PASIÓN VEGA: En mi parto llevaba un cartel que decía “por favor, por favor, epidural”

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Ana María Alías Vega es su verdadero nombre, aunque todos la conocemos por su nombre de artista, Pasión Vega. Nacida en Madrid pero criada en Málaga, tiene especial querencia por Cádiz, su otra patria andaluza.

Participó en el Festival de Benidorm y se dio a conocer interpretando Ojos Verdes, la famosa copla que popularizó Concha Piquer, aunque nunca ha querido encasillarse o ser abanderada de un género en concreto, así que lo mismo se marca un tango, que un bolero, una habanera o una canción de autor. Ha cantado con los más variados compañeros de escenario, desde el tenor Josep Carreras pasando por Armando Manzanero, Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, el cantaor Miguel Poveda, Carmen París o el especialista en
bachata Juan Luis Guerra, además de grabar
un dúo con el también malagueño Antonio
Banderas y otro con María Dolores Pradera,
aparte de numerosas participaciones en conciertos más propios del mundo clásico, en los que se ha atrevido con obras de Joaquín Turina, Manuel de Falla o conocidos números de zarzuela. En diciembre del año pasado se publicaba su último trabajo discográfico, Pasión por Cano, un homenaje al cantautor gaditano Carlos Cano, desarrollando doce de sus grandes canciones y añadiendo una composición nueva, Soy del Sur, compuesta por uno de los habituales autores de la cantante, Antonio Martínez Ares. La preparación de este disco, cuya presentación tuvo lugar en el Teatro Real de Madrid, coincidió casi al mismo tiempo con dos acontecimientos muy felices para Pasión Vega y Fernando Velázquez, el alumbramiento de sus hijos, respectivamente. Así nos lo contó ella hace unos días:

A lo largo de tu carrera te has sabido rodear de músicos de primera línea, pero esta vez has conseguido implicar a Fernando Velázquez, uno de los autores de música de cine más en boga en los últimos años ¿ cómo ha sido esta colaboración?
Ha sido muy fácil. Hace un año y medio nos conocimos para hacer una colaboración con un director de cine de Málaga, grabamos la canción final del primer largometraje de este director de cine amigo mío. A partir de ahí surgió una amistad, incluso un buen feelling, y cuando se nos ocurrió hacer este disco dedicado a Carlos Cano, a él, que es un apasionado de la música de Carlos Cano porque le encanta, se lo comenté, y surgió de una manera muy natural. La verdad que sí, trabajar con él ha sido una suerte, ha hecho un trabajo impecable y maravilloso, y estoy muy contenta y muy orgullosa de este disco.

Además has conseguido que participe la Orquesta de Radio Televisión Española, una de las orquestas sinfónicas más importantes del Estado…
Musicalmente hablando, es un disco muy rico. Contamos con los maestros de la orquesta de RTVE, que son unos musicazos impresionantes, con los que Fernando ha trabajado muchas veces interpretando bandas sonoras en algunas películas, sí. Ha sido un trabajo precioso y eso ha propiciado, además de llevar distintos solistas como el contrabajo, el piano o la guitarra portuguesa, y de tener la base rítmica habitual en cualquier disco, que sea un disco que suene mucho a directo. A estos músicos de la ORTVE le pones la partitura delante y a la segunda lectura ya lo interpretan perfectamente, por no decirte a la primera; ha sido un lujo, están muy habituados a grabar, y con un par de tomas ya lo han hecho perfecto. Ha pasado lo mismo con mi voz, se ha grabado de forma muy fluida en el estudio, queríamos rescatar la frescura que tiene hacer las cosas en directo. No es un disco en directo pero casi, o lo más parecido a esa verdad que se produce cuando estás sobre un escenario con público. Gracias a la orquesta y a la sabiduría de Fernando Velázquez, creo que lo hemos conseguido. Las canciones no están manidas, es todo muy fresco.

Repites por segunda vez con otra grande, María Dolores Pradera…
Sí. Para mí fue un sueño. Había tenido la oportunidad de cantar con ella en su disco de duetos; a partir de ahí nos hemos querido mucho siempre, la he admirado siempre, y en mi casa ha sido un gran ídolo para toda la familia. Poder volver a cantar con esta señora, ya de 90 años, aunque sigue teniendo una voz….

