La importancia del tiempo en el diagnóstico
Los síntomas, dependen del momento del diagnóstico. El cáncer de riñón en etapas iniciales, por lo general, no causan ningún signo o síntoma, pero los tumores de mayor tamaño sí pueden presentarlos. Algunos de los síntomas más frecuentes son: sangre en la orina, dolor en la parte baja de la espalda sin haber sufrido ninguna lesión, cansancio, fiebre sin tener alguna infección y de manera prolongada, entre otros.
La doctora Suárez afirma que: “cuando está localizado, lo clásico, es lo que llamamos hematuria, es decir, el sangrado con la orina, dolor a nivel de la zona del riñón e incluso, en casos en que es muy grande, una masa en esta zona del abdomen. Casi nunca se dan estas situaciones, muchas veces es un hallazgo casual. Cada vez estamos aumentando más el diagnóstico de cáncer renal porque se hace una prueba por otro motivo y en un TAC, por ejemplo, por el motivo que sea, se ve una masa en el riñón, lo que llamamos un incidentaloma, y está aumentando mucho en este sentido el diagnóstico de estadios muy precoces gracias a las nuevas técnicas de imagen y a la mayor demanda de técnicas de imagen por otros motivos”.
Mientras que “cuando se diagnostica en fase avanzada o metastásica los síntomas pueden ser absolutamente cualquiera en función de en qué lugar esté la metástasis” comenta la doctora. Estas dolencias pueden ser causadas por el cáncer renal u otro tipo de tumor por lo que es recomendable acudir al médico cuanto antes para averiguar su origen.
El futuro del abordaje del cáncer renal
En los últimos 10 años, el mayor avance producido en el ámbito del cáncer renal ha sido la profundización en el conocimiento de la biología del cáncer. “Los pacientes que tenían un cáncer renal antes tenían un pronóstico muy pobre y ahora tenemos largos supervivientes que viven muchos años a pesar de tener enfermedad metastásica” confiesa la doctora Cristina Suárez.
Del mismo modo, la doctora vaticina “el futuro inmediato es mejorar estos fármacos y conseguir que los pacientes vivan más. El futuro ideal, sería conseguir en este tipo de pacientes, la curación, no solo cronificar y que vivan más, sino conseguir que estén curados de la enfermedad. Además, sería conseguir que los pacientes que se diagnostican con una enfermedad localizada no recaigan al cabo del tiempo”. Porque el principal reto en el abordaje del cáncer, es llegar a la curación. Según la especialista “el cáncer renal en un tercio de los casos se diagnostica ya de manera diseminada, con metástasis, pero de los otros que se diagnostican de forma localizada, un tercio por lo menos e incluso más, acabarán teniendo metástasis en el futuro”.
El cáncer renal tiene actualmente muchas opciones de tratamiento que se pueden adaptar dependiendo del caso. Por ello, Juan Carlos Julián Mauro lanza un mensaje esperanzador a los pacientes, cuando afirma que “se trata de un cáncer que en una primera línea se puede extirpar y eliminar, y luego existe una supervivencia prolongada con cirugía. Y en caso contrario, también hay muchas opciones de tratamiento disponibles”.




