Home EnfermedadesCáncer Entre el 75 y el 85% de los tumores de cabeza y cuello están relacionados con el consumo de tabaco y alcohol

Entre el 75 y el 85% de los tumores de cabeza y cuello están relacionados con el consumo de tabaco y alcohol

por Redacción Consejos

Los tumores de cabeza y cuello conforman un conjunto de neoplasias malignas que afectan a regiones anatómicas esenciales para la fonación, deglución, respiración y comunicación, y representan un reto clínico y social fundamental en la salud pública española porque, siendo prevenibles en la mayoría de los casos, su incidencia va sin embargo en aumento, su diagnóstico se produce en un alto porcentaje en fases avanzadas limitando las posibilidades de supervivencia, y además se asocian a tratamientos con un alto impacto en la calidad de vida.

Según estimaciones recientes basadas en registros epidemiológicos y datos oncológicos nacionales, estos tumores (que incluyen carcinomas de cavidad oral, orofaringe, laringe, hipofaringe, senos paranasales y glándulas salivales) explican aproximadamente entre el 5% y el 6% de todos los cánceres diagnosticados en España cada año y su incidencia es creciente, diagnosticándose cada año en España entre 7.400 y 12.000 nuevos casos anuales.

La principal causa de estos tumores es la exposición a agentes prevenibles, siendo el consumo de tabaco y alcohol responsables de entre el 75 % y el 85 % de los casos. En paralelo, se observa un aumento progresivo de los tumores orofaríngeos asociados al Virus del Papiloma Humano (VPH), especialmente en la población adulta más joven, lo que añade una dimensión adicional al abordaje preventivo.

A pesar de los avances terapéuticos, incluidos los beneficios observados con la inmunoterapia en algunos subgrupos de pacientes y la integración de nuevas estrategias multidisciplinares de tratamiento, el diagnóstico tardío sigue siendo una barrera importante para mejorar los resultados clínicos, pues cuando se diagnostica en estadios tempranos (I–II), alrededor del 70 %–90 % de los pacientes sobreviven 5 años o más, mientras que en estadios más avanzados (III–IVA) esa probabilidad desciende aproximadamente al 40%–60% y cuando la enfermedad ya es recurrente o se ha diseminado a distancia, la supervivencia a 5 años suele ser menos del 20% en muchos casos.

El diagnóstico en fases avanzadas puede representar en España hasta el 60% de los casos, debido, en ocasiones, a la falta de reconocimiento de síntomas tempranos por parte de profesionales sanitarios en niveles no especializados y, sobre todo, a la baja percepción de riesgo entre la población general. Una percepción que contrasta con el fuerte impacto que tienen estos tumores en la calidad de vida, pues se asocian a tratamientos con intención curativa (cirugía, radioterapia o quimioterapia) que suelen dejar secuelas físicas y funcionales importantes.

Los signos de alarma que deben alertar tanto a pacientes como a profesionales incluyen ronquera o disfonía persistente por más de tres semanas, lesiones orales que no cicatrizan, úlceras o manchas inusuales, dificultad para tragar (disfagia) o sensación de cuerpo extraño y dolor unilateral del oído sin causa aparente. Estos síntomas, cuando se mantienen en el tiempo, no deben normalizarse ni atribuirse automáticamente a causas benignas. La evaluación temprana por un especialista en Otorrinolaringología permite descartar o confirmar etiologías malignas y acelerar el acceso a un tratamiento integral eficaz.

En este escenario, la SEORL-CCC insiste en la importancia de reforzar las políticas públicas dirigidas a la formación y sensibilización de los profesionales sanitarios de atención primaria, odontólogos y otorrinos, así como al desarrollo de campañas de concienciación comunitaria para la identificación temprana de síntomas. Asimismo, subraya la importancia de realizar un abordaje clínico integral, que incorpore no solo la oncología médica y quirúrgica, sino también la rehabilitación de la voz, la función deglutitiva y la atención psicoemocional, aspectos que impactan de forma determinante en la vida de los pacientes más allá de la mera supervivencia.

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