“Desde hace días tengo un dolor fuerte en el abdomen. Me he tomado analgésicos, pero no mejoro. Me han dicho que pueden ser gases. ¿Qué me recomienda para frenarlos?” Nos escribe… Alicia (Badajoz)
La presencia de gas o flatulencias en el sistema digestivo es una parte normal del proceso de digestión, al igual que lo es la eliminación del exceso de gas mediante eructos. Estos gases se forman en el intestino grueso y si se retienen, pueden producir dolor abdominal, a menudo intenso y agudo cuando se producen de forma excesiva o cuando estos están “atrapados” y no se mueven con facilidad a través del sistema digestivo.
Aunque no revisten importancia, si persisten o se asocian a una pérdida de peso y apetito, cansancio, deposiciones con sangre o palidez de la piel, es conveniente acudir al médico para descartar una patología orgánica o funcional como por ejemplo una enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn).
Atención a lo que comes y cómo lo comes
No hay duda de que lo que comemos y cómo lo hacemos influye en la acumulación de gases en el tracto digestivo, por lo que es necesario concienciarse y modificar los hábitos dietéticos y de estilo de vida que puedan influir en su formación excesiva. Entre estas recomendaciones están:
- Comer sentado, sin prisa y masticando bien los alimentos.
- Mantener horarios regulares.
- Procurar no hablar demasiado o acaloradamente mientras comemos.
- Hacer comidas menos abundantes.
- Evitar salsas y picantes.
- Disminuir o evitar alimentos flatulentos como las legumbres (alubias, garbanzos, guisantes, habas), cereales como el arroz, verduras crucíferas como la coliflor, la col o el repollo, las acelgas, y tubérculos como los rábanos, cebollas y patatas.
- Evitar el consumo de alimentos con alto contenido en carbohidratos, más difíciles de digerir.
- Beber poca cantidad de líquidos durante las comidas, y siempre sin gas.
- Beber en un vaso y no directamente de la botella o lata.
- Evitar chupar caramelos o masticar chicle.
- Evitar las situaciones de estrés.
- Evitar el sedentarismo, ya que el ejercicio mejora el tránsito y la evacuación de los gases.
- Nunca acostarte después de comer. Es mejor dejar un tiempo para hacer la digestión e incluso pasear un poco.
¡Ayúdate!
Existen fármacos con principios activos que nos ayudan a reducir los gases como las siliconas (dimeticona, simeticona). También el carbón activado o absorbente y las plantas medicinales como la matricaria, el anís estrellado y la menta poleo, entre otros, que contienen principios activos de acción carminativa que ayudan a mejorar las digestiones lentas y a aliviar la pesadez de estómago.
Recuerda siempre consultar a su médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.
