La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) han lanzado un mensaje de tranquilidad ante los posibles casos de hantavirus relacionados con el crucero MV Hondius, al tiempo que piden serenidad y rigor informativo a la ciudadanía frente al brote de hantavirus que estamos viviendo.
Ambas sociedades subrayan que España dispone de profesionales altamente cualificados y circuitos preventivos y diagnósticos ya consolidados para este tipo de amenazas. «La respuesta debe ser inequívoca: los pacientes con enfermedades transmisibles en España están atendidos por circuitos clínicos y asistenciales sólidos», afirma el comunicado.
También recuerdan que el virus Andes —la variante que preocupa en este brote— puede transmitirse entre personas en casos muy concretos y raros, pero no supone un riesgo comparable al covid-19. Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), el riesgo de propagación no es comparable al de la COVID-19. Y recuerdan que el Ministerio de Sanidad ya ha activado protocolos de vigilancia activa, cuarentenas y pruebas PCR.
El tratamiento: Soporte y detección precoz
Los expertos explican que el control del brote se basa en medidas ya conocidas como la detección precoz, cuarentenas, seguimiento de contactos, pruebas PCR, aislamiento hospitalario y coordinación entre salud pública, hospitales y laboratorios.
Debido a que actualmente no existe una vacuna licenciada ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus , los médicos enfatizan que la clave reside en la detección precoz y el acceso rápido a cuidados intensivos para soporte respiratorio y hemodinámico cuando sea necesario.
Finalmente, las sociedades han hecho un llamamiento a las instituciones para dotar de más recursos e investigación a los colectivos que están en la primera línea de atención, reforzando así la seguridad de todo el sistema sanitario.
El documento subraya que actualmente no existe transmisión comunitaria sostenida en España ni en Europa, aunque sí se mantiene una vigilancia estrecha porque algunos casos pueden evolucionar de forma grave.
Las sociedades científicas defienden también el trabajo coordinado entre distintas especialidades médicas y piden más recursos para los profesionales que están en primera línea frente a enfermedades infecciosas emergentes. El documento también pone en valor el trabajo conjunto de epidemiólogos, internistas, microbiólogos, intensivistas y profesionales de salud pública, especialmente tras la experiencia acumulada durante la pandemia de covid-19.
Los especialistas reconocen que el hantavirus puede provocar cuadros graves en algunos pacientes, pero insisten en que la situación actual está controlada y bajo vigilancia sanitaria constante.




