugieren los estudios, las personas con cardiopatía isquémica.

El Dr. Javier Cañueto Álvarez explica que “es importante destacar que, en general, la urticaria crónica no es una enfermedad grave, aunque afecta a la calidad de vida de los pacientes de una manera notable. En este sentido, el picor puede ser muy significativo y las lesiones acompañantes muy llamativas”. El experto pone el foco en aspectos relevantes a la hora de determinar la gravedad de la patología, como son la intensidad y la duración: “en relación con la intensidad existen escalas de gravedad que tienen en cuenta el picor y el número de lesiones que aparecen y que nos dan una idea del impacto de la enfermedad en el paciente. Además, hay escalas más específicas sobre calidad de vida que también pueden ofrecer información sobre la intensidad de la urticaria en términos subjetivos. En relación a la duración, podemos decir que cuanto mayor sea más grave podemos considerar la UCE”.

Según enfatiza el dermatólogo, “el nivel de desinformación que existe en la urticaria crónica espontánea es muy llamativo. Aparte de ser una patología poco conocida por la población general, es muy significativo que los pacientes que la sufren suelen buscar la causa habitualmente en una alergia a algún cosmético recientemente introducido en su higiene diaria, a algún alimento que han consumido la noche anterior o a algo con lo que han contactado. De hecho, si haces una encuesta, la mayoría de los pacientes con urticaria crónica espontánea afirmará que tiene una alergia a algo. Este es el mayor mito de la urticaria crónica”, considera.

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