A partir de los 10 años aumenta el riesgo de que los niños sufran dolor de espalda, con el consiguiente riesgo de sufrirlo de manera crónica al llegar a adultos. Llevar la mochila sujeta al cuerpo y a la altura de las caderas o fraccionar los libros en varios volúmenes son alguna de las medidas sencillas y de bajo coste que nos propone el Tebeo de la Espalda.
A partir de los 10 años aumenta el riesgo de que los niños sufran dolor de espalda. A los 15 años, más del 50% de los niños y casi el 70% de las niñas lo ha tenido alguna vez en su vida. Padecerlo a esas edades aumenta el riesgo de sufrirlo de manera crónica y padecer limitaciones de adulto. De ahí la importancia de aplicar medidas preventivas comprobadamente eficaces antes de esa edad.
En este sentido se ha expresado el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, que acaba de presentar, junto a la Fundación Kovacs, una campaña para prevenir las dolencias de la espalda en los escolares y reducir el impacto de sus consecuencias. El doctor Rodríguez Sendín afirma que “estamos ante un problema importante que afecta a buena parte de nuestros escolares y que puede llegar a ser crónico, condicionado su desarrollo y vida posterior, pero evitable con medidas sencillas, eficaces y de bajo costo”, asegura. “Es necesaria la adopción de medidas antes de que el problema aparezca o de que aumente. Y a la medicina preventiva se le deben aplicar las mismas exigencias científicas y éticas que al resto de la medicina. Debemos incidir en medidas preventivas eficaces, desterrando aquéllas que además de suponer un gasto económico no hayan demostrado su eficacia. En un momento de crisis económica tan grave, el despilfarro de recursos constituye un déficit ético importante, tal como contempla nuestro actual código ético”, asegura el presidente de la OMC.
El Tebeo de la espalda: medida barata y eficaz
El Tebeo de la Espalda trasmite de manera sencilla cómo prevenir las dolencias de la espalda y cómo acelerar su recuperación en caso de que aparezca. Un ensayo clínico realizado por la Fundación Kovacs y publicado recientemente por la prestigiosa revista científica Spine, ha demostrado que su distribución en los colegios constituye una medida de prevención efectiva, concluyendo que debería generalizarse y repetirse periódicamente. “Pocas medidas tan
baratas han demostrado tener un efecto positivo”, indica el doctor Francisco M. Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, quien señala que, según los estudios realizados, “la incidencia de estas dolencias aumenta a partir de los 10 años y entre los 13 y los 15 años ya es similar a la de los adultos. Por eso, las campañas de prevención deben enfocarse a los escolares de menor edad”. Esta campaña se centra, en concreto, en los de 8 años.
“Contrariamente a los adultos, en los niños la mochila debe cargarse sobre la zona lumbar a la altura de las caderas”
Prevenir en la infancia
El peso de la mochila que transporte el escolar no debe superar el 10% de su peso corporal. Lo ideal sería reducir el peso de la carga que transportan los escolares y la duración de su transporte, mediante la instalación de taquillas en los colegios o fraccionado en varios volúmenes los libros de texto. Si el niño debe cargar el material escolar, lo mejor es que la espalda no soporte ese peso. Una mochila con ruedas es una buena alternativa. Si la mochila es de tirantes, lo mejor para los niños (a diferencia de los adultos) es situarla relativamente baja, en la zona lumbar o entre las caderas, y llevarla sujeta tan cerca del cuerpo como sea posible, sujeta con un cinturón de manera que no se bambolee.
La actividad física y el ejercicio son indispensables para que la columna vertebral adquiera su forma definitiva y tienen un efecto positivo para la prevención y tratamiento del dolor de espalda. El sedentarismo dificulta el desarrollo óseo normal de la columna vertebral, conlleva la pérdida de fuerza y resistencia muscular y hace que la espalda sea más vulnerable al exceso de carga.
Los niños que practican deporte a nivel competitivo han de seguir a rajatabla los consejos de sus entrenadores y médicos.
El dolor de espalda no se debe normalmente a ningún problema serio, pero conviene ir al médico si dura más de 14 días o se repite periódicamente. En esos casos, cuanto antes se actúe, mejor.
Si se sufre dolor de espalda, el reposo en cama es inútil y perjudicial. Por el contrario, conviene evitarlo y mantener el mayor grado de actividad que permita el dolor. De hecho, el reposo en cama prolonga el episodio doloroso y facilita que se repita. Por eso conviene evitarlo y, si en algún momento es necesario, acortarlo tanto como sea posible y asegurar que dure menos de 48 horas; a partir de entonces, acelera la pérdida de fuerza y tono muscular.
El ejercicio y la postura: “alimento” para la espalda
- Mantente activo y evita estar todo el día sentado. De lo contrario, perderás fuerza en la musculatura de la espalda y aumentará el riesgo de que te duela.
- Haz ejercicio habitualmente: la natación, correr o ir en bici te pondrán en buena forma física. Cualquier ejercicio es mejor que ninguno. Si compites en algún deporte, cumple estrictamente los consejos de tu entrenador para evitar tener problemas de espalda.
- Cuando tengas que estar sentado: hazlo lo más atrás posible en la silla y mantén los brazos o codos apoyados.
- Cambia de postura frecuentemente e intenta levantarte cada 45-60 minutos.
- Si el mobiliario escolar te impide sentarte correctamente, díselo a tu profesor.
- Si la espalda te molesta en la cama, díselo a tus padres.
- Cuando uses el ordenador, coloca la pantalla frente a tus ojos y a la altura de tu cabeza.
- Para transportar el material escolar: utiliza la cabeza en vez de la espalda: intenta transportar el menor peso posible y deja en casa (o en las taquillas del colegio o instituto), todo aquello que no vayas a necesitar. Evita cargar más del 10% de tu propio peso.En vez de cargar el peso, utiliza un transporte con ruedas y de altura regulable. Si usas mochila, usa una de tirantes anchos y pásalos por ambos hombros. Lleva la mochila tan pegada al cuerpo como puedas.
Si te duele…
Si te duele la espalda, intenta no dejar de hacer tus actividades habituales; evita sólo aquello que realmente aumente el dolor. Es muy probable que no tengas nada grave y sólo se deba a que tus músculos no están trabajando bien.
Si te duele la espalda, evita quedarte en la cama, lleva una vida lo más normal posible y mantente tan activo como puedas para que tus músculos vuelvan a funcionar correctamente.
Si te duele la espalda durante 14 o más días, o el dolor repite frecuentemente, díselo a tus padres y consultad al médico sin perder tiempo; cuanto antes se tomen las medidas necesarias, mejor.
El Tebeo de la Espalda se puede descargar libre y gratuitamente a través de la Web de la Espalda. La Fundación Kovacs cede gratuitamente sus derechos de copia a todas las Consejerías de Educación y Sanidad que deseen distribuirlo los colegios.
