Medicamentos caducados, restos de tratamientos que ya no necesitamos, cajas vacías que llevan meses en un cajón o antibióticos guardados “por si acaso”. El botiquín doméstico puede acabar acumulando productos que ya no deberían estar ahí.
Por eso, SIGRE ha puesto en marcha una nueva edición de su campaña “Buen Punto”, con la que recuerda la importancia de revisar periódicamente el botiquín y depositar los residuos de medicamentos y sus envases en el Punto SIGRE de la farmacia.
En 2025 se recogieron cerca de 5.400 toneladas de envases vacíos o con restos de medicamentos, un 5,16% más que el año anterior.
¿Cada cuánto conviene revisar el botiquín?
La recomendación de SIGRE es hacerlo al menos cada seis meses.
La revisión permite retirar:
- medicamentos caducados;
- tratamientos que ya han finalizado;
- medicamentos que ya no se necesitan;
- productos que no se hayan conservado correctamente;
- envases vacíos o con restos de medicamentos.
El objetivo no es solo mantener el botiquín ordenado, sino también evitar errores, automedicaciones innecesarias y un uso inadecuado de medicamentos almacenados durante demasiado tiempo.
“El buen uso del medicamento no termina cuando finaliza un tratamiento. También implica revisar lo que guardamos en casa y saber qué hacer con los medicamentos que ya no necesitamos y con sus envases. Con “Buen Punto” queremos demostrar que el humor también ayuda a recordar gestos que cuidan nuestra salud y el medioambiente”, señala Miguel Vega, director general de SIGRE.
¿Dónde se tiran los medicamentos caducados?
Los medicamentos caducados o que ya no necesitamos no deben tirarse a la basura doméstica ni eliminarse por el inodoro o el fregadero.
Deben llevarse al Punto SIGRE de la farmacia, donde también pueden depositarse sus envases, incluso cuando estén vacíos.
De esta manera, los materiales recuperables pueden reciclarse y los restos de medicamentos reciben el tratamiento ambiental adecuado, evitando su llegada al suelo y al agua.
Antibióticos: nunca guardar las sobras “por si acaso”
Uno de los mensajes principales de la campaña tiene que ver con los antibióticos.
Si después de completar el tratamiento quedan unidades sobrantes, no conviene guardarlas para utilizarlas en otra ocasión sin indicación profesional. Deben llevarse también al Punto SIGRE.
Utilizar antibióticos sin prescripción, recurrir a restos de tratamientos anteriores o interrumpir las pautas indicadas contribuye al problema de las resistencias antimicrobianas, que reduce la eficacia de estos medicamentos frente a determinadas infecciones.
La campaña reforzará este mensaje coincidiendo con el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, el 18 de noviembre.
La farmacia, el lugar para resolver dudas
Más de 22.300 farmacias españolas colaboran actualmente con SIGRE, lo que convierte a la farmacia comunitaria en el principal punto de contacto entre el ciudadano y este sistema de recogida.
Además de depositar los residuos, el usuario puede consultar al farmacéutico cualquier duda sobre cómo conservar los medicamentos, cuándo desecharlos o qué productos deben llevarse al Punto SIGRE.
La campaña distribuirá también materiales informativos en las propias farmacias para reforzar estos mensajes.
Tres de cada cuatro hogares ya utilizan el Punto SIGRE
La participación ciudadana continúa creciendo. Actualmente, tres de cada cuatro hogares españoles utilizan el Punto SIGRE y en 2025 la recogida de envases y restos de medicamentos aumentó un 5,16%.
La nueva edición de “Buen Punto” se difundirá hasta finales de noviembre en televisión, radio, prensa y medios digitales, con especial atención a los hogares con niños pequeños y a las personas mayores de 55 años.
Coincidiendo con el 25º aniversario de SIGRE, la campaña vuelve a insistir en un gesto sencillo que tiene una doble finalidad: hacer un uso más seguro de los medicamentos y reducir su impacto sobre el medioambiente.
