El cáncer cutáneo es el tumor más frecuente en el cuerpo humano, aunque solo el 60% de los melanomas aparecen en zona visible. Entre otras cosas, los expertos alertan de uso de cabinas de bronceado, cuyo uso antes de los 30 años incrementa la probabilidad de cáncer en un 75%.
Aunque el cáncer de piel es el tumor más frecuente en el cuerpo humano, su mortalidad es de 8 a 10 casos por cada 100.000 habitantes en España. En los últimos 4 años la incidencia ha aumentado un 38%, cerca de un 10% cada año. Según explica el doctor Pablo Lázaro, vicepresidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), este tumor se recibe 20 o 30 años antes de su aparición, es decir, que ahora “están saliendo” los casos de los años 80 y 90, momento en que el equilibrio entre el daño producido y la capacidad de reparación de nuestro organismo se rompió.


Falla la reparación
Los tumores se desarrollan cuando se rompe el equilibrio que existe entre el daño producido y la capacidad de reparación. Existen diversos mecanismos de defensa, el más visible es el aumento de pigmento (bronceado) tras la exposición. Las personas que se broncean con facilidad tienen una buena maquinaria defensiva, no así las que apenas se broncean, que tienen más riesgo para desarrollar cáncer de piel. A nivel molecular hay una compleja red de vías de reparación en respuesta al daño que se produce en el ADN (genes). Según la doctora Isabel Longo, del Servicio de Dermatología del Hospital Gómez Ulla de Madrid, con el paso del tiempo toda esta maquinaria se vuelve menos eficaz, y la inmunidad (defensas) también se ve disminuida, siendo por ello que el cáncer de piel es más frecuente en mayores de 50 años. No obstante, cada vez se diagnostican más casos en personas jóvenes por los hábitos poco saludables de exposición solar intensa en cortos periodos.
El principal factor de riesgo evitable para la mayoría de los cánceres de piel es una sobre exposición a la radiación ultravioleta, ya sea natural (sol) o artificial (cabinas de bronceado), inapropiada al tipo de piel. Hay factores genéticos que no se pueden modificar, como son el tipo de piel (mayor o menor capacidad para broncearse), tendencia a desarrollar nevus (lunares), y determinadas mutaciones que predisponen a padecer tumores, aún en ausencia de una exposición solar excesiva.
No melanoma y melanoma
Hay muchos tipos de cáncer de piel, pero más del 90% se pueden agrupar en cáncer cutáneo no melanoma y melanoma.
1. Cáncer cutáneo no melanoma: engloba los 2 tipos más frecuentes que se conocen como carcinoma basocelular y carcinoma epidermoide. Cada tipo de cáncer tiene un pronóstico diferente. A su vez el cáncer de piel puede ser no invasivo (superficial) o invasivo. Esto viene determinado por la capacidad de llegar a capas más profundas de la piel (más allá de la capa superficial que es la epidermis).
El carcinoma basocelular: es la forma más común de cáncer cutáneo invasivo y, afortunadamente, la menos peligrosa. Se trata de un tumor que suele crecer lentamente, tiene capacidad de invasión local (puede afectar a vasos, nervios, músculo y hueso) pero excepcionalmente se disemina.
El carcinoma epidermoide: en su forma más superficial, que son las queratosis actínicas, es la forma más frecuente de cáncer cutáneo. El carcinoma epidermoide invasivo puede invadir tejidos en profundidad y puede producir metástasis, sobre todo los tumores que tiene una elevedad profundidad, los que se localizan en el labio o en la oreja y los que se desarrollan en pacientes inmunodeprimidos.
2. Cáncer melanoma: es el cáncer cutáneo más agresivo pero menos frecuente comparado con los 2 anteriores. Si se diagnostica en fases precoces la curación es superior al 95% pero si el tumor ha crecido en profundidad, entonces existe mayor riesgo de metástasis.
