A MÁS HIGIENE BUCAL, mayores más felices

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Cuidar la boca a edades avanzadas a menudo se considera un “trabajo inútil”: el deterioro propio de la edad y la pérdida de piezas dentales son los motivos esgrimidos por quienes justifican tal dejadez. Sin embargo, desterrar este pensamiento colectivo es vital para aumentar la autoestima de nuestros mayores y hacerles la vida más agradable.

España es uno de los países europeos más afectados por el envejecimiento de la población, ya que el 17,1% de la población son personas mayores de 65 años. Durante esta fase, el organismo padece cambios que perjudican a la salud, siendo los problemas bucodentales uno de ellos: falta de segregación de la saliva, una tinción más oscura, pérdida completa de las piezas dentales o enfermedades periodontales provocan problemas a la hora de hablar, masticar o incluso de autoestima. A pesar de ello, las personas con más de 60 años son las que menos acuden a revisiones con el dentista, según el último estudio de Prevención e Higiene en España elaborado por Clínicas Vital Dent. Esto se debe a la aceptación generalizada de que es inevitable la pérdida dental con el avance de la edad, por miedo al dentista, así como por falta de concienciación y de información sobre hábitos que perjudican la salud bucodental.

Cambios ligados al envejecimiento
Las personas mayores sufren graves cambios orales que afectan negativamente a su vida cotidiana.
1. Los músculos y mucosa oral se atrofian, al igual que las glándulas salivales, que al producir una secreción más pobre, desencadenan el síndrome de la boca seca (xerostomía), que a su vez origina problemas para masticar, tragar, saborear alimentos o incluso hablar.
2. Asimismo, las encías se retraen con el paso del tiempo exponiendo zonas que no están protegidas por el esmalte, como las raíces, lo que provoca una mayor propensión a sufrir hipersensibilidad en los dientes.
 mujer sonriendo3. Además, las encías suelen perder la parte más firme y adherida al diente, lo que aumenta la probabilidad de perder piezas dentales e incluso llegar a la pérdida completa de todas ellas.
4. La pieza dental también sufre cambios morfológicos respecto al tamaño, la forma y el color, lo que provoca una sonrisa menos estética que cuando se es joven. Es común que el diente disminuya de longitud, se desgaste la superficie externa, presente una coloración más oscura, pierda brillo y aparezcan grietas longitudinales del esmalte.
5. Además, las personas mayores se vuelven más propensos a sufrir caries a consecuencia de la desmineralización por los ácidos derivados de ciertas bacterias de la placa y es frecuente la aparición de caries radiculares por la exposición de la raíz del diente.
6. Por otra parte, la convivencia con enfermedades sistemáticas, como diabetes, osteoporosis, o el consumo de ciertos medicamentos, influyen negativamente en la salud oral influyendo en la tinción dental, la segregación de saliva, la textura de la lengua y, también, causando cambios en las encías y piezas dentales.

Ateriosclerosis y enfermedad periodontal: sus vínculos
En los últimos diez años han surgido una gran cantidad de evidencias procedentes de estudios epidemiológicos que demuestran una posible asociación entre la enfermedad periodontal (EP) y la enfermedad cardiovascular (ECV). Uno de los aparentes nexos de unión es la coincidencia de determinados factores de riesgo que comparten ambas afecciones, entre los que se encuentra la inflamación crónica.

Si bien la EP se define por la destrucción crónica de los tejidos que rodean y sujetan a los dientes en los maxilares y cuyo resultado final es la pérdida de los dientes, la progresión de la enfermedad consiste en un proceso inflamatorio crónico de los tejidos periodontales de causa infecciosa que  conduce así mismo a una inflamación sistémica.

Por su parte, las ECV están estrechamente relacionadas a la formación de placas de ateroma que obstruyen las paredes de las arterias. La formación de dichas placas se ha relacionado recientemente con la inflamación sistémica y ésta sería el vínculo entre periodontitis y ateroesclerosis. Se ha demostrado que el tratamiento periodontal puede mejorar la eficacia de varios marcadores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Una boca sana ayuda a ser feliz
Las enfermedades orales tienen un profundo impacto en la salud general y en la calidad de vida de las personas, y son particularmente importantes en los pacientes de edad avanzada. Por ello, los expertos aconsejan extremar los hábitos de higiene bucodental y mantener una mayor prevención, visitando periódicamente al especialista para resolver los problemas derivados del envejecimiento dental así como recibir asesoramiento de los últimos avances en odontología para devolver toda la funcionalidad a la cavidad oral con el fin de mejorar la calidad de vida del paciente.