Se ha publicado que estaba un poco delicada de salud, ¿no es así?
Sí, estuvo pachuchilla, ha llevado una racha regular, pero hizo el esfuerzo de venir al estudio cuando se encontró mejor. Vino e iluminó el estudio con su presencia, nos volcamos todos con ella, conserva una belleza y una elegancia, es una estrella que brilla con luz propia. Ha sido un sueño para mí y para todo el equipo, éramos muy jóvenes, pero todos fans de ella, y ha dejado huella. Cerramos el disco con su voz, con una nana titulada Aires de Cuna, y no podía ser de otra forma porque he sido mamá este año pasado y Fernando Velázquez ha sido papá también, a principios de noviembre del año pasado, con el disco a punto de salir. Es un disco marcado por los nacimientos y queríamos cerrar con esta nana que es original de Carlos Cano pero podría ser perfectamente de Lorca, de Falla o de Rafael de León, rescatada de los clásicos populares que Carlos hacía siempre tan maravillosamente bien.

Añades en el álbum una canción nueva, Soy del Sur hecha para ti por Antonio Martínez Ares…
Si, efectivamente. Además de rescatar el repertorio emblemático de Carlos, como las Habaneras de Cádiz, María La Portuguesa o Luna de Abril, hemos querido rescatar canciones no tan conocidas por el público. Para mí son muy importantes en su carrera, sin las cuales es difícil entender toda la amplitud musical que tenía Carlos Cano. Me apetecía mucho que apareciese una canción nueva, y Antonio Martínez Ares me ha hecho una letra maravillosa, tiene ojo para retratar cosas muy diversas. En este caso retrata la época en la que nace Carlos Cano, y en la que desarrolla su música, retrata esa Andalucía que él dejó cuando se marchó tan joven y la Andalucía de hoy. Es una canción que es muy crítica con la Andalucía que él dejó y que seguimos intentando cambiar, todas esas cuestiones que a los andaluces no nos gustan, sobre todo a los andaluces que queremos a nuestra tierra y queremos que siga adelante. Al final termina reivindicando la figura de Carlos Cano, con su fuerza, su poder crítico y su forma de hacer las cosas. Espero que al público, y a su familia también, por supuesto, le guste y les cale como me ha calado a mí.

Desde luego, si tenemos que hablar de salud, tu acontecimiento saludable más importante ha sido el embarazo ¿cómo lo has vivido?Pues mira, tengo que decirte que ha sido un embarazo ideal, las cosas como son, yo me he sentido muy bien. De hecho, he estado trabajando hasta los siete meses y medio, incluso algo más, cantando, subiéndome a un escenario, subiéndome encima de un baúl, haciendo de todo sobre el escenario, y sobre unos tacones de diez centímetros. Me he encontrado fenomenal y muy vital. Salvo algunos momentos en los que el embarazo te da más sueño o te sientes un poquito más cansada, aunque solamente el último mes, que ha sido el más duro. No he tenido ningún problema, ni de tensión, ni de azúcar, ni nada, ha ido todo fenomenal. He ido a caminar mucho y he cambiado la alimentación, creo que eso ha influido.

¿Hubieras preferido un parto natural, sin epidural?
No (risas), yo, con epidural. Ya llevaba el cartel cuando entré al hospital, “por favor, por favor, epidural” (más risas). Por supuesto, creo que tener un parto natural tiene que ser una maravilla, pero soy muy asustona, prefería no tener esa sensación de dolor. También tengo que decir que estuve dos días con contracciones y pasé dolores durante dos días, hasta que ya la cosa funcionó, con lo cual, ese precio que se dice que hay que pagar, y que para ser madre hay que sufrir, yo ya lo sufrí las 48 horas antes de tener a mi niña. Creo que me merecía ese descanso. Dos horas antes de tener el parto, no paraba de reír, me lo estaba pasando muy bien en el quirófano, debe ser por la epidural, parecía que me había tomado un algo, me lo estaba pasando bomba, como en una nube. No hay color, con la epidural.

Pues eso es que te vas a animar pronto a tener otro…
Estoy muy centrada en mi trabajo y en la niña, por supuesto. Ya me demanda muchísima atención y mucho tiempo. Entre mi trabajo y Alma, mi niña, tengo poco tiempo para pensar en tener otro hijo. Le daré toda la calidad de vida que pueda a ella, y mi tiempo, y ya más adelante me lo pensaré; de momento no tengo pensado volver a tener otro niño.

