Los expertos advierten que el riesgo de un infarto, un ictus o un episodio de muerte súbita aumenta durante las primeras horas de la mañana. Ello unido a que en diciembre las muertes por fallo cardiaco se disparan un 8% respecto a noviembre, obliga a ser especialmente cautelosos de cara a las Navidades.
El riesgo de padecer infarto, ictus o muerte súbita aumenta en un 40% por las mañanas, concretamente de seis a diez de la mañana, debido fundamentalmente al pico de presión arterial matutino. Así lo ha manifestado el presidente electo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el doctor José Ramón González-Juanatey, durante la celebración del XLVIII Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares SEC 2012 celebrado recientemente en Sevilla y que ha reunido a cerca de 4.000 cardiólogos procedentes de toda España.
Este riesgo es especialmente elevado en hipertensos no diagnosticados o que no cumplen con su medicación. Sucede lo mismo con quienes padecen trastornos durante el sueño o entre los trabajadores nocturnos, ya que ambos grupos de población poseen la presión arterial más elevada de lo habitual. Aunque practicar ejercicio de forma regular y moderada es saludable para el corazón, se recomienda, especialmente en estos grupos de riesgo, no practicarlo en las primeras horas de la mañana
Entre las 6 y las 10 de la mañana
El doctor González-Juanatey ha destacado que, concretamente, entre las seis y las diez de la mañana, “nuestro organismo libera unas hormonas, denominadas catecolaminas, que aumentan la presión arterial, favorecen una mayor agregabilidad plaquetaria (y, en consecuencia, un mayor riesgo de trombos), a la vez que el sistema fibrinolítico del individuo, que es el sistema que se opone a la formación de coágulos dentro de los vasos, tiene una actividad más baja.
Debido a todos estos factores, que coinciden con el despertar, se produce un pico de presión arterial y un riesgo máximo de que se origine una enfermedad cardiovascular, principalmente un infarto, un ictus o un episodio de muerte súbita. Concretamente, durante este período, el riesgo de que se produzca alguno de estos eventos cardiovasculares aumenta en un 40%”.
Por ello, el doctor González-Juanatey ha destacado la importancia de tener en cuenta el factor del pico matutino de la presión arterial especialmente en el caso de los pacientes hipertensos, que ya tienen la presión elevada de por sí, y para los que se hace indispensable tomar la medicación por la mañana, con el fin de contrarrestar este pico. Según el presidente electo de la SEC, “a esas horas la muerte súbita por arritmias se concentra y hay un mayor riesgo, por lo que, especialmente para los hipertensos, es imprescindible que tomen de forma regular sus pastillas y que sea incluso su primer gesto de la mañana, tras despertarse y antes de iniciar cualquier actividad”.
Trabajadores nocturnos y con trastornos del sueño: ¡mucho ojo!
Según explica el doctor González-Juanatey, todos disponemos de un ritmo circadiano intrínseco ligado a las 24 horas del día, que funciona a modo de reloj biológico interno y que está condicionado por el ritmo vigilia-sueño. En el caso de los trabajadores nocturnos, que viven durante la noche y duermen durante el día, tienen invertido su ritmo circadiano y suelen tener un ritmo cardiovascular más elevado, “probablemente debido a que, durante el conjunto de las 24 horas, la presión arterial la tienen más alta porque en ellos cambia el ritmo circadiano y es más difícil que se establezca un reloj biológico”, afirma el presidente electo de la SEC.
Lo mismo sucede con quienes padecen trastornos del sueño o quienes se despiertan varias veces durante la noche. “Estas personas alteran su ritmo circadiano y ya hay varios proyectos en marcha que se están preocupando por analizar las consecuencias que los trastornos del sueño pueden tener sobre el riesgo de problemas cardiovasculares, ya que es muy probable que la gente que tenga trastornos del sueño tenga un riesgo cardiovascular más elevado”, añade González-Juanatey.
Ejercicio físico: sí, pero no en las primeras horas
Entre aquellos que padecen una presión arterial elevada y entre los cardiópatas en general es preferible evitar las primeras horas de la mañana, o incluso las últimas de la tarde, en las que se vuelve a dar otro pico de presión arterial, para practicar ejercicio físico.
Aunque está demostrado que la práctica regular de un ejercicio moderado, especialmente aeróbico, es beneficioso para el corazón, ya que aumenta el tono vagal y reduce la frecuencia cardíaca, en este grupo de pacientes, que de por sí poseen una presión arterial elevada, se hace aconsejable evitar las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde. Según el doctor González-Juanatey, “lo recomendable para un cardiópata sería alejarse de ambos picos a la hora de practicar ejercicio físico, ya que el riesgo cardiovascular se concentra en esos dos momentos”.
Cuidado con las Navidades
La Fundación Española del Corazón (FEC) alerta de la importancia de prestar especial cuidado a nuestro corazón en invierno y específicamente en diciembre, puesto que el número de eventos cardiovasculares incrementa notablemente durante esta época. De hecho, el estudio The Holidays as a Risk Factor for Death, realizado por la Universidad de Duke (Estados Unidos), ha confirmado que en el mes de diciembre, las muertes por fallo cardiaco se disparan un 8% respecto a noviembre, a su vez el segundo mes de mayor riesgo, registrándose el día de Navidad el mayor número de muertes por esta causa, seguido del 26 de diciembre y del 1 de enero. La FEC apunta al estrés, la emotividad y la nostalgia habituales de las fechas navideñas, así como a la desconcordia familiar y los excesos con la comida y la bebida como los grandes responsables de los fallos cardiovasculares durante estas fechas. Otra de las causas que desencadenan este aumento de defunciones por motivos cardiovasculares es la mala costumbre de posponer la visita al médico en Navidad o la falta de constancia en la toma de medicamentos al salir de la rutina, ya que en esta época existe un menor control de determinados factores de riesgo cardiovascular.
“Estos elementos no son determinantes para desarrollar una enfermedad cardiovascular, sin embargo pueden ser más perjudiciales si ya se sufren problemas cardíacos o un riesgo alto de padecerlos”, comenta el doctor Juan Manuel Escudier, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardiólogo del Hospital Universitario de Puerta de Hierro de Majadahonda.
Controla los excesos
La Fundación Española del Corazón recomienda controlar los excesos, pues estos no son buenos para nadie, pero menos aún para pacientes con enfermedades cardiovasculares, como los que padecen hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica, diabetes o angina de pecho. La ingesta desproporcionada de sal, alcohol, azúcares y grasas puede producirles descompensaciones y conllevarles problemas mayores.
En cuanto a las personas sanas, ellas también deben controlar su dieta. En estas fechas, se tienden a consumir muchas más calorías de las habituales, lo que genera un aumento de peso que normalmente suele incrementar la grasa visceral, la que se deposita en el abdomen. Esta grasa tiende a aumentar mucho el riesgo de enfermedad de los vasos del corazón y del cerebro. Por ello conviene mantener a raya el perímetro abdominal, de modo que no superen los 102 cms en el caso de los hombres o los 88 cms en el de las mujeres.
Por mucho que estos días se salga de la rutina, es preciso mantener la constancia, tanto con la toma de medicamentos como con cualquier otra actividad que se realice, como la práctica de ejercicio físico regular o las visitas al médico. Otra de las propuestas de la FEC para estas navidades es aprovechar el nuevo año para h
acerse buenos propósitos beneficiosos para nuestra salud, como dejar de fumar. De este modo mejorarán su salud y la de los que les rodean.
