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Home InfantilCuidados y consejos El niño no crece, ¿debo preocuparme?

El niño no crece, ¿debo preocuparme?

por María José Merino

Cuándo hacerle una edad ósea

Los niños crecen gracias al cartílago de crecimiento que se halla en todos sus huesos. Dicho cartílago va calcificándose y cuando todo él se ha calcificado dejan de crecer. La edad ósea muestra la maduración del esqueleto en un momento dado y se calcula con una sola radiografía de la mano y muñeca izquierdas. La edad ósea no necesariamente tiene que coincidir con la edad real o cronológica del niño. Pero, una diferencia de más de un año entre una y otra puede indicar que hay un problema de crecimiento. Si se confirma que nuestro niño está por debajo del percentil tres y/o que su velocidad de crecimiento es baja, se debe iniciar un estudio que incluya la talla de los padres, porque el componente hereditario es muy importante, y una edad ósea para poder comparar el grado de desarrollo de los huesos con la edad cronológica de los niños.

Ciertas enfermedades crónicas pueden adelantar la edad ósea, como es el caso de los niños obesos, que suelen tener la talla alta porque tiene una edad ósea acelerada. Otras enfermedades crónicas mal controladas que causan desnutrición (insuficiencia renal, enfermedad celiaca o enfermedad pulmonar crónica) retrasan la edad ósea. Cuando mejora la enfermedad y  el estado nutricional, la edad ósea se va igualando a la cronológica. El hipotiroidismo también produce un retraso en la edad ósea que se normaliza cuando se inicia tratamiento. En cualquier caso, un niño que tenga un retraso en su edad ósea no tiene porque ser más bajito que la media. Incluso puede ser más alto, si los padres lo son. En cambio, un niño con edad ósea adelantada alcanzará la talla definitiva antes que los demás.

¿Cuando tratar con la hormona de crecimiento?

Así pues, hay dos tipos de niño con talla baja: los niños sanos con talla baja y los niños con talla baja secundaria a una enfermedad, en cuyo caso son susceptibles de tratarse con hormona de crecimiento. La hormona del crecimiento controla el crecimiento de huesos, músculos y órganos. Se produce en una parte del cerebro que se llama hipófisis o glándula pituitaria y desde allí se libera al torrente sanguíneo. En el momento actual están financiados dentro del sistema público los niños con Déficit de Hormona de Crecimiento, Síndrome de Turner, Insuficiencia Renal crónica, Síndrome de Prader Willi, Crecimiento intrauterino retardado (a partir de los 4 años si no se ha recuperado la talla), y deficiencia de crecimiento por alteración del gen SHOX. Esta hormona se administra en inyecciones subcutáneas cada día. Es mejor por la tarde noche. Se usa una pequeña aguja. Se inyecta en el tejido graso, justo por debajo de la piel. Se suele pinchar en muslos o glúteos. Se intenta cambiar los sitios de administración. El paciente o su familia lo hacen en casa tras un breve adiestramiento. Se debe de guardar en la nevera porque se ve muy afectada por el calor. Se recomienda sacar del frigorífico 30 minutos antes de administrarla.

La hormona del crecimiento sólo es eficaz en los niños que tiene un déficit de la misma. Los que son bajitos pero poseen en cantidad normal de hormona, no crecen prácticamente nada más si se les administra.

Fármacos que afectan a la edad ósea

Los fármacos que más afectan a la edad ósea son la cortisona y sus derivados. Si se toman por vía oral y por periodos largos de tiempo, la adelantan. Pueden afectar al crecimiento y a la talla final. En el caso de cremas, dispositivos inhalados, sprays nasales, etc., no producen estos efectos.

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