Barcelona acogió durante los días 18, 19 y 20 de septiembre
Así, el 20 de septiembre permaneció ubicado un autobús-consultorio en el Centro Comercial Las Glorias, donde personal médico facilitó información y ofreció de forma gratuita la posibilidad de realizarse pruebas para determinar el nivel de riesgo.
Para el director de la unidad de Cardiometabolismo y Endocrinología de Merck, Juan
Por su parte, el Dr. Luis Vila, coordinador del Grupo de Déficit de Yodo de
la SEEN
,
explicó que “el hipotiroidismo es una enfermedad relativamente frecuente y fácil de diagnosticar y de tratar, una vez que el médico tiene conocimiento de sus síntomas. Además, u
n punto clave para cuidar la glándula tiroides es consumir una adecuada cantidad de yodo para que ésta funcione de forma correcta”.
Actualmente en Cataluña, esta enfermedad afecta a más de un 3% de la población, aunque el porcentaje podría ser mayor ya que tan sólo el 50% de los casos está diagnosticado, según
una prevalencia mayor entre las mujeres, que tienden a desarrollar esta patología con más frecuencia a partir de los 40 años, aunque el periodo posparto es también propenso a la aparición de esta afección.
Tratamiento tras el diagnóstico
Una vez diagnosticada la patología, el objetivo del tratamiento es disminuir el déficit de producción en la glándula tiroides a través de la sustitución hormonal con fármacos, durante un periodo de tiempo, que varía en función del tipo de hipotiroidismo. Dependiendo de sí se padece uno u otro, el paciente deberá recibir tratamiento de por vida, o sólo mientras dure el hipotiroidismo. El tratamiento de elección es la levotiroxina sódica oral. La dosis y velocidad de instauración dependerán de la edad del paciente, la severidad del cuadro y la asociación de otras patologías.
Al principio, los enfermos deben ser controlados cada 4 – 8 semanas con el fin de supervisar la respuesta al tratamiento, y una vez alcanzada la situación de normalidad, se debe realizar un control a los 6 meses y otro anual.
Dieta y deporte para prevenir su aparición
Para prevenir la aparición de esta afección es importante seguir una dieta sana que evite el aumento de peso y en la que estén presentes los alimentos ricos en yodo como el marisco, el pescado de mar, la sal yodada, la leche, la pera y el plátano.
La realización de ejercicio regular y moderado para mantener un peso idóneo también está indicado para prevenir esta enfermedad.
