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Home Bienestar Medicamentos con “efecto seco”: todo lo que debes saber

Medicamentos con “efecto seco”: todo lo que debes saber

por Teresa Cepeda Vidal
medicamentos que provocan sequedad

Hay efectos secundarios de algunos medicamentos que se hacen notar enseguida… y otros que se cuelan poco a poco en tu día a día hasta que de repente te preguntas: “¿por qué tengo siempre la boca seca?” o “¿desde cuándo me pican tanto los ojos?” Lo curioso es que muchos tratamientos habituales, pueden estar detrás de esa sensación de falta de hidratación en distintas partes del cuerpo.

¿Por qué algunos medicamentos son “secantes”? Entender el proceso es el primer paso para ponerle solución y seguir cuidándote sin renunciar a tu bienestar. Normalmente, producimos saliva, lágrimas y otras secreciones sin darnos cuenta. Son las que hacen que puedas hablar con comodidad, mantener los ojos lubricados o que la piel no esté tirante. Pero algunos fármacos interfieren en ese equilibrio. Muchos actúan como si apagaran un interruptor interno que estimula esas secreciones. Es decir, el cuerpo sigue funcionando, pero produce menos saliva o menos lágrimas de lo habitual. Y ahí es cuando empiezas a notar la boca pastosa, los ojos secos o la piel más áspera.

Otras veces, el efecto es más “indirecto”. Por ejemplo, hay medicamentos que hacen que elimines más líquidos (como los diuréticos), y eso también puede dejarte con sensación de sequedad general. No es que el medicamento te esté “sentando mal” necesariamente, es simplemente una de sus posibles consecuencias. La clave está en reconocerlas para poder ponerle solución sin dejar tu tratamiento.

Los más top en sequedad

  1. Anticolinérgicos: medicamentos que emplean en enfermedades como el Parkinson, EPOC, vejiga hiperactiva, depresión, ansiedad, alergia o dolor crónico, entre otros.
  2. Diuréticos: se usan para eliminar líquidos en algunos tipos de hipertensión o en edema. Al aumentar la eliminación de agua por la orina, pueden favorecer la deshidratación.
  3. Medicamentos para el resfriado y la congestión: algunos descongestivos, tanto los nasales como los que incorporan muchos antigripales, pueden resecar las mucosas.
  4. Tratamientos para el acné: algunos medicamentos, especialmente los más potentes como los retinoides, pueden resecar mucho la piel, los labios y hasta los ojos, generando descamación y heridas por grietas.

Señales de que tu cuerpo pide hidratación

  • Boca seca: dificultad para hablar, tragar o notar sabores. 
  • Ojos secos: lagrimeo, picor, escozor o sensación de arenilla. 
  • Piel seca: tirantez, descamación o picor. 
  • Sequedad nasal: sensación de irritación o incluso pequeñas hemorragias. 
  • Sequedad vaginal: tirantez, molestias o dolor durante las relaciones. Aunque no sea un efecto secundario peligroso, sí influye en nuestra calidad de vida y por eso conviene comentarlo cuanto antes para resolver este sencillo problema. La buena noticia es que hay muchas formas de hacerlo sin necesidad de dejar el tratamiento farmacológico. 

Gestos que hacen la diferencia

Si notas la boca seca:

  • Ten siempre agua a mano y ve dando pequeños sorbos a lo largo del día.
  • Existen chicles o sprays específicos para esta situación que “activan” la saliva de forma natural. 
  • El alcohol y el tabaco resecan aún más, por lo que conviene evitarlo.

Para los ojos secos:

  • Las lágrimas artificiales son tus aliadas, sobre todo si pasas muchas horas con pantallas. 
  • Haz pequeñas pausas para descansar la vista (tus ojos lo agradecerán). 
  • Y cuidado con el aire acondicionado o la calefacción directa: resecan más de lo que parece. 

Si la piel está más tirante de lo normal:

  • Una buena crema hidratante a diario puede cambiar mucho la sensación, especialmente después de la ducha. 
  • Mejor usar jabones suaves y evitar el agua demasiado caliente. 
  • Y sí, lo de beber agua también cuenta aquí: hidratarte por dentro se nota más de lo que piensas por fuera. 

Para la nariz seca:

  • Existen pomadas intranasales específicas que pueden ayudar a recuperar un poquito la mucosa.
  • Si en casa el ambiente es muy seco, intentar mantener algo de humedad (por ejemplo, con un humidificador) puede ayudarte bastante.

¿Pueden ayudarte algunos suplementos?

Además de los cuidados del día a día, hay ciertos suplementos que pueden echarte una mano cuando la sequedad se vuelve persistente. Este tipo de suplementos, se centran en mejorar el confort, sobre todo si los usas de forma constante y con buen asesoramiento. Algunos ejemplos son:

  • Ácidos grasos omega 7 (aceite de espino amarillo): El omega 7 ayuda a mantener hidratadas las mucosas. Es una opción interesante cuando la sequedad es “general”.
  • Ácidos grasos omega 3-6-9: los clásicos. Contribuyen a mantener en buen estado las membranas celulares, lo que se traduce en una mejor hidratación, sobre todo en piel y ojos. 
  • Ceramidas y ácido hialurónico: Seguramente te suenan por las cremas… pero también existen en formato oral. Ayudan a reforzar la barrera de la piel y a retener la hidratación, por lo que son una buena opción si notas la piel más seca. 
  • Aceite de onagra: Puede ayudar a mejorar la hidratación y elasticidad de la piel y las mucosas, siendo una opción especialmente útil en etapas como la menopausia.

La sequedad es un efecto secundario frecuente de muchos medicamentos, pero no tienes que resignarte a sufrirla. Con pequeños cambios y el asesoramiento adecuado, puedes seguir tu tratamiento sin que afecte tanto a tu día a día. Recuerda que en tu farmacia siempre podemos ayudarte.

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