Home MujerGinecología En la menopausia, “Te Toca”. La importancia de la autoexploración vulvar

En la menopausia, “Te Toca”. La importancia de la autoexploración vulvar

Más de la mitad de las mujeres sufre molestias vulvares durante la menopausia.

por Redacción Consejos
autoexploración de la vulva

En la menopausia y la postmenopausia, más de la mitad de las mujeres convive con molestias vulvares a las que no da importancia. La campaña Te Toca les invita a mirar, conocer y cuidar esa parte del cuerpo históricamente olvidada, cuya exploración permite identificar posibles cambios que puedan necesitar una visita médica o incluso esconder un tumor. 

El cuerpo cambia y la vulva también. A partir de los 40, se producen cambios en esta zona propios de lo que se conoce como atrofia vulvovaginal, una condición infradiagnosticada, pero altamente prevalente: sequedad, picor, irritación o molestias durante las relaciones sexuales son síntomas habituales que pueden afectar que pueden afectar a su sexualidad, a su salud y a su calidad de vida de forma significativa. De ahí que los expertos de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Enfermedades Vulvovaginales (ISSVD) recuerden que la salud de la mujer “también empieza por la vulva” y que cambios como alteraciones de color, textura, sequedad, úlceras, dolor localizado, bultos o zonas sensibles, pueden esconder señales de alerta que hay que aprender a detectar mediante la autoexploración, al igual que ocurre con el cáncer de mama.

“Te Toca”, la iniciativa 

Para concienciar a la mujer de la importancia de “coger a tiempo” cualquier eventualidad, la ISSVD ha puesto en marcha, junto con Shionogi, una campaña de concienciación bajo el lema Te Toca, que pone el foco precisamente en esta idea de incorporar la autoexploración vulvar como un gesto más del autocuidado durante la menopausia y la postmenopausia y que representa una oportunidad para mejorar el diagnóstico precoz y actuar sobre una necesidad clínica no cubierta que afecta a millones de mujeres. Concretamente, la ISSVD recomienda realizarla cada tres meses o ante la aparición de síntomas para identificar variaciones en coloración, textura, bultos, úlceras, dolor localizado o sequedad. Es un hábito sencillo que puede realizarse en casa, con calma y sin miedo. Solo hacen falta unos minutos, un espejo y buena luz. Estos son los 4 pasos que debes seguir a la hora de autoexplorar la vulva: 

  1. Examina: observa toda el área genital externa. Separa los labios mayores y menores con los dedos y revisa visualmente desde el clítoris hasta la zona perianal.
  2. Palpa: toca suavemente la vulva con tus dedos para detectar bultos, áreas engrosadas o molestias. No debería doler. Si sientes algo raro, anótalo.
  3. Anota: lleva un registro. Puedes escribir lo que notas o hacer fotos para compararlas en futuros exámenes.
  4. Reporta: si encuentras algo que te preocupa o no sabes interpretar, no lo dejes pasar, acude a tu profesional de salud.

¡Detecta lo que no estaba antes!

  • Cualquier bulto, protuberancia o llaga nueva o cambiante.
  • Sangrado.
  • Cambios en el color o la textura de la piel.
  • Enrojecimiento, hinchazón o irritación.
  • Dolor o incomodidad durante la exploración.

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