ASMA GRAVE Su control, todo un reto

0
1036

Una enfermedad mal controlada limita enormemente la calidad de vida. Esto es lo que ocurre con el asma grave, cuyas agudizaciones impiden el desarrollo del día a día con normalidad y en el caso de los niños, influyen enormemente en su rendimiento escolar. Padres, médicos y asociaciones de pacientes piden su adecuado control a voces.

Según el doctor Julio Ancochea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital La Princesa de Madrid, “el asma es una enfermedad crónica que abarca a todas las edades y que tiene una elevada prevalencia, generando un enorme impacto sociosanitario”. En lo que a asma grave se refiere, “la patología afecta al 10% de la población asmática, presentando el 5% de los pacientes asma grave no controlada”, con una importante limitación en las actividades de su vida cotidiana, ha añadido el doctor Anconchea, quien recientemente se ha reunido con profesionales de la salud de toda España en la Jornada Multidisciplinar La problemática del asma grave, una sesión organizada con la colaboración de Novartis, cuyo objetivo ha sido analizar la problemática del abordaje de la patología así como los retos en el manejo del paciente con este tipo de asma.

Futuro riesgo de EPOC
Según los expertos, un mal control del asma grave puede aumentar el riesgo a largo plazo de padecer Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en la edad adulta: así lo ha manifestado el doctor Valverde Molina, neumólogo pediatra del Hospital Universitario los Arcos del Mar Menor y uno de los coordinadores de los talleres sobre Asma Grave Pediátrica celebrados en Murcia ,con la colaboración de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria de la Región de Murcia, y con el patrocinio de Novartis. Durante este encuentro, el doctor Valverde ha dado a conocer “un reciente estudio que indica que casi la mitad de los niños con asma grave desarrollan EPOC a los 50 años, con un riesgo casi 32 veces mayor que los no asmáticos”. Sin embargo, el control del asma grave permite disminuir su morbilidad y sus efectos deletéreos sobre la función pulmonar y el crecimiento pulmonar.

Tratamiento individualizado
Dado que en cada grupo de población el asma afecta de manera diferente, los especialistas abogan por un abordaje individualizado de acuerdo a sus características específicas. En palabras del doctor Ancochea, “actualmente en el asma grave debe realizarse un tratamiento personalizado por fenotipo”, identificando correctamente a los pacientes para conseguir un mejor control de su enfermedad, favoreciendo la formación de los médicos en cuanto a diagnóstico diferencial, el control de las comorbilidades, la prescripción del tratamiento más adecuado y mejorando el grado de control del cumplimiento de la medicación por parte del paciente. Para el doctor Valverde Molina, “una correcta identificación de los pacientes evitaría la infravaloración de la enfermedad que conlleva un infratratamiento y, como consecuencia, un aumento de la morbilidad, de los costes y de las secuelas. Por su parte, según ha indicado la doctora María Dolores Pastor Vivero, de la Unidad de Neumología Pediátrica y Fibrosis Quística del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, también organizadora de los talleres, “los niños con asma grave presentan sintomatología frecuente, precisan mucha medicación y tienen un elevado riesgo de complicaciones. Por ello, hay que actualizar los conocimientos acerca del control de estos pacientes, así como de las herramientas para identificarlos y tratarlos. Para ello sería necesario no solo la monitorización de los síntomas, sino también la monitorización de la función pulmonar”.

Entre sus conclusiones, los expertos reunidos en el encuentro han recordado que el reto principal es “conseguir que nuestros pacientes estén completamente asintomáticos y puedan desarrollarse normalmente, asistir al colegio, participar en sus actividades o hacer deporte”. Para lo que han recordado que “debemos estar todos implicados, médicos, administraciones, así como padres y pacientes, para lograr una detección precoz y una buena adherencia al tratamiento”, ha concluido la doctora Pastor Vivero.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here