El testimonio de Nugeen Mustaza, refugiada con discapacidad
Durante una mesa redonda celebrada en el marco de la Asamblea General Anual de la entidad europea, desarrollada en el Complejo Deportivo y Cultural de la ONCE en Madrid el 13 y 14 de mayo destacó la participación de Nujeen Mustaza, una joven refugiada con discapacidad, quien señaló que “mi vida ha cambiado completamente. Hace dos años era una niña atrapada en un lugar donde los bombardeos eran constantes. No tenía futuro”.
Cuando Nujeen llegó como refugiada a Grecia su vida dio un giro de 180 grados. “A pesar de haber una gran diferencia con el campo de refugiados del que procedía, percibí que no se nos trataba como personas con potencial, sino como una carga. Sin embargo, mi vida ha mejorado considerablemente”.
Aprovechando su presencia en este foro, la joven rumana solicitó la puesta en marcha de medidas orientadas a fomentar el potencial y el talento de las personas con discapacidad al considerar que hay “una falta de preparación en los campamentos de acogida”.
En este sentido, Laura Albu, miembro del Comité Ejecutivo del Lobby Europeo de Mujeres, puso de manifiesto la falta de oportunidades que tienen los refugiados con discapacidad, haciendo especial hincapié en las mayores dificultades a las que se enfrentan las mujeres simplemente por cuestión de género.
“Actualmente hay 2.500 ONG dentro de nuestra organización y tratamos de romper las barreras que se levantan frente a las mujeres refugiadas con discapacidad”, indicó Albu para solicitar posteriormente al EDF “colaborar en esta materia para marcar una estrategia dirigida a centrar la atención de los miembros nacionales y de ámbito local”. Asimismo, comentó que uno de los retos que persiguen como lobby es una mayor implicación de las instituciones europeas a este respecto.
NECESIDADES DE LA CIUDADANÍA
Por otra parte, en esta mesa participó el eurodiputado socialista Enrique Guerrero, quien señaló que en la UE se ha legislado mucho sobre aspectos económicos, pero no se han atendido las necesidades de la ciudadanía. “Esa es, sin duda, una de las razones del desarraigo que siente mucha gente”, agregó. En este punto, afirmó que el ‘Pilar social europeo’ en el que se está trabajando, todavía no es tan fuerte como les gustaría, pero puntualizó que va en la “buena dirección”.
En todo caso, destacó que “en los dos últimos años, cada vez más normativas llevan la huella de las demandas que plantean las personas con discapacidad”. Así, animó al movimiento español y europeo de la discapacidad a seguir trabajando con la misma intensidad, “con una actividad potente”.





