Arranca la campaña de vacunación contra la gripe A entre precauciones

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El Ministerio de Sanidad ha dado el pistoletazo de salida a la campaña de vacunación frente al virus A/H1N1 causante de la nueva gripe que se ha iniciado esta semana en toda España y con la que se prevé inmunizar a entre un 15% y un 20% de la población.

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En concreto, a todos aquellos considerados como grupos de riesgo por el Ministerio de Sanidad y Política Social y las comunidades autónomas:mujeres embarazadas, enfermos crónicos mayores de seis meses de edad, trabajadores sociosanitarios y personal de los servicios públicos esenciales (Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, bomberos y personal de Protección Civil e instituciones penitenciarias).

Actualmente, más del 97% de los cuadros gripales detectados en España están provocados por este nuevo virus, que desde que se detectaran los primeros casos en el mes de abril ya ha provocado 88 fallecimientos en nuestro país. Además, la tasa de nuevos contagios sigue aumentando y en la última semana fue de 327,92 casos por cada 100.000 habitantes, después de haber detectado 145.113 nuevas infecciones.


De mes a mes y medio

En principio está previsto que la campaña de vacunación dure un mes o mes y medio aunque se prorrogará “según las necesidades”, y se realizará “de forma simultánea” para todos los grupos de riesgo de todas las comunidades. La organización de estas campañas ha quedado en manos de cada una de las autonomías y serán los médicos y enfermeras de los centros de salud los encargados de resolver las dudas de la población y de decidir, analizando cada caso, si un paciente fuera de los grupos de riesgo necesita recibir la vacuna.


Los primeros en vacunarse


Entre dichos grupos de riesgo se encuentran los ciudadanos con patologías crónicas de tipo cardiovascular (excluyendo la hipertensión); respiratorio (incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma moderada-grave persistente); diabetes mellitus tipo I y tipo II con tratamiento farmacológico; insuficiencia renal moderada-grave; hemoglobinopatías y anemias moderadas-graves, y asplenia.

Del mismo modo, también deberán vacunarse aquellos ciudadanos que presenten obesidad mórbida (con un índice de masa corporal igual o superior a 40); enfermos hepáticos crónicos en estado avanzado; enfermos neuromusculares graves; pacientes con inmunosupresión (incluida la originada por la infección por VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes); y niños y adolescentes, menores de 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye.

Dentro del personal sociosanitario se incluye tanto a los trabajadores de los centros sanitarios, de Atención Primaria y hospitalaria, pública y privada; como al personal empleado en residencias de la tercera edad y en centros de atención a enfermos crónicos que tengan contacto continúo con personas vulnerables.


Tres vacunas diferentes


Para todas estas vacunaciones, el Gobierno ha comprado más de 37 millones de vacunas pertenecientes a tres laboratorios farmacéuticos (22 millones de dosis de ‘Focetria’, de Novartis; 14,7 millones de ‘Pandemrix’, de GlaxoSmithKline y 400.000 de ‘Panenza’, de Sanofi Pasteur) con las que se podría vacunar hasta un 60% de la población, aunque para proteger a los citados grupos de riesgo sólo se necesitarán 10 millones de dosis.

En el caso de las embarazadas, la vacunación podría retrasarse unos días, según ha reconocido la titular de Sanidad, Trinidad Jiménez, ya que la vacuna que se les debe administrar a este grupo de riesgo, ‘Panenza’, todavía no está aprobada por las autoridades europeas y españolas del medicamento. Según explicó la ministra, esta terapia “aporta un plus de seguridad” ya que no tiene adyuvante (una sustancia que potencia la respuesta inmune) pero, para aquellas que no quieran esperar “pueden usar las otras dos vacunas”, que son también “seguras y eficaces” para las gestantes.

La vacuna de Novartis, ‘Focetria’, está preferentemente indicada en personas menores de 17 años y mayores de 60 años, mientras que para el resto de población se recomienda el uso de ‘Pandemrix’.

En cuanto al número de dosis, será suficiente con un único pinchazo por persona salvo en los niños de entre seis meses y dos años, quienes “probablemente necesitarán dos dosis“, según la ministra.

Canal privado

Los cerca de 37 millones de dosis de vacuna compradas por el Gobierno y que no sea necesario utilizar irán, bien destinadas al canal privado para ser adquiridas con receta médica en las oficinas de farmacia -algo que podría ocurrir “a finales de diciembre principios de enero, aunque no es definitivo”-, bien se guardarán para la vacunación del próximo año o se enviarán a países pobres en el marco de la Iniciativa Obama, que apuesta por donar a estas zonas las vacunas sobrantes del primer mundo.

Informar del riesgo-beneficio

Por su parte, la secretaria de Salud Laboral de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Beatriz Ogando, apeló ayer a la “responsabilidad de las instituciones sanitarias” y, en este sentido, abogó por que las personas que vayan a vacunarse de la gripe A reciban una “información adecuada” sobre los riesgos y beneficios de la vacuna y por que se realice un “correcto proceso de consentimiento informado”.

Así, Ogando comentó, en declaraciones a Europa Press, que “aunque ésta sea una campaña de vacunación, las personas que vayan a vacunarse tienen el derecho a tener una información adecuada” y después, que cada uno “asuma esa parte de riesgo que le corresponde”.

En este sentido, la doctora se refirió a las mujeres embarazadas que, según dijo, “pueden tener muchas dudas” sobre la vacuna. Por ello, abogó por tener información “un poco más adaptada a cada persona” y que los profesionales tengan “información más clara”. No obstante, comentó que “parece prudente” ofrecer esta inyección a las embarazadas, ya que el riesgo de la gripe en ellas “es algo mayor”.

Ogando recordó que la campaña de vacunación contra la gripe A va dirigida hacia los mismos grupos de población que la gripe normal con excepción de los mayores de 65 años sin factores de riego, una “exclusión” que consideró “razonable” debido a que la nueva gripe “no afecta mayoritariamente a los mayores de 65 años, sino todo lo contrario, se mueve entre los 5 y los 45 años”.

La doctora señaló que la vacuna “no está indicada para la población general”, ya que la gripe A presenta, mayoritariamente un cuadro leve. “Es verdad que hay algunos casos graves, pero el alto porcentaje de procesos leves hace que no sea necesario vacunar a toda la población”, comentó al respecto.

Personal sanitario y servicios especiales

Respecto a la vacunación de profesionales sanitarios, de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y otros servicios esenciales, la doctora comentó que no se realiza porque estos colectivos supongan un riesgo “para la salud de los demás”, sino para que, fundamentalmente, estas personas no falten al servicio.

En referencia al personal sanitario, destacó la importancia del uso de mascarillas que, según dijo, “no tienen efectos secundarios”, aunque sean “incómodas de llevar”. Así, comentó que “sería muy importante que todos los médicos que atienden a pacientes con sospechas de gripe A tuvieran a su disposición un protector facial que les proteja del posible contagio”, especialmente en entornos “en los que hay muchos pacientes que atender, como ahora las Urgencias, tanto de hospitales como centros de salud”.

Este reparto de mascarillas depende de cada autonomía y, según dijo, se está haciendo “limitándolo un poco a puntos de asistencia donde se pueden generar aerosoles, como las UVI o cuando hay que intubar a un paciente”. Esta acción es correcta, dijo, pero debería extenderse a la asistencia pedriática y “a las unidades donde se va a atender a mucha población con la misma patología”.