Estando de vacaciones, la mayoría de las mujeres y sobre todo las que sufren “síndrome premenstrual” preferirían evitar el momento “regla” a toda costa. Más allá de las opciones para retrasarla, (que las hay, pero implican una sobrecarga hormonal con medicamentos anticonceptivos), hay métodos que permiten sobrellevarla con la mejor cara.
Además de las incomodidades que supone el sangrado, muchas mujeres se pasan el verano temiendo que llegue el “momento regla”, sobre todo las que padecen el llamado síndrome premenstrual, un trastorno ligado a la fase lútea del ciclo, que implica bruscos cambios de humor, hinchazón de pecho y abdomen, retención de líquidos, dolor de cabeza, fatiga, insomnio y/ o cambios de apetito, dolor en las articulaciones, dolor de espalda, estreñimiento o diarrea, entre otros síntomas. Durante esta fase, el cuerpo, al no ser fecundado el óvulo, comienza a prepararse para el sangrado, el revestimiento del útero se engrosa y los niveles de progesterona aumentan para preparar el útero. Ante la ausencia de embarazo, al final de esta fase, caen los niveles hormonales, sobre todo de progesterona y estrógeno, lo que propicia el malestar general propio del síndrome premenstrual. Este ciclo oscila entre cinco y ocho días y se corresponde con la fase de la menstruación que tiene lugar entre el día 16 y el 28 del mes. La intensidad de los síntomas del este síndrome puede variar con la edad, siendo más comunes en mujeres jóvenes y de mediana edad. Factores como el estrés, la falta de ejercicio, la mala alimentación, y la ingesta de cafeína o alcohol pueden empeorar los síntomas.
Si te duele e incomoda…
- Aplica calor local, el “rey” a la hora de reducir el dolor o los calambres menstruales y aliviar la inflamación. El calor ayuda a calmar las molestias menstruales, ya que relaja los músculos del útero.
- Bebe mucha agua para hidratarte correctamente. Las altas temperaturas del verano pueden aumentar la necesidad de hidratación, por lo que debes beber suficiente agua durante el día.
- Evita el exceso de sal, que puede empeorar la hinchazón abdominal.
- Realiza preferentemente ejercicios de bajo impacto que no provoquen fatiga, sobrecalentamiento o deshidratación, como nadar, caminar, montar en bici o hacer yoga. El ejercicio físico mejora el nivel de azúcar en la sangre, reduce los niveles de cortisol y libera endorfinas, reduciendo el estrés. La meditación, realizar ejercicios guiados de mindfulness o actividades que requieran concentración pero que relajen, como hacer puzles, mandalas, leer o cualquier manualidad resultan beneficiosas contra la sensación de nerviosismo y presión de este síndrome, incapacitante para muchas mujeres.
- Sigue una dieta rica en fibra, frutas y verduras frescas y de temporada.
- Evita el azúcar y los alimentos procesados, así como las bebidas con gas. El exceso de azúcar y las grasas no saludables están relacionados con el aumento de peso y los altos niveles de estrógeno en las mujeres.
- Evita el alcohol y el tabaco, que pueden empeorar los síntomas menstruales.
- No tomes estimulantes como la cafeína o la teína. La cafeína puede empeorar el dolor, debido a que aumenta los niveles de catecolaminas.
- Duerme al menos 7-8 horas al día, el descanso puede ayudar a mejorar los síntomas premenstruales.
- En algunos casos, pueden recetarse medicamentos para aliviar los síntomas, como analgésicos, antiinflamatorios o anticonceptivos hormonales. Para aumentar las defensas también puede ser conveniente el uso de probióticos, que pueden administrarse por vía oral o vaginal. Y recuerda que el uso de antibióticos puede provocar cambios en la flora vaginal y propiciar infecciones en la vagina o la vulva.
Cuida tu higiene íntima
Utilizar productos que respeten el pH ácido de la zona íntima y no contengan perfumes es algo vital para mantener el equilibrio de la microbiota o flora vaginal, un potente sistema de defensa rico en acidófilos o lactobacilos, que son considerados los guardianes del ecosistema vaginal, al evitar la proliferación de infecciones y gérmenes que puedan causar infecciones de orina o cistitis, muy comunes en los meses de verano. Para prevenirlas también es conveniente utilizar ropa interior holgada y 100% de algodón que permita la transpiración, cambiarse el bañador húmedo para mantener la zona seca. Tampoco es recomendable usar protege-slip a diario. Y como siempre, “en el término medio está la virtud”: una higiene demasiado exhaustiva con el uso de duchas vaginales frecuentes también puede ser contraproducente.
Según la doctora Miriam Al Adib Mendiri, ginecóloga obstreta, “hay que mantenerse alerta y observar síntomas como el picor, el ardor o una mayor secreción vaginal que pueden ser signo de una infección causada por esa alteración en la composición de la microbiota. También hay que tener en cuenta que dentro de la edad fértil hay distintas situaciones que pueden alterar la flora vaginal como pueden ser el ciclo menstrual (fase de menstruación, folicular, ovulación y lútea), las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos o la lactancia.
Opciones para retrasar la regla
Pregunta a tu ginecólogo por algunos de los métodos que te permiten posponer tu periodo a un momento más conveniente: entre ellos están la ingesta de noretisterona o noretindrona; tomar la píldora de manera ininterrumpida; empezar a tomar la píldora combinada y utilizar los parches y anillos anticonceptivos.
La copa menstrual, cuya demanda se ha triplicado en el último año, es el producto de higiene menstrual con mayor autonomía que existe. A ella se suman los bikinis menstruales, diseñados con material impermeable que impide al agua entrar y a la sangre salir.





