Mientras la entrevistamos, Irene está rodando la tercera temporada de la serie de TVE “Isabel” donde dará vida a Juana la Loca. Es un papel muy especial para ella porque su tía, la gran actriz Julia Gutiérrez Caba, ya interpretó ese papel en el pasado y ahora le ayuda a prepararlo con una emocionante complicidad profesional y personal.
Irene pertenece a una saga familiar de grandes actores, (su abuela Irene Gutiérrez Caba, su tía Julia o su tío Emilio), y la interpretación corre por sus venas. Tiene sólo 25 años, pero ya la vimos brillar muy jovencita a las órdenes de José Luis Cuerda en “Los girasoles ciegos”, trabajar con grandes actrices como Amparo Baró y Carmen Machi en “Agosto”, con Aitana Sánchez Gijón en “La Chunga”, ser la apuesta de importantes directores teatrales como Gerardo Vera o Andrés Lima y ganar el “Premio Ojo Crítico a la mejor actriz de teatro 2011”. Imparable y apasionada por el teatro, Irene está en plena función de “El cojo de Inishmaan” junto con Terele Pávez y Marisa Paredes y comenzó a rodar en marzo una nueva película. Y eso que comenta divertida que en su familia siempre le han aconsejado que no hay que tener prisa ni querer hacerlo todo ya…
Cuéntanos la historia de una libretita que encontraste hace poco en casa de tu abuela Irene y que tiene que ver con tu vocación…
Es muy curioso, porque hace unos años iba por casa de mi abuela y de pronto al lado del teléfono había una agendita de teléfono con una letra de una niña pequeña que era la mía y ponía “esta es la casa de la gran actriz Irene Escolar” (se ríe). Es una tontería pero sí que refleja que desde muy pequeña sabía que quería ser actriz.
¿Qué recuerdos más especiales guardas de tu abuela, la actriz Irene Gutiérrez Caba?
Cuando era muy pequeña y no sabía leer iba a ver a mi abuela a actuar y tenía tantas ganas de salir a escena con ella que cuando acababa, se desmaquillaba y se desvestía yo me iba al escenario y lo repetía todo. Uno de esos le pregunté días bastante enfadada que por qué no podía salir yo a actuar con ella y ella me dijo que porque no sabía leer, ¡entonces le contesté que podía hacer de perro! Luego también aprendes o vas descubriendo que esa necesidad tan pronto de hacer cosas en realidad no es buena, que hay que tener paciencia y era lo que me decía mi familia siempre, “que tengas paciencia, que no tienes que hacerlo todo ya.”
Has ganado el Premio Ojo Crítico a la mejor actriz de teatro 2011, has trabajado en obras “Agosto” con Amparo Baró y Carmen Machi, o como “La Chunga” junto Aitana Sánchez Gijón, y ahora eres una de las protagonistas de “El cojo de Inishmaan” junto a Marisa Paredes y Terele Pávez ¿por qué es tan esencial el teatro para ti?
El teatro es donde más se aprende, es lo más importante para un actor, es un gran medio en el que te formas, es muy difícil, tiene un lenguaje distinto al cine y a la televisión. A mí es el medio que más me gusta porque desde muy pequeña me ha permitido desarrollarme como actriz, aprender, hacer personajes complejísimos frente a un público todas las noches. He tenido la suerte de trabajar con muy buenos directores como Gerardo Vera o Andrés Lima, o con grandes actrices, como en la obra “Agosto” donde tuve la suerte de trabajar con Carmen Machi y con Amparo Baró, que son dos grandes referentes para mí. Son actrices que han nacido en el teatro, como también lo han hecho Terele Pávez o Marisa Paredes, es un lenguaje en el que me siento como en casa, hay mucho respeto y cariño, ellas han trabajado con mi familia, me siento muy cómoda y aprendo muchísimo de esas mujeres todos los días.
Hablando de familia, ¿cómo es vivir rodeada de actores como tus tíos Julia y Emilio? ¿En casa habláis de “trabajo”, o justo lo contrario?
