Alaska: “Siempre veo vuestra revista en la Farmacia Cardona”

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María Olvido Gara (México, 1963), más conocida como Alaska, es imparable. Nos confiesa que es más aburrida de lo que la gente se cree, pero en eso no estamos de acuerdo. Es inteligente, curiosa y muy interesante. Hablamos con uno de los iconos de la movida madrileña, que nos presenta el nuevo espectáculo en el que está inmersa: La última Tourné, que llega en octubre al teatro Calderón de Madrid (Calle Atocha, 18). La vocalista de Fangoria sigue sumando retos. Música, teatro, TV… No hay nada que se le resista.

Después de El amor está en el aire y El amor sigue en el aire, en octubre estrena en Madrid el espectáculo La última Tourné, donde comparte también cartel con Mario Vaquerizo, Bibiana Fernández, Manuel Bandera, Marisol Muriel y Cayetano Fernández, ¿qué nos puede contar de la obra, es una continuación de las anteriores?
Pues a ver, Félix (Sabroso) es el autor, que nos dirige, el productor es el mismo, y nosotros somos también más o menos los mismos. Queríamos una nueva aventura, pero esta obra no tiene nada que ver con las anteriores.

Siendo una de las protagonistas ¿qué es lo que más le llama la atención de esta fresca comedia musical?
Yo siempre digo que no es una comedia musical, como pone en el dossier, sino una comedia en la que hay otra parte de teatro y en la que los números musicales te ayudan a entender lo que eran las compañías de teatro de varietés de las que habla La última Tourné. En ella los números musicales tienen una función de guion. Es la narración de cómo desaparecen definitivamente esos teatros de variedades que en España triunfaron durante 40-50 años y que, con la llegada de las TV privadas, la Expo, Las Furas Dels Baus, las Olimpiadas… de repente ellos se ven como que no sirven e intentan dar un giro… y hay que ver qué pasa en la obra (entre risas).

Así, en esta ocasión, el marco elegido para esta nueva función son los principios de los años noventa, en los que España vivía una explosión de crecimiento, la democracia se consolidaba y nos situábamos ante una burbuja de modernidad y enriquecimiento. Pero echando la vista atrás ¿qué echa de menos de La Movida Madrileña, de la que ha sido todo un icono?
Eso es. Está enmarcada en el 91, que es cuando se habla de la Expo, que se está construyendo y va a llegar ese 92 donde todo iba a cambiar. Respecto a La Movida, la verdad es que no echo de menos nada porque era mi adolescencia. No lo veo como un momento cultural sino como esa etapa de mi vida, con lo que no quiero volver ahí nunca. Es mentira pensar que en aquella época había más cine, más música… en todos los momentos hay este tipo de cosas. Se habla como si no hubiera habido nada de esto antes y tampoco es verdad. Ha habido un gran cine y música en los años 60 y en los 70. Solo echo de menos las personas de esa época que no están.

Ha trabajado casi siempre con Mario Vaquerizo. Ha sido su manager, agente de prensa… pero, ¿cómo es compartir escena con él?
Estoy acostumbrada a trabajar con él. De hecho, así lo conocí, entrevistándome, como periodista. Después fue el chico de promoción de la discográfica. De ahí se convirtió en nuestro manager, cosa que sigue haciendo a día de hoy con Fangoria, y mío para mis cosas personales. Siempre he trabajado con él. Después llegó el reality, que era otra forma de trabajar completamente distinta. Luego hicimos programas de TV juntos y después el teatro. El teatro es muy metódico, no da lugar a la improvisación. Mario en TV y demás necesita que lo dejes libre, llegar a plató y no saber nada, porque se siente mejor. Nada de reuniones de producción. Yo, en cambio, tengo que saberlo todo.  El teatro se parece más a lo que a mí me gusta, lo llevas todo aprendido, ensayado. Así que discutimos la mitad haciendo teatro que haciendo otras cosas (entre risas).

Y ahora hablando de cine ¿qué fue para usted protagonizar la primera película de Almodóvar, Pepi, Lucy, Bom y otras chicas del montón?
Pues ahora tiene una importancia capital. No es historia de España sino del mundo haber estado en la primera película de Pedro, pero en el momento no era nada. Éramos un grupo de personas que más o menos nos conocíamos. Además, se hizo a lo largo de tres años. De repente te llamaba Pedro y te decía: tengo dinero para rodar dos horas y quedabas el sábado y rodabas. No había pretensión de saber ni lo que iba a ser, ni en lo que se iba a convertir. Fue, por un lado, el reflejo de algo que estaba pasando en Madrid en ese momento y, por otro, es total ser parte de la historia del mundo a través de una película.

Alaska: “Me parece que ya la Farmacia ha entendido que la cosmética, los suplementos alimenticios, los vitamínicos o de fitoterapia y la medicina química tienen que estar unidos”

Es empresaria, cantante, actriz… se reinventa constantemente, pero con profesionales que están relacionadas con el mundo del espectáculo ¿cómo se decantó por este sector, si en realidad iba para esteticista?
Sí. Así es. A los doce años. Pero no es un cambio, fíjate. ¿Yo por qué quería estudiar? Porque quería maquillarme como Bowie y quería aprender a hacerlo bien. Claro, mi cara redonda, de 12 años y la de él, no tenían nada que ver, era un desastre, pero yo quería aprender a maquillar. Es más, el examen lo aprobé haciendo el rayo de la portada de Aladdin Shane de Bowie. Estaba todo relacionado. Por otro lado, mi madre también lo estudió y tenía su gabinete de estética y eso me sirvió para aprender a maquillarme.

