Obesidad, tabaquismo, migrañas y edad en anticoncepción hormonal
“Ser obesa, fumadora, tener una edad avanzada o migrañas son factores que pueden incrementar los riesgos asociados al uso de anticonceptivos hormonales”, apunta otra de las autoras del manual, la Dra. Paloma Lobo, ginecóloga del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Infanta Sofía de Madrid. Ahora bien, “hemos hecho una revisión de la literatura en la que se tratan estos temas, hemos visto qué evidencias hay y cómo debe pesar en el asesoramiento que luego hacemos a la paciente”, dice y destaca que se trata de poner en la balanza el riesgo-beneficio y utilizar la anticoncepción en mujeres con estos criterios.
Algunas de las conclusiones a las que el Grupo ACOTA ha llegado tras la revisión, según la Dra. Lobo, son: en tabaquismo, se ha sido rígido y parece claro que hay mejores opciones que la anticoncepción hormonal combinada en mujeres mayores de 35 años y que fumen más de 15 cigarrillos diarios. En migrañas, la clave está en realizar un buen diagnóstico de la cefalea para determinar en qué mujeres se podría utilizar. Parece razonable que una mujer que tiene una migraña sin aura no tenga una limitación de edad para usar un anticonceptivo con estrógenos. En cuanto a la edad, si una mujer no tiene otros factores de riesgo, el simple hecho de la edad no tiene que ser una contraindicación para usar la anticoncepción hormonal combinada. Y en obesidad, hay más controversia, por lo que conviene revisar las categorías de obesidad para determinar en cuáles la anticoncepción hormonal estaría indicada.
Recomendaciones legales
El manual también proporciona las recomendaciones jurídicas y legales cuando se utiliza un anticonceptivo fuera de ficha técnica. “Son situaciones especiales que necesitan de amparo jurídico. Hay un real decreto que establece las condiciones para hacerlo, por lo tanto es importante que cuando se prescribe fuera de ficha técnica se haga dentro del contexto de ese real decreto respetando las condiciones”, explica Fernando Abellán-García, doctor en Medicina Legal y Forense, asesor jurídico de la Sociedad Española de Contracepción y también autor de la obra.
“En el capítulo jurídico del manual, lo que hacemos es proyectar ese amparo legal sobre los casos clínicos estudiados. Como conclusión se llega a la circunstancia de que la anticoncepción hormonal también puede utilizarse para fines que no están recogidos en ficha técnica bajo determinadas condiciones”, insiste Abellán-García. Estas condiciones, que vienen en la norma, se refieren –explica el asesor jurídico– a que se justifique que no hay una alternativa terapéutica mejor para atender las necesidades médicas de la mujer, que exista un consentimiento informado reforzado, y que se deje constancia en la historia clínica del uso de ese medicamento en esas condiciones.
Según apunta Abellán-García, las limitaciones tradicionales a la libertad de prescripción suelen ser económicas, pero “aquí hablamos de limitaciones de carácter técnico, y lo que se trata es de ver que cuando se utiliza el anticonceptivo hormonal hay margen desde el punto de vista técnico para que abarque esas otras patologías que no tienen que ver con la anticoncepción”.
Dos cuestiones clave para Abellán-García son la libertad de prescripción y la flexibilización y actualización de protocolos de actuación. Para ello, el jurista propone establecer mecanismos más ágiles para actualizar protocolos y guías, más por parte de la Administración que de las Sociedades Científicas. Finalmente, destaca la labor multidisciplinar en las conclusiones desde el punto de vista jurídico. “Se han realizado interaccionando con los médicos. Por tanto, son posibilistas, se acomodan a la práctica clínica”, concluye.
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