Por primera vez, investigadores del Hospital Universitario de Erlangen (Alemania) han conseguido tratar con éxito a una paciente con tres enfermedades autoinmunes graves y resistentes mediante una innovadora terapia celular CAR-T. Tras un año de seguimiento, la paciente permanece en remisión completa y sin necesidad de tratamiento adicional, según un estudio publicado en la revista Med.
La mujer, de 47 años, padecía anemia hemolítica autoinmune, trombocitopenia inmune y síndrome de anticuerpos antifosfolípidos, tres patologías en las que el sistema inmunitario ataca por error al propio organismo. Durante años, su estado requirió múltiples terapias —incluyendo inmunosupresores y transfusiones diarias— sin resultados duraderos.
La terapia CAR-T, conocida como un “fármaco vivo”, consiste en modificar las propias células inmunitarias del paciente para que identifiquen y eliminen células problemáticas. En este caso, los científicos reprogramaron los linfocitos T para atacar a las células B desreguladas, responsables de las enfermedades.
Los resultados fueron rápidos y notables:
- Una semana después, la paciente dejó de necesitar transfusiones.
- A las dos semanas, recuperó fuerza y actividad normal.
- En tres semanas, sus niveles de hemoglobina volvieron a valores normales.
Además, se observó una mejoría simultánea en las tres patologías, con estabilización de plaquetas y desaparición de anticuerpos asociados a coágulos.
Según el investigador principal, Fabian Müller, la clave del éxito podría estar en la capacidad de las células CAR-T para eliminar completamente las células inmunitarias defectuosas en todo el organismo, lo que habría permitido “reiniciar” el sistema inmunitario de la paciente.
Un año después del tratamiento, la paciente sigue sin recaídas, aunque presenta algunas alteraciones leves que los especialistas atribuyen a terapias previas. Este caso abre la puerta a utilizar la terapia CAR-T como una nueva estrategia para tratar enfermedades autoinmunes complejas y resistentes.





