En todo caso se observa que, en los últimos 10 años, la mortalidad por enfermedad cerebrovascular va reduciéndose -a pesar de que su incidencia sigue aumentando- gracias a la mejora en los tratamientos. Hace 10 años se producían 32.900 fallecimientos por enfermedades cerebrovasculares, lo que supone que este periodo se ha reducido un 17,6% la mortalidad de las mismas.
“Teniendo en cuenta estos datos, sería esperable que, puesto el ictus es la enfermedad neurológica que más fallecimientos provoca, que debería haberse producido una reducción en la mortalidad de las enfermedades neurológicas, pero lamentablemente las buenas cifras que estamos alcanzado con el ictus, se han visto superadas por el incremento de la mortalidad de las enfermedades neurodegenerativas, principalmente por Alzheimer, pero también por otras como Parkinson. Es decir, a medida de que disminuye la mortalidad asociada a las enfermedades cerebrovasculares, aumenta la asociada con la enfermedad de Parkinson y, muy significativamente, la debida a la enfermedad de Alzheimer, sobre todo entre las mujeres”, señala el doctor Juan Carlos Portilla. “Por lo que estimamos que, un periodo muy breve de tiempo y si no conseguimos revertir esta tendencia, el Alzheimer se convertirá en la primera causa de mortalidad en nuestro país”. Y es que, por el contrario, en estos últimos 10 años la mortalidad por Alzheimer ha aumentado más de un 61% (un 63,7% en mujeres y un 55,8% en hombres).
“El impacto que ha tenido la introducción de los nuevos tratamientos para el ictus en la mortalidad de esta enfermedad es un claro indicativo de la importancia que tiene seguir investigando en las enfermedades neurológicas, tal y como estamos fomentando en esta Reunión Anual”, destacó el Dr. Exuperio Díez Tejedor, Presidente de la Sociedad Española de Neurología. “En todo caso, y mientras la comunidad científica intenta lograr conseguir tratamientos más efectivos para las enfermedades neurológicas que, tal y como muestra este informe, tienen un alto impacto en la mortalidad, pero también en términos de dependencia y cronicidad, es importante concienciar a la población de la importancia de controlar los principales factores de riesgo”.
Y es que, además de la edad, existen otra serie de factores de riesgo como presión arterial alta, colesterol o diabetes que aumentan notoriamente la probabilidad de padecer alguna de estas enfermedades. La Sociedad Española de Neurología estima que prevenir estos factores de riesgo podría –al menos- retrasar varios años la aparición de las enfermedades neurológicas con mayor índice de mortalidad y, en teoría, conseguir reducir hasta un 50% la probabilidad de padecer alguna de estas enfermedades.
El informe “Impacto de las enfermedades neurológicas en la mortalidad española”, se ha realizado en base a los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en diciembre de 2017, relativos al año 2016. Por lo tanto, las conclusiones relativas a la evolución de la mortalidad a 10 años, se ha realizado considerando el año 2006.

