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Llegado octubre, la Real Sociedad Canina de España (RSCE) nos da 7 consejos para afrontar la bajada de los termómetros, empezando por su pelaje, según la raza a la que pertenezca el perro.
- El cepillado abriga. Los cambios estacionales propios del invierno hacen que el pelo se caiga más. “Para evitarlo, es importante el lavado y cepillado diario, lo que fortalecerán su cuero cabelludo. Y también tener en cuenta la raza de perro pues no todas tienen el mismo comportamiento. Por ejemplo, el husky siberiano o el samoyedo, se adaptan mejor a las bajas temperaturas debido a su mayor grasa corporal y a su pelaje abundante. Por el contrario, los perros de pelo corto y de menos de 10 kilos, al tener menos grasa y pelo son menos tolerante al frío”, explican desde la Real Sociedad Canina de España (RSCE).
- Paseos que mejoran su humor (y el nuestro). “Los perros, como las personas, pueden sufrir el Síndrome Afectivo Estacional. Menos horas de luz, temperaturas más frías y días más cortos, acaban por afectar al ánimo. Si nuestra mascota se muestra más cansada o alicaída de lo normal, los paseos al aire libre con luz solar ayudarán a que mejore su humor”, añaden los expertos.
- Atención a patologías previas. Hay que prestar especial atención a los perros con patologías previas, como enfermedades respiratorias o cardíacas, “ya que son más vulnerables a desarrollar infecciones pulmonares como la neumonía. En el caso de los cachorros, el riesgo es todavía mayor, ya que no tienen su sistema inmunitario plenamente desarrollado”, puntualizan.
- Una alimentación sana y enérgica. El frío hace que el cuerpo gaste más energía, por lo que será necesario un mayor consumo calórico. Ahora bien, hay que tener cuidado con su alimentación para no generar sobrepeso. Un perro con frío puede volverse más casero, lo que supone menos actividad y ejercicio físico.
- El calor humano ayuda a combatir el frío. Si notas que tu perro tiene escalofríos o temblores es que tiene frío. También si notas que se mueve lentamente, lo cual indica rigidez muscular por frío. En esos casos es habitual que se acerque al dueño en busca de calor corporal. Es recomendable acercarlos a una fuente de calor lo suficientemente alejada y mantenerlo en casa a una temperatura adecuada, sobre todo en aquellas razas de perro con menos pelaje, como los chihuahuas o los galgos.
- Calefacción sí, pero moderada. “En casa es mejor ponerla suave antes de salir a la calle, para evitar cambios bruscos de temperatura. Hay que tener en cuenta que los perros tienen un pelaje que los protege de manera natural del frío y de las inclemencias del tiempo, por lo que el choque entre ambientes muy cálidos y las bajas temperaturas de la calle, puede afectar a su función termorreguladora”, indican desde la RSCE.
- Paseos nocturnos, no gracias. Con la llegada del frío, es recomendable evitar los paseos en noche cerrada, que es cuando las temperaturas son más bajas. “Es mejor pasear al perro por la tarde antes de que anochezca, intentando hacerlo a las horas menos frías. También se recomienda tomar medidas preventivas para ver mejor en la oscuridad, como el uso de collares y chalecos reflectantes”, finalizan los expertos.





