El futuro de la EPOC pasa por…
Los profesionales sanitarios insisten en que las personas que sufren EPOC tienen mala calidad de vida a causa de sus síntomas, y el más difícil de soportar es la disnea. “Estos pacientes, como recalca el Dr. Barquero, ven gravemente disminuida su capacidad física, lo que les obliga a llevar una vida limitada, a veces circunscrita al domicilio y en situación de dependencia, con múltiples visitas médicas e ingresos hospitalarios. En estas circunstancias de discapacidad y en riesgo de exclusión social es fácil encontrar malnutrición, trastornos de estado de ánimo, trastornos del sueño, etc.”.
De modo que todas las medidas terapéuticas y sociosanitarias que se lleven a cabo han de tener como objetivo prioritario asegurar la mejor calidad de vida posible de cada paciente y que esta sea cuantificable con cualquiera de los cuestionarios de calidad de vida que disponen los especialistas, ya que reflejan el impacto que tienen sus intervenciones en la vida de los pacientes.
Puesto que en esta reunión se abordarán aquellos temas que resultan más interesantes para los profesionales sanitarios en su práctica clínica diaria, se hará hincapié en cómo las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) pueden contribuir a mejorar el abordaje de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Al respecto, el Dr. Barquero asegura que en el Grupo de Trabajo EPOC de la SEMI están convencidos de que estas nuevas tecnologías van a jugar un importante papel en la mejora asistencial de nuestros pacientes con EPOC.
“Ya existen aplicaciones (apps) con tests de sospecha diagnóstica, estudios que avalan los diagnósticos espirométricos realizados en atención primaria o en el propio domicilio del paciente e interpretados en departamentos especializados, programas de telemonitorización y formación de pacientes y cuidadores que mejoran el autocontrol de la enfermedad y agilizan la toma de decisiones en función de parámetros recopilados en el propio entorno del paciente, mediante sistemas de monitorización”, expone el especialista, al tiempo que agrega que estos sistemas van a permitir disponer de datos que, hasta la fecha, son desconocidos.
Asimismo, además de estos avances se espera la llegada de nuevas técnicas de oxigenoterapia y ventiloterapia. Esto permitirá ampliar las posibilidades de los profesionales para adaptarse mejor a los pacientes y a sus circunstancias, reduciendo así el impacto de la EPOC en su calidad de vida. En cuanto a los retos pendientes, el Dr. Barquero resalta que el futuro de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica pasa por poder ofrecer a los pacientes, tratamientos eficaces y sencillos, que minimicen la sintomatología y reduzcan las exacerbaciones. Respecto a los desafíos más globales, añade que estos se centran en “conseguir que la EPOC sea una enfermedad visible y desnormalizar el consumo de tabaco para lograr que las enfermedades provocadas por el consumo de tabaco pasen a los anales de la historia de la medicina, como lo ha hecho la viruela, es objetivo final más ambicioso”.
Un mensaje que los profesionales quieren recalcar es que, pese a que la EPOC no es curable, sí es posible alcanzar objetivos muy importantes, como reducir los síntomas de los pacientes y que tengan mejor calidad de vida. La EPOC, recuerdan, es prevenible.