Localización por sexos
El 60% de los tumores aparecen en zona visible, apareciendo con más frecuencia en el tronco en los hombres (50%) y en las piernas en las mujeres (entre extremidades y tronco, 30%). El cáncer cutáneo no melanoma se desarrolla con más frecuencia en la zona de la cara y el cuero cabelludo (80%, sobre todo en hombres calvos). Pero también el cáncer de piel puede aparecer en zonas que no están expuestas al sol como detrás de las orejas o en las plantas de los pies. A pesar de la mayor incidencia en mujeres, la mortalidad en este grupo es inferior. Entre las causas están los factores hormonales y biológicos. Los niños y jóvenes también pueden padecer cáncer de piel, debido a una exposición solar intensa y a las cabinas de rayos UVA.
Una de radiaciones
- Según el doctor Pablo Lázaro, la radiación infrarroja no tiene ningún efecto sobre el cáncer de piel. Su luz llega a la dermis y apenas se absorbe en la epidermis, donde se genera el cáncer de piel. Donde sí pueden tener incidencia los infrarrojos es en el envejecimiento cutáneo.
- Hay una relación directa con el fototipo y el cáncer de piel: el fototipo I nunca debería tomar el sol, siendo quienes más se empeñan en tomarlo. En España el más habitual es el III. Es necesario volver a la cultura mediterránea a la hora de tomar el sol, es decir, evitar las horas centrales del día.
- Un dato muy importante a tener en cuenta es que el uso de cabinas de bronceado antes de los 30 años incrementa en un 75% el riesgo de melanoma. Según los expertos, hay que tener cuidado con la falta de regulación en los gimnasios, donde acceden menores de 18 años, pues el sistema funciona con monedas.
Autoexplorarse: necesario
Sobre todo si se tienen factores de riesgo (historia familiar de cáncer cutáneo, historia de una exposición solar intensa, piel muy clara, etc.), hay que acudir al dermatólogo para una revisión de la piel. Igualmente, la autoexploración es necesaria una vez al mes, según el doctor Eduardo Nagore, Jefe Clínico del Servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología (IVO). Tal y como explica este experto, hay que revisar toda la piel, pues solo el 60% de los melanomas aparecen en zona visible, siendo los melanomas más agresivos a menudo los no visibles, porque se detectan más tarde. Sin embargo, la gente revisa sólo un 75% de su superficie corporal. Para el diagnóstico precoz del tumor maligno, los expertos insisten en aplicar los criterios ABCD: A de asimetría; B de bordes irregulares; C de coloración heterogénea; D de diámetro superior a 6 mm. No obstante, las formas más agresivas de melanoma no suelen cumplir los criterios ABC ya que suelen ser lesiones regulares y simétricas (nódulos,bultos), de un color homogéneo (muy pigmentado, negruzco o sin pigmento-rojizo/rosado-) que crecen progresivamente. Hay que tener en cuenta que el hecho de que una lesión que crece no produzca molestias no indica que se trate de algo benigno. De hecho, el cáncer de piel puede no dar síntomas (sangrado, picor, dolor) hasta fases muy avanzadas. Por eso, ante una herida que no cicatriza correctamente o una lesión que crece progresivamente, hay que consultar al dermatólogo.
La prevención se llama…
Este año la prevención lleva por lema El cáncer de piel tiene muchas caras, su prevención y tratamiento, también. Con este mensaje de optimismo ha arrancado el pasado mes de abril la Campaña Euromelanoma 2014, organizada por la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y que hasta el mes de junio pretende concienciar acerca de la importancia de la fotoprotección solar y las estrategias que existen para evitar que se desarrolle la enfermedad (prevención primaria) y para realizar un diagnóstico precoz (prevención secundaria).
¡Pide tu cita!
En España este año la jornada de screening o examen gratuito en consultas se desarrollará a lo largo de la semana del 12 al 16 de mayo. Para solicitar una cita y que el dermatólogo revise tu piel en busca de lesiones sospechosas, puedes hacerlo a través de la página web de la Academia Española de Dermatología y Venereología (www.aedv.es/euromelanoma) o a través del teléfono 91 5434535 (En horario ininterrumpido de 10.00 am-18.00 pm).





