165
La parte más idónea para las frutas y verduras son los cajones (10ºC), ya que a temperaturas más bajas podrían estropearse.
La parte más fría es la parte de abajo (2ºC), justo encima del cajón de las verduras: coloca ahí los productos más perecederos como la carne o el pescado fresco.
Los huevos, productos lácteos, embutidos, sobras, pasteles y aquellos productos en los que se especifique «una vez abierto, consérvese en el frío», colócalos en los estantes del medio (4-5ºC) y en el de arriba (8ºC).
Los productos más duraderos como la mantequilla o la margarina y las salsas comerciales que sólo precisan de un poco de frío, colócalos en la puerta, ya que éste es el lugar de menos refrigeración (10-15ºC). Estos alimentos, además, junto a la leche, debes colocarlos lejos de aquellos que despidan olor, ya que lo captan con facilidad.
Observa periódicamente la temperatura del frigorífico y mantén siempre una buena higiene.
No sobrecargues su capacidad, ya que el aire no circularía entre los alimentos, afectando a la distribución de la temperatura.
Guarda los alimentos siempre bien tapados.
Nunca guardes un plato de comida caliente, lo que subiría la temperatura del aparato, con consiguiente riesgo de contaminación. Enfríalo primero.
Tira todo aquello que vaya descomponiéndose, para que no se contagien los demás alimentos.
Observa y respeta las fechas de caducidad.
