DMAE. Prevenir a tiempo la ceguera

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300.000 personas en España están afectadas por Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), una enfermedad que si no se trata a tiempo puede conducir a la ceguera. Por la importancia que adquiere, los farmacéuticos se han unido en una campaña que les permitirá conocer a fondo esta patología y dar con la tecla al primer aviso.



Nada más y nada menos que la principal causa de ceguera en España en personas mayores de 50 años. Nos referimos a la Degeneración Macular Asociada a la Edad, una enfermedad cuya elevada incidencia ha llevado a los colegios oficiales de farmacéuticos a emprender una iniciativa de carácter nacional impulsada por Pfizer y que ha recorrido diversas regiones españolas (Madrid, Baleares, Andalucía, Extremadura…) con el fin de formar a las oficinas de farmacia en el manejo de esta enfermedad. En España se estima que afecta a 300.000 personas aproximadamente y la OMS prevé que su incidencia se triplique en los próximos años como consecuencia del envejecimiento de la población.

Por qué el farmacéutico
“El paciente con frecuencia acude primero al farmacéutico para consultar su sintomatología, convirtiéndose así en una pieza clave en la detección precoz  de esta enfermedad y en su derivación a un especialista”, afirma el doctor Jesús Pareja, del servicio de oftalmología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Madrid y coordinador de la formación en