-Quisiera
un desodorante.
-¿Con
o sin alcohol?
-¡Oiga
que no es para beberlo! Parece esto un bar.
-No
hija, no te me enfades. Es que te veo muy joven y quizás no lleves mucho tiempo
usando desodorantes.
-Perdone
si he contestado así, pero es que me he quedado un poco cortada.
-Pues,
en este caso, el ?con? o ?sin?, tiene cierta importancia.
-¿Qué
diferencia hay?
-La
diferencia, obviamente, es la incorporación
o la ausencia de etanol.
-Bueno…¡claro!,
pero me refería a cual es mejor.
-Esto
es lo que te quiero explicar. La bondad depende, en este caso, de tu tipo de
piel.
-Pues
yo, sinceramente, no lo sé.
-Así,
a bote pronto, te diría que tienes una piel sensible y alípica.
-¿Atípica?
-¡No!,
alípica, escasa de grasa. Perdona la ?deformación? profesional pero mi
especialidad es la dermofarmacia y en esta botica sólo llevo el departamento de cosmética.
-Por
eso he entrado, precisamente. Al verla con este mostrador independiente.
-Pues
mira, de ser así, aunque te tendría que ver más detenidamente, no te conviene
un desodorante con alcohol.
-¿Y
eso?
-Porque
el alcohol, si se aplica diariamente sobre la piel puede irritarla.
-¿El
alcohol irrita?
-Sí,
porque al evaporarse rápidamente, produce una deshidratación excesiva.
-¿Entonces
por qué se sigue usando?
-Entre
otras cosas porque esa volatilidad produce una sensación inmediata de frescor.
-Yo
creí que era como desinfectante.
-Más
que desinfectante, el alcohol, es antiséptico.
-Como
yo siempre he visto a los practicantes mojar el algodón en alcohol, antes de
pincharte, he pensado que era desinfectante.
-Bueno
es que desinfectante y antiséptico viene a ser lo mismo.
-Entonces,
¿cuál me recomienda?
-¿Quieres
un desodorante o un antitranspirante?
-Pues
no sé exactamente.
-Tu
problema, ¿es más de olor o de sudoración?
-Es
más de sudoración. Fíjese que en el instituto cuando salgo a la pizarra, si me
apoyo. en ella, dejo la marca de la mano…aunque sea invierno.
-Eso
puede ser también un problema nervioso…
-No.
Aunque esté tranquila yo sudo mucho. Por la noche, aún sin taparme, sudo.
-Entonces,
según me dices, puedes sufrir de hiperhidrosis.
-¿Y
eso qué es?
-Mira
un ser humano normal puede excretar, a través de la piel y dependiendo de las
circunstancias, de 250 ml a 1.250 ml de sudor.
-Yo
de medidas ando flojita. ¿Eso es poco o mucho?
-Vamos,
entre un cuarto de litro y litro y cuarto. Si esta máxima cantidad aumenta es
cuando podemos hablar de una hiperhidrosis.
-Yo
no sudo tanto.
-Pues
a ti te interesa un antitranspirante.
-Pero
el olor también importa. Mi sudor no huele mucho, pero tampoco soy una dama de
noche.
-Es
que hay antitranspirantes que además de inhibir los mecanismos de producción de
sudor también eliminan el mal olor corporal.
-Yo
he oído que hay sustancias que pueden obturar lo poros y producir bultos.
-Efectivamente.
Antes los productos que se usaban actuaban muy radicalmente, pero hoy hay otras
sustancias, como las sales de aluminio, que no producen esos efectos
secundarios.
-¿Y le agregan un perfume?. Yo quiero oler bien.
-No.
Llevan una sustancia que inhibe la proliferación bacteriana en la superficie de
la piel que es, en definitiva, lo que produce el mal olor corporal.
-¿Y
me ?abandonará??
-Tu
eres la que no debes abandonarte. Ya has visto que en la Farmacia no sólo
hablamos de medicamentos. ¡Ven cuando quieras!
Pedro Caballero-Infante P.