¿Qué queda de Olvido de Kaka De Luxe, su primer grupo?
No creo que haya una diferencia. De hecho, a los doce años, antes de Kaka De Luxe, ya era Alaska. Hay una esencia que eres tú, pero creo que lo que eres también se va haciendo, depende mucho de lo que te va pasando en la vida, de lo que te gusta, de las cosas nuevas que van saliendo y que te influyen. También hay una diferencia y es que yo hago ahora lo mismo que hacia cuando estaba en Kaka De Luxe. La gente normalmente a esa edad va al instituto, después hacen o no una carrera, se casan y tienen hijos o no. Yo no he hecho nada de eso. Hago lo mismo que entonces. Unas veces me acuesto a las siete de la mañana pinchando en una discoteca o estoy de concierto y otras me levanto a las siete. Hago exactamente lo mismo de antes. Mi vida no ha cambiado nada. Elegí esto.

El culturismo es una de sus pasiones, aparte de estudiar Historia. Si no me equivoco se está especializando en Historia Antigua, pero ¿qué otro secreto podría desvelarnos de Olvido?
Pues creo que poco más. Bueno, en el confinamiento he descubierto que me gusta mucho ocuparme de mi casa, pero me encanta cuando no tengo que hacer otra cosa. Lo de trabajar a dos bandas, en casa y fuera, me parece un timo. Es imposible hacer las dos cosas bien. La jardinería también me gusta mucho, aunque no soy especialmente buena.  Y el bricolaje. Me gustan cosas para las que no estoy capacitada. Son aficiones, pero estoy acostumbrada a que éstas se conviertan en profesiones y me da rabia que esas no se acaben convirtiendo en una especie de profesión, pero es imposible.

Salud, dinero y amor ¿en qué orden le da importancia?
Ese orden porque mira, la salud es primordial, da igual el dinero que tengas. Amor, es fundamental, pero ¿amor, mal? ¿amor, arruinado? ¿Contigo pan y cebolla? El dinero da mucha tranquilidad, pero hay que darle la importancia que tiene. El dinero tiene que costar ganarlo lo que vale. Ni te puedes matar por él, ni vender. Hay que tener lo necesario para que la salud y el amor funcionen bien.

Hablando de salud, como sabe ésta es una revista dedicada a este tema, que se distribuye en farmacias ¿le ha ayudado este establecimiento en algún momento especial de su vida?
Desde luego, además yo siempre veo esta revista en la Farmacia Cardona, que está en lo que era la plaza de La Luna. A mí me gusta mucho la medicina y tiendo a querer automedicarme, porque como creo que sé mucho… Yo tengo libros de Medicina, Anatomía y voy con mi diagnóstico hecho al farmacéutico y él siempre te ayuda. Creo que él te dirige muy bien, sobre todo para no cometer los errores que puedas tener.

¿Y qué destacaría de este establecimiento?
Pues que es precioso. Es una farmacia antigua, con un doble fondo y un artesonado de madera. Pero, sobre todo, tiene farmacia y eso otro que no pertenecía antes a ese mundo y que estaba más segregado, como es el herbolario, vitaminas, hierbas, suplementos… que yo creo que no se pueden separar y menos en el siglo XXI. Me parece que ya la Farmacia ha entendido que la cosmética, los suplementos alimenticios, vitamínicos o de fitoterapia y la medicina química, digamos, está todo unido y esta farmacia lo cumple a la perfección.

¿Cuál es su mayor sueño a nivel personal y profesional?
Creo que no tenemos grandes metas mas allá de lo que está en nuestras posibilidades y cuando queremos algo pues lo hacemos.

¿Y sus próximos proyectos?
Pues hemos aprendido a simultanear, y hacemos teatro de octubre a abril y conciertos de abril a octubre. Pero mira, lo que me ha enseñado el confinamiento es que no se pueden hacer planes. Y tú no sabes lo que eso significa para mí. Antes del confinamiento, si tú no me dices que esta entrevista la íbamos a tener tal día y a tal hora, me hubiera puesto nerviosa porque quiero tenerlo todo apuntado. Y ahora mismo te digo “yo creo” que voy a hacer seis meses de temporada de teatro en El Calderón, “creo” que después vendrá una gira con Fangoria. “Creo” que entre medias nos gustaría grabar un par de canciones a Nacho y a mí y después pensar en un disco, pero ya no tengo ni idea de lo que va a pasar y ya no me agobio.

PARA CONOCERLA MEJOR

Cuál es su leitmotiv: Hazlo.

Cómo se definiría: Como muchísimo más aburrida y seria de lo que la gente se cree.

Su mayor referente: Bowie.

Un libro que le haya marcado: Las Meditaciones de Marco Aurelio.

Un destino por descubrir: San Francisco.

Un reto que le queda por cumplir: Terminar la carrera de Historia algún día, antes de que no pueda leer ni las páginas del temario.

Por Bárbara Fernández

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