Brote inminente, pandemia sin precedentes… Aunque
aún no se ha registrado ningún caso de transmisión del virus entre humanos y
que todos los organismos, tanto a nivel nacional como mundial, están poniendo
en marcha un amplio repertorio de medidas destinadas a prevenir una posible
pandemia y a minimizar sus consecuencias en caso de que llegara a producirse, la
posibilidad de una epidemia de gripe aviar es un riesgo real y significativo
frente al que hay que estar debidamente preparados. Al parecer, y según se
desprende de las declaraciones de Lee
Jong-Wook, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
es sólo cuestión de tiempo que la cepa más peligrosa del virus de la gripe
aviar se transmita entre humanos, dando lugar a esa pandemia tan largamente anunciada
desde hace años. Está claro que las alertas en torno a la gripe aviar están
disparadas, pero también es cierto que aún hay un amplio sector de la población
que no tiene muy claro en qué consiste esta enfermedad y, sobre todo, cómo se
produce el contagio y de qué forma se puede prevenir.
Cómo es el virus
- La gripe aviar es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la gripe A, cuyos
subtipos, el H5 y el H7, son altamente contagiosos entre animales. - Las aves infectadas expulsan el virus en su saliva, secreciones nasales y heces.
- Es un virus muy resistente,
que puede vivir largo tiempo en el ambiente, sobre todo cuando las
temperaturas son bajas. - Es incapaz de sobrevivir a temperaturas altas, eliminándose por completo a más de 70
ºC. - El H5N1 raramente infecta
al hombre, salvo que esté en contacto
directo, reiterado y muy próximo con animales enfermos o sus excrementos
(en granjas o mercados de animales vivos), circunstancia que sí parece
haberse dado en las al menos 63 víctimas que hasta el momento se ha
cobrado la enfermedad. - Según el informe elaborado por el Ministerio de Sanidad sobre
esta patología, la única forma de
contagio confirmada es de ave a humano, por vía respiratoria.
La temida mutación
Según los expertos de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y
Microbiología, para que el virus mute y se pueda así transmitir entre
humanos, tendrían que darse dos escenarios de riesgo:
- Si se produce un contagio simultáneo en la misma célula por parte
del virus de la gripe aviar y del virus de la gripe humana y, después, un
intercambio genético, como resultado de lo cual surgiría una nueva
variante del virus que, con la información recogida de la cepa humana,
tendría la capacidad de transmitirse entre las personas. - ?Si se produjeran muchas infecciones puntuales en humanos, cuando
el virus adquiere la facultad de reconocer fácilmente los receptores
humanos (estos son estructuras superficiales que poseen las células y a
las que el virus tiene que unirse para poder penetrar en el interior de
las mismas)?, señalan los expertos. Hay que tener en cuenta que las
epidemias extensas de gripe aviar en los pájaros incrementan las
oportunidades para la exposición humana y que la circulación simultánea en
el ambiente de virus humanos de la gripe estacional con virus de la gripe
aviar eleva el riesgo de mutaciones. Por tanto, el riesgo está ahí.
¿Cómo
reconocer la enfermedad?
Los síntomas de la enfermedad son muy
parecidos a los de la gripe común:
- Fiebre alta, de más de 38 grados.
-
Tos y
dificultad respiratoria. -
Malestar
general. - La mayoría de los pacientes presentan además linfopenia (disminución de los linfocitos) y alteraciones de las enzimas hepáticas.
- Asimismo, pueden aparecer alteraciones
inespecíficas en la radiografía de tórax. - Estos síntomas pueden agravarse en pocos días y en algunos casos pueden derivar en
neumonía. - El periodo de incubación
es de 2 a 4 días.
Pollo y huevos ¿se pueden comer?
Tal y como explica el doctor José María Navarro, Jefe del Servicio de Microbiología del
Hospital Virgen de las Nieves, de Granada, y portavoz de la Sociedad
Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), ?esta vía
de contagio es prácticamente imposible, ya que los inóculos (esto es, la
cantidad de virus puesta en contacto) serían bajos?.Según este experto, no
existen receptores adecuados en el tracto digestivo humano que faciliten la
penetración del virus, y éste es muy sensible a las enzimas segregadas en la
saliva y al pH ácido del estómago. De hecho, no se conoce ningún caso humano
que se haya infectado por esta vía. Además, hay que tener en cuenta que este
virus no sobrevive a altas temperaturas, con lo que se destruye con el cocinado
de las aves.
