Cómo hacer frente al envejecimiento
Aunque “el envejecimiento no se puede evitar, si podemos retrasar su aparición y conseguir que produzca el menor impacto posible en nuestra calidad de vida”, asegura el doctor Benítez. A partir de los 40, añade, “la disfunción eréctil empieza a aparecer y a partir de los 50 puede hacerse más severa, al igual que los problemas del deseo sexual, por lo que es importante no permitir que avancen y consultar con un experto en salud sexual masculina. También conviene prestar atención a los niveles de azúcar, colesterol, presión arterial alta, obesidad y los bajos niveles de testosterona. Por otro lado, será necesario seguir unos consejos como no abandonar la práctica sexual, realizar ejercicios físicos, el seguimiento de una dieta sana y equilibrada, dormir lo necesario, combatir el estrés, no consumir tabaco, alcohol y drogas y no tomar medicamentos sin control médico. Según un estudio publicado en Sexual Medicine Reviews, los hombres obesos y con sobrepeso que pierden peso a través de dietas bajas en grasa y bajas calorías tienen mejoras en su función sexual y niveles de testosterona.
En cuanto al tratamiento farmacológico, después de un estudio completo, el especialista en salud sexual masculina determinará el a seguir. En la mayoría de los casos, si la causa es la disminución de la testosterona, “se procederá a utilizar una terapia de remplazo hormonal que permitirá restituir la función sexual y de manera adicional mejorar la sensación de bienestar, disminuir la resorción ósea y restaurar las funciones cognitivas”, explica el doctor Benítez. Una investigación publicada este mes en la revista Sexual Medicine Reviews concluye que esta terapia proporciona beneficios de salud reales para la densidad mineral ósea, la anemia, la función sexual, la función glucometabólica y cardiometabólica, y las mejoras en la composición corporal y la calidad de vida.
Es importante tener en cuenta que la terapia hormonal no debe sobrepasar los niveles fisiológicos de testosterona “y debe ser bien tolerada, confortable y barata. Además, es imprescindible un control exhaustivo del paciente durante el tratamiento y que esté vigilado, pues aunque la reposición de andrógenos no induce cáncer de próstata, si puede estimular la progresión de un adenocarcinoma latente”, advierte el doctor Benítez.
