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Decálogo para la prevención de las enfermedades cardiovasculares y periodontales

por Redacción Consejos

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) colaboran en el primer documento de nuestro país para prevenir conjuntamente la enfermedad cardiovascular y la periodontal. Las crecientes evidencias que relacionan las enfermedades de las encías con las enfermedades del corazón invitan a cambiar los hábitos de vida, así como a replantear las estrategias de prevención y tratamiento. El documento incluye recomendaciones para los profesionales de la salud así como la población en general:

1. Las enfermedades de las encías, entre las que se encuentran la gingivitis o (en un estadio más avanzado) la periodontitis, afectan a más del 80% la población adulta; junto con la caries, son las más frecuentes del ser humano y, a pesar de su aparente inocuidad y curso asintomático, provocan graves consecuencias para la salud. Una prevención temprana de las enfermedades periodontales evitará la aparición de enfermedades orales importantes y contribuirá a un mejor estado de salud general.
Por su parte, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en adultos, representando el 30.3% del total, siendo la cardiopatía isquémica la causa más frecuente. La reducción en la prevalencia de la cardiopatía isquémica es, por tanto, uno de los principales objetivos de salud pública, habiéndose confirmado que la periodontitis incrementa el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica.

2. Dada la alta prevalencia de las enfermedades periodontales y cardiovasculares, clásicamente se ha considerado que su vinculación era casual y transversal; sin embargo, recientes investigaciones apuntan a que existe algún tipo de relación causal entre ellas y que comparten causas.

3. Los médicos deben ser conscientes de la evidencia emergente sobre la periodontitis como factor de riesgo para desarrollar enfermedad cardiovascular aterosclerótica y aconsejar a los pacientes sobre el riesgo que supone la inflamación periodontal para la salud general, así como para la salud oral.

  • Los cardiólogos deben valorar la periodontitis como un factor de riesgo cardiovascular más, teniéndolo en cuenta en su manejo integral del paciente y derivándolo a un periodoncista para que trate este problema
  • Los odontólogos deben adoptar una serie de precauciones al tratar a un paciente con problemas cardiovasculares y, además, deben colaborar en la prevención y detección precoz de los trastornos cardiovasculares.

4. Los pacientes periodontales con otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como la hipertensión, el sobrepeso/obesidad, tabaquismo,…que no hayan visitado a un médico en el año anterior, deben ser referidos a un examen médico.

5. Tener unas encías enfermas aumenta el riesgo de sufrir y/o agravar enfermedades sistémicas, como la diabetes, o sufrir un parto prematuro. La persona con diabetes requiere de mayor atención odontológica: la presencia de periodontitis dificulta el control de la glucosa

6. Evalúe regularmente su salud periodontal: unas encías enfermas no solo pueden perjudicar a la salud oral (la periodontitis, si no se detiene a tiempo, provoca la caída de los dientes), sino también a la salud general. Habitualmente, las enfermedades periodontales pueden progresar sin dolor y sin síntomas evidentes, especialmente en el caso de los fumadores. Hay algunos signos y síntomas que pueden advertir sobre la existencia de enfermedades en las encías: encía enrojecida con sangrado o inflamación, pus en las encías, mal sabor de boca, dientes “altos” (tocan antes al cerrar la boca), dientes “flojos” (se mueven o se desplazan), espacios entre los dientes, presencia de “sarro”,…

7. Se aconseja realizar regularmente una “limpieza” profesional de dientes y encías, incluyendo una revisión cada seis meses. Hay que cepillarse los dientes al menos 2 veces al día durante al menos 2 minutos; cada cuarto de la boca debe de cepillarse unos 30 segundos. Es imprescindible realizar una adecuada limpieza interdental, mediante seda dental o cepillos interdentales; puede ser recomendable también el uso de dentífricos o colutorios con acción antigingivitis

8. Adquiera hábitos de vida saludables: beneficiarán tanto a su salud bucodental como general. Una alimentación equilibrada y sana, no fumar, un correcto descanso y la práctica de ejercicio ayudan a mantener una adecuada salud de sus encías

9. Los factores de riesgo de la periodontitis y enfermedad cardiovascular, modificables y asociados al estilo de vida, deberán abordarse en la consulta dental y en el contexto de la terapia periodontal integral, es decir, programas para dejar de fumar y asesoramiento sobre las modificaciones de estilo de vida (dieta y ejercicio).

10. El tratamiento de la periodontitis en pacientes con antecedentes cardiovasculares necesita seguir un procedimiento particular (actualmente, el Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Cardiología –SEC- y la Sociedad Española de Periodoncia –SEPA- está trabajando en un documento consensuado sobre la atención odontológica de pacientes anticoagulados, hipertensos o con riesgo de endocarditis)

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