Vacuna:
para las aves, sí, para los humanos, aún
no
La razón: el hecho de que el virus aún no
haya mutado. ?Para poder fabricar una vacuna, primero se debe saber qué cepa es
la que está produciendo el problema y de momento, al no existir transmisión
efectiva entre humanos, no sabemos si la cepa que actualmente está infectando a
las aves será la que acabe teniendo capacidad de transmisión. Hay prototipos de
virus que simulan la cepa aviar, pero con menos patogenicidad, con lo que se
están realizando ensayos, pero su eficacia real en caso de pandemia se
desconoce?, señala el doctor Navarro.
No obstante,
la OMS ha iniciado los procesos para la investigación de una vacuna y
medio centenar de laboratorios farmacéuticos están trabajando a marchas
forzadas en la busca de una posible inmunización. En este sentido,
recientemente se ha anunciado para la primavera del 2006 el inicio de los
ensayos clínicos de una nueva vacuna contra otra cepa de gripe aviar, la H7N1,
que podría combatir esta variante.
¿Qué podemos hacer nosotros?
-
La vacuna actual de la gripe.
La ?clásica? vacuna de la gripe humana no ofrece protección contra la
gripe aviar, aunque teniendo en cuenta que el mayor riesgo de esta
dolencia es su posible mutación con el virus de la gripe humana
(influenza), cuanta más población de riesgo se vacune frente a la gripe
común menos posibilidades habrá de mutación. -
Los antivirales. Según el
Ministerio de Sanidad, hasta que esté disponible la vacuna, la gripe aviar
puede tratarse mediante fármacos antivirales, los cuales podrían frenar la
enfermedad una vez contraída, impidiendo la difusión del virus en el
organismo, moderando la agresividad de los síntomas y reduciendo las
complicaciones, además de tener un efecto preventivo del contagio en el
entorno de las personas ya afectadas. Sin embargo, no todos los
antivirales son efectivos para tratar este virus: éste es resistente a la amantadina y a la
rimantadina, dos de los fármacos más empleados para tratar la gripe
común, mientras que sí que parece ser susceptible
al oseltamivir. Este principio activo es efectivo siempre que se
administre en las primeras 48 horas tras la aparición de los primeros
síntomas, aunque los expertos reiteran que su eficacia total no se
comprobará hasta que aparezca el nuevo virus. -
Aves migratorias: ¿hay riesgo?
La Sociedad Española de Ornitología ha afirmado que el riesgo de extensión
de la enfermedad mediante aves migratorias es muy limitado debido a que
solamente las aves en muy buen estado de salud son capaces de hacer frente
al esfuerzo que supone cruzar cientos de kilómetros. -
Viajes al extranjero.
Para minimizar la exposición al virus en los viajes a territorios
infectados, el Ministerio de Sanidad recomienda adoptar una serie de
medidas: evitar el contacto directo con animales vivos (o sus cadáveres o
excrementos) en mercados, granjas y reservas naturales con aves; no
adquirir o tener contacto con pájaros de compañía; vacunarse frente a la
gripe común para prevenir así una infección simultánea; extremar las
medidas de higiene personal; evitar en lo posible las zonas de
aglomeración (mercados, locales pequeños con escasa ventilación…); y
prestar especial atención durante los siete días posteriores al viaje a la
salud.
¿Gripe aviar en España?
De momento, en España no se ha detectado
ningún caso de gripe aviar, ni en aves ni en personas. Por otro lado, todos los
organismos nacionales e internacionales han puesto en marcha una batería de
medidas dirigidas a actuar frente a una posible pandemia y a minimizar sus
daños entre la población. Entre las medidas
que ha adoptado el Ministerio de Sanidad están:
- La creación desde el pasado 19 de octubre de una Comisión permanente para el
seguimiento y análisis de la gripe aviar. - La compra de dos millones
de dosis de tratamientos antivirales para que estén disponibles en el
momento en el que se pudiera producir una pandemia, cantidad que unida a
las dosis que ya se tenían almacenadas en la Agencia Española de
Medicamentos y la aprobación el pasado mes de octubre de una nueva
adquisición, aseguraría la cobertura, en caso de pandemia, de entre el 15
y el 25 por ciento de la población. El objetivo prioritario ahora es
frenar la progresión del virus entre los animales y seguir investigando
posibles vías de inmunización y tratamiento. El resto es cuestión de
tiempo y, en cierta medida, también de suerte.
