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Home artículo Cosas de mujeres

Cosas de mujeres

por Redacción Consejos

Por José Vélez García-Nieto, de la Asociación Española de Farmacéuticos de las Letras y Artes

Aun a riesgo de resultar políticamente incorrecto y sabiendo que no se estila en estos tiempos la diferenciación por razones de sexo, conviene mantener algunos criterios en materia farmacológica para comprender que no es lo mismo medicar a mujeres que a  hombres, sin que por ello el galeno correspondiente sea tachado de sexista o decimonónico.

En estos tiempos de avances espectaculares en los tratamientos de muchas patologías, la Ciencia también cuenta con algún que otro resbalón: a veces, por desconocimiento de datos, otras porque sólo la experiencia en periodos relativamente largos permite encuadrar las conclusiones adecuadas.

Las mujeres han sufrido durante siglos, y casi siempre con resignación y silencio, los avatares de su propia naturaleza. La menstruación, los embarazos o la menopausia eran procesos en los que se sumaba un factor de presión externa a lo que realmente sucedía en el
interior del organismo. Incluso, en ciertas religiones se asocian vestimentas y comportamientos denigrantes a esos momentos concretos.

La sociedad occidental, que cree saberlo todo, experimentó la llamada Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) para combatir los desórdenes e incomodidades de la menopausia, etapa que en la actualidad se asocia a afecciones de mayor calado como la aparición de la osteoporosis, lo que fuerza a poner en marcha actuaciones de carácter preventivo. Si la THS fue un verdadero boom farmacológico en su día ? todo se resolvía aportando externamente las hormonas que ya no somos capaces de fabricar-, ahora se ha comprobado que en algunas mujeres son mayores los peligros de un uso indiscriminado que sus teóricos beneficios.

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