¿Has cantado mejor mientras estabas embarazada, se ha notado de alguna forma?
Yo creo que sí, está feo que yo lo diga, pero mis sensaciones son muy bonitas. La verdad es que durante el embarazo estaba muy a gusto cantando, siempre te dicen que cuesta mucho cantar con el diafragma tan presionado por el bebé, pero yo canté hasta el último momento. Me encontraba muy bien, con unas sensaciones muy diferentes. Como he tenido que estar un poco retirada de los escenarios, y hacía ya tiempo que no grababa, tenía muchas ganas de volver al estudio y hacer un disco, y todo esto también se nota, ese empuje que te da volver a empezar con fuerza renovada, y con una nueva sensibilidad, porque ser madre te da una nueva visión del mundo. Tenía ganas de imprimirlo también en esta visión particular de la obra de Carlos Cano.

Habrás tenido que cambiar tus hábitos alimenticios…
Estoy en ello, pero me está costando, no es nada fácil. Intento cuidar mi alimentación, ya durante el embarazo lo hice, a pesar de tener más apetito y de comer más cantidad, pues me quedaba con hambre, lo que nos pasa a casi todas las embarazadas. Estuve haciendo bastante ejercicio, caminaba e intentaba contrarrestar el aumento de peso con el ejercicio, ahora tengo menos tiempo, con la niña, los viajes, el trabajo, cuesta un poquito más, pero sigo cuidando la alimentación. Tampoco he sido nunca una mujer delgada, ni pretendo meterme en una talla 36, pero me gustaría volver a mi figura anterior, aunque la barriguita siempre queda ahí, a partir de los seis meses es cuando mejor te encuentras de nuevo con tu cuerpo, estás menos cansada, pero duermes menos, porque cuidar de la niña es un desgaste físico importante.

Esa niña tuya reconocerá la voz de su madre enseguida…
Desde el primer día (risas). Ten en cuenta que yo cantaba en los teatros mientras estaba dentro de mí. Además, sabe distinguir si es alegre o triste la música, y baila, desde los cinco meses ya se mueve cuando hay una música alegre, es muy sensible para la música; y es normal porque ha crecido con ella. A veces ha llorado, incluso, escuchándome cantar, o canciones más sentimentales, ha llorado, es una cosa muy increíble, es una niña muy sensible como su madre (risas). Espero que se menos llorona que yo, además, lleva el nombre de Alma por algo.

Y regresando a la música ¿cómo recuerdas tu colaboración con Antonio Banderas, un malagueño de pro, como tú?
Lo recuerdo como un momento muy bonito; me sorprendió mucho, no ya la profesionalidad de Antonio, que ya sabía que era un gran profesional, sino su búsqueda de la perfección, esa constante búsqueda en los ensayos, repitiendo. Es muy trabajador, y muy cariñoso, da gusto estar a su lado, porque Antonio enamora, enamora con su mirada y con su forma de hablarte, tiene un carisma muy especial, como persona y como artista. Lo recuerdo como un momento muy mágico y con muchísimo cariño. Grabamos en su casa de Los Ángeles, allí tiene un estudio de grabación porque es un gran amante de la música. Canta con mucho arte y con mucho estilo. Le vi cantar incluso con Tony Bennet, en la gala Starlite, y con Alejandro Sanz.

A pesar de los éxitos que has cosechado desde siempre, suponemos que la situación de la cultura en estos momentos de recortes y enorme desempleo, en algo te habrá afectado, inevitablemente…
Lo he vivido como todos mis compañeros. Tengo que decir que dentro de la situación problemática que está viviendo el mundo de la música en concreto, y de la cultura en general, soy una afortunada, porque sigo trabajando y contando con gente maravillosa que me apoya, y con el equipo de gente con el que estoy trabajando, que es fantástico, pero no cabe duda de que el trabajo se ha complicado muchísimo, es complicado hacer una gira, y si tienes hoy un día veinte o treinta conciertos, eres afortunado. Actualmente vivir de la música o vivir del teatro, o vivir del arte en general, es muy difícil, hay que trabajar muchísimo, no parar de dar vueltas a la cabeza para proponer cosas novedosas y diferentes, y el 21 por ciento de IVA, nos ha matado, directamente ha destruido el tejido que sostenía la música, el teatro y la cultura, que ha sufrido mucho con este 21 por ciento, ha sido un palo para nosotros.

Despidámonos con un consejo infalible, algo que recomendarías en cualquier circunstancia…
El consejo infalible que hay para estar bien, es ser feliz; es el mejor consejo que puedo dar. Intento transmitirlo, a pesar de todas las dificultades que trae la vida, hay que levantarse cada mañana con esas ganas, con esa intención, al menos, de ser feliz.

Por Xoán Luaces Fandiño

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