Cuando se convive con la diabetes, cada elección del día a día suma y lo que hacemos hoy, puede influir directamente en cómo nos sentiremos mañana. Incorporar hábitos saludables no sólo ayuda a manejar esta enfermedad crónica, sino que también contribuye a evitar complicaciones que pueden cambiar por completo la calidad de vida. Con este espíritu, la modelo y actriz Laura Sánchez, que padece diabetes y ha sido elegida embajadora de un evento dedicado a esta patología, conversa con nosotros y comparte sus trucos, su experiencia y esa mirada práctica que tanto ayuda a quienes buscan orientarse mejor.
En España, la diabetes afecta a unos 4,7 millones de adultos, lo que la convierte en uno de los grandes desafíos de salud del siglo XXI. Una enfermedad autoinmune y crónica que exige atención, información y, sobre todo, un enfoque de cuidado continuo. Laura se ha unido como madrina a la iniciativa Tómale el pulso a la diabetes impulsada por Novo Nordisk, en la que han recordado que las personas con diabetes tienen más de un 53% de riesgo de infarto de miocardio, un 58% de ictus y un 12% de insuficiencia cardíaca.
Supongo que haber sido diagnosticada de diabetes tipo 1 en 2021 es una de las cosas que le motivó a involucrarse en este proyecto… ¿es así?
Efectivamente, porque en la jornada se va a tratar la diabetes desde todos los ángulos y se hablará de la importancia de un diagnóstico temprano y de la prevención, que es clave para mantener una buena calidad de vida cuando se convive con esta enfermedad. También se pone el foco en esos hábitos saludables que ayudan a evitar complicaciones y a llevar el día a día con mayor tranquilidad.
La campaña pone el foco de la prevención y en la importancia de adoptar hábitos saludables. ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a quienes conviven con la diabetes o están en riesgo de desarrollarla?
Yo soy muy pesada a la hora de decirle a todo el mundo que se haga analíticas anuales, es fundamental y no cuesta nada. Prevenimos muchos sustos con ello. Esto para la gente no diagnosticada. Para la que sí lo estamos, recomiendo mirar siempre en positivo, nunca en negativo, y evitar la culpa, ya que es mejor llevarlo bien que mal, al igual que ocurre con cualquier tipo de relación en esta vida.
En su día a día, ¿cómo cuida su salud? ¿Tiene rutinas o hábitos que considere esenciales para mantener el equilibrio físico y emocional?
El ejercicio es fundamental, y yo soy una auténtica fan. No hace falta complicarse: incluso salir a caminar funciona. Cada persona debe encontrar lo que se ajusta a su ritmo y a lo que le apetece. Moverse ayuda muchísimo, porque reduce los niveles de glucosa y, además, te despeja la mente: durante ese rato sólo estás ahí, presente. Por eso, junto a una alimentación equilibrada, la actividad física se convierte en nuestro mejor aliado. En mi caso, mi rutina es casi más emocional que física. Me levanto y lo primero que hago es extender la colchoneta y estirar entre 8 y 15 minutos, según cómo me sienta ese día. Es mi pequeño ritual para empezar la mañana y dar las gracias, mi momento para mí. Después sigo con lo de siempre: ducha, café… esas rutinas que ordenan el día.
En su carrera ha sido siempre un referente de belleza saludable. ¿Qué significa para usted hoy el concepto de “belleza” en relación con el bienestar y la salud integral?
Ha cambiado porque, simplemente, vamos cumpliendo años. Durante mucho tiempo nos han hecho asociar la belleza a tener una gran melena, a una piel perfecta… a esos cánones que nos han inculcado. Pero, para mí, la belleza de verdad es la que se transmite, la que nace de cómo te sientes y de lo que proyectas, es un concepto de belleza que va mucho más allá de lo puramente físico.
En su video junto a Barbie® aborda la representación de las personas con diabetes en el juego infantil. ¿Qué importancia tiene para usted fomentar desde la infancia una mirada positiva y natural hacia las enfermedades crónicas? ¿Están concienciados los niños sobre este problema?
Es una iniciativa muy necesaria porque en la información y la educación está nuestro futuro. Los niños que padecen diabetes sí saben lo que es, conocen su realidad, pero sus compañeros muchas veces no. Por eso, contar con una muñeca con la que puedan jugar e interesarse y preguntarse por qué lleva un sensor, por ejemplo, es una forma sencilla y bonita de educar e informar mientras se divierten. Juegan, aprenden y, al mismo tiempo, normalizan lo que para otros niños es parte de su día a día.
¿Y cómo cree que pueden ayudar las redes a este tipo de patologías?
La comunidad es fundamental. Yo soy bastante activa en redes sociales y, cuando tengo alguna duda, pregunto y recibo un montón de respuestas de personas que comparten sus experiencias. Es un espacio donde se puede dar opinión, pedir consejo o desahogarse, y, la verdad, ayuda muchísimo. Quienes convivimos con la diabetes nos entendemos entre nosotros, incluso cuando te cruzas con alguien que lleva un sensor por la calle, surge esa sonrisa cómplice. Eso sí, también existe mucha desinformación. Por eso, creo que sería importante incluir estas cuestiones en los colegios, para que los niños crezcan con más conocimiento y naturalidad respecto a este tipo de patologías.
A menudo asociamos la diabetes sólo con el control del azúcar, pero implica mucho más. Cuál ha sido su aprendizaje a lo largo de esta campaña.
Pues me ha enseñado que es necesario hablar de la diabetes. Ojalá no fuera ineludible la concienciación y la visibilidad, pero hay que enseñar sobre estas enfermedades que son autoinmunes.
Las farmacias son, para muchas personas, el primer punto de contacto con el sistema sanitario. ¿Qué opina del papel que ostenta como espacio accesible para detectar factores de riesgo y promover hábitos saludables?
Yo creo que los farmacéuticos son nuestros aliados porque al final manejan mucha información sobre lo que nos ocurre, puedes contarles lo que sea y te pueden derivar donde corresponda. Para los que padecemos diabetes, ellos son nuestros pies y nuestras manos. Ellos entienden que no podemos vivir sin insulina y comprenden nuestro día a día. En muchos momentos son nuestros ángeles.
¿Tiene alguna farmacia de referencia?
Pues mira, como viajo tanto, tengo tres farmacias de referencia (entre risas).
PARA CONOCERLA MEJOR:
¿Un libro de cabecera? Martes con mi viejo profesor.
¿Cuál ha sido el mejor consejo que le han dado? Uno de mi madre: Disfruta, que los problemas vienen solos
¿Tu leitmotiv? Al final, nunca pasa nada.
¿Viajarías al pasado o futuro? Al futuro no. No quiero saber lo que me va a pasar (entre risas).