Hablamos mucho de nuestros trabajo, de los rodajes, de los ensayos, está muy incorporado a nuestra familia, han sido muchos años, muchas generaciones, y además ha ocurrido una cosa muy bonita: en la tercera temporada de la serie de TVE “Isabel” interpreto a Juana la Loca, mi tía Julia también la interpretó y hay una relación muy especial entre nosotras, porque yo le cuento todo lo que hago cada día, lo que ruedo, cómo lo hemos hecho, ella a veces me pasa el texto, nos compenetramos, compartimos cosas que hemos leído del personaje, muchas de las secuencias que hago ella ya las ha hecho… Todo el mundo me habla de Aurora Bautista, Pilar López de Ayala, que también hicieron de Juana y son buenas referencias, pero claro, para mí mi gran referencia es mi tía.
¿Cómo te sientes trabajando por primera vez en una serie de televisión de tanto éxito como “Isabel”?
Me incorporo a la tercera temporada de “Isabel” de TVE haciendo de Juana de Castilla, mal llamada “Juana la Loca”. La verdad es que estoy muy ilusionada, es la primera vez que hago televisión, porque hasta ahora no me habían ofrecido un personaje tan interesante, tan maravilloso y tan difícil como es el de Juana. Estoy muy contenta, los guiones son estupendos, el personaje tiene un gran recorrido porque lo interpreto desde los 15 años que ella se fue a casar a Flandes hasta que la encerraron en Tordesillas. Es un recorrido muy amplio por muchas cosas que le sucedieron a esta mujer, una mujer vapuleada no sólo por su marido, sino también por su padre y por su hijo y tratada injustamente porque la historia la escribe quien manda, su historia es mucho más compleja que la de una mujer loca por los celos.
Como actriz debes cuidar mucho tu cuerpo y tu salud, ¿qué haces para mantenerte en forma?
Para mí es muy importante hacer deporte, intento hacer todo el deporte que puedo, siempre he bailado, me gusta mucho bailar, intento hacer Pilates que también me ayuda mucho e ir al gimnasio para tener el cuerpo activo, como actriz me ayuda mucho, es distinto cuando voy a rodar o a ensayar después de haber ido al gimnasio que sin haber trabajado el cuerpo. ¡Además con las enfermedades soy una pesada! Intento prevenirlo porque hacer una función enferma, que ya me ha tocado, es lo peor del planeta, mis vecinos son médicos, así que siempre que me pongo enferma voy a su puerta, llamo, y les cuento. También intento siempre tomar cosas homeopáticas o naturales y prevenirme mucho, mi punto débil son las anginas, que es muy gracioso porque también le pasaba a mi abuela y a mi tía Julia.
Eres bilingüe, ¿no te apetece dar el salto y probar con algún proyecto en el extranjero?
Yo me he formado en inglés, desde los 3 años fui a un colegio en inglés, me fui a Londres a estudiar, he hecho muchos cursos con directores de teatro en inglés… Hubo un momento en el que yo decía impaciente “es que quiero irme fuera ya, y trabajar fuera en inglés” pero luego me doy cuenta de que yo soy muy feliz trabajando aquí, hay gente tremendamente talentosa y no siempre hay que irse fuera para buscar lo mejor, a pesar de las dificultades de la falta de apoyo y los medios son muy precarios y hay gente con muchas ganas, yo me siento muy orgullosa de trabajar con gente de aquí, no me importaría irme fuera pero no lo necesito.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Estoy en el reparto de “El cojo de Inishmaan” un texto que leí, me pareció maravilloso, que le pasé a Gerardo Vera y él decidió que quería montarlo. Está ambientado en 1934 en la costa irlandesa, cuenta cómo un pueblo se ve afectado por unos americanos que llegan a rodar una película y es una función preciosa, el diálogo es maravilloso en cada una de las escenas. Estaremos mucho tiempo con esta función, ha funcionado muy bien en el Teatro Español y ahora estamos en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. En marzo empecé el rodaje de una película que se llama “Las ovejas no pierden el tren” que dirige Álvaro Fernández Armero. Es una comedia con un reparto estupendo que todavía no puedo desvelar, pero es un gran reparto.
