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Picaduras peligrosas: cómo protegerte de mosquitos, garrapatas y otros insectos

por Paula Rivero
picaduras de insectos y medusas

No hay enemigo pequeño, sobre todo si amenaza con desencadenar una enfermedad. Es el caso de la garrapata, cuya picadura puede provocar la enfermedad de Lyme, del mosquito Aedes aegypt que puede provocar dengue, o del mosquito tigre, cuya “estocada” puede desarrollar la enfermedad del virus del Nilo Occidental. Usar repelente, y evitar los olores fuertes y los colores brillantes los alejará definitivamente de tu alrededor. 

 

Las previsiones estiman que los valores medios de temperatura en España podrían subir hasta dos grados en los próximos 20 años. Ello unido a la movilidad creciente de las poblaciones, está facilitando la llegada de nuevos virus tropicales a España procedentes de latitudes tropicales, a través de vectores como mosquitos o garrapatas. Nuestro país ha pasado de contar con casos importados de determinadas patologías tropicales (virus del Nilo Occidental, dengue o chikungunya) a brotes autóctonos, especialmente en regiones mediterráneas y del sur, lo que indica un cambio epidemiológico significativo. Esto es lo que pueden desencadenar:

    1. La picadura del mosquito suele provocar inflamación, picor y dolor. “Estas reacciones pueden adquirir dimensiones alérgicas en algunas personas o, tras la picadura de especies especialmente agresivas, como el mosquito tigre, desencadenar la enfermedad del Virus del Nilo Occidental”, explica el doctor Julio Maset, experto de Cinfa. Esta enfermedad se manifiesta con fiebre, dolor de cabeza, dolor corporal, vómitos, diarrea, sarpullido y en casos más graves, encefalitis (inflamación del cerebro) o meningitis (inflamación del tejido que rodea el cerebro y la médula espinal). En este último caso, la infección afecta el sistema nervioso central y puede ser fatal. Las personas con factores de riesgo de desarrollar la enfermedad son las mayores de 60 años; personas con cáncer, diabetes, presión arterial alta o enfermedad de los riñones; y/o que hayan recibido un trasplante de órgano.
    2. “Protegerse de los mosquitos es especialmente importante cuando viajamos a destinos exóticos donde sean endémicas enfermedades tropicales como la malaria (provocada por un parásito que transmite el mosquito Anopheles, cuyos síntomas suelen incluir fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, vómitos y, en algunos casos, complicaciones graves como hemorragia cerebral o insuficiencia rena); 
    3. El dengue, provocado por un virus que transmite el mosquito Aedes aegypt, provoca síntomas pueden variar desde fiebre leve a fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, erupción cutánea y en casos más graves, fiebre hemorrágica con hemorragias).
    4. La chikungunya es una enfermedad producida por el virus de tipo alfavirus del mismo nombre, que se transmite a las personas mediante la picadura de los mosquitos portadores del género Aedes, cuyo síntoma más común es una aparición repentina de fiebre, a menudo acompañada de dolor en las articulaciones, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas, fatiga y erupción cutánea.
    5. La fiebre amarilla, una enfermedad aguda de carácter hemorrágico provocada por un virus que se transmite a través de la picadura de mosquitos Aedes o Haemagogus infectados, que puede ser mortal. Los síntomas más comunes son fiebre, dolor muscular con prominente dolor de espalda, dolor de cabeza, pérdida de apetito y náuseas o vómitos”, explica el doctor Maset. 
    6. Por su parte, las picaduras de garrapatas pueden constituir un serio peligro para la salud, ya que pueden transmitir infecciones como la enfermedad de Lyme, entre otras. Generalmente causa síntomas como un sarpullido en la piel, fiebre, dolor de cabeza y fatiga, pero si no se trata temprano, la infección puede extenderse a las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso. Como aclara el doctor Maset, “no todas las garrapatas pican al ser humano ni todas transmiten enfermedades, pero, si nos picara una, es fundamental actuar con celeridad, ya que infecciones como la de Lyme solo pueden contraerse si el parásito permanece varias horas adherido a la piel de la persona. En el caso de que se haya producido una picadura de garrapata, es necesario extraerla cuanto antes usando unas pinzas de punta fina y roma para tirar de ella suavemente hacia arriba, evitando aplastarla. Posteriormente, se debe lavar la zona con agua, jabón y antiséptico e introducir el parásito en un bote cerrado con un papel húmedo, para llevarlo al centro de salud por si fuera necesario analizarlo. 
    7. Las avispas y abejas (himenópteros) no trasmiten enfermedades, pero sus picaduras sí pueden resultar muy dolorosas, ya que inoculan con su aguijón un veneno que produce una reacción local caracterizada por un dolor intenso, hinchazón, prurito, escozor y enrojecimiento de la zona en torno a una pápula blanca. “El mayor riesgo ante una picadura de estos insectos lo sufren las personas alérgicas, que pueden experimentar una reacción generalizada que puede incluir dificultades para respirar, tos y silbidos en el pecho, urticaria generalizada, inflamación en ojos y boca, mareo y hasta pérdida de la conciencia. En casos excepcionales, puede producirse un shock anafiláctico, lo que puede causar la muerte”, explica el doctor Maset. 
  • La picadura de medusa provoca dolor y picor intenso, enrojecimiento e inflamación. También producen habones urticariales, que, en los casos más graves, pueden evolucionar a ulceración y necrosis.

“Chiquitos pero matones”: así se evitan 

  1. Cuando viajes a destinos exóticos, usa mosquiteras. También ropa que cubra toda la piel como manga larga, pantalones largos y calcetines y evita los colores oscuros y brillantes, que atraen a los mosquitos. Al volver a casa, revisa el cuerpo con detenimiento, dúchate y lava la ropa a sesenta grados. No salgas, en la medida de lo posible, entre el anochecer y el amanecer y recuerda que el olor de la comida y las bebidas atrae a las avispas, sobre todo el de las azucaradas.
  2. “Usar repelentes que contengan DEET (dietiltoluamida), así como, antes del viaje, acudir a un Centro de Vacunación Internacional para informarnos acerca de las vacunas y los tratamientos preventivos necesarios”, puntualiza el doctor Maset.
  3. No te bañes si hay aviso de medusas ni pasees por zonas de la playa o de rompeolas donde pueda salpicarte el agua, que puede arrastrar fragmentos de medusa con células todavía activas. “Nunca limpies la picadura de medusa con agua dulce. Hazlo con agua salada o suero fisiológico para evitar romper las células urticantes de la medusa, lo que podría producir una nueva picadura. Luego se debe aplicar frío y, si hubiera algún resto de tentáculo adherido a la piel, retirarlo con pinzas, no con las manos. Quienes tienen alergia a cualquier picadura han de llevar alguna identificación visible sobre su problema como un brazalete de alerta médica, además de portar siempre consigo una jeringa precargada con adrenalina que su médico les podrá prescribir”, finaliza el doctor Maset.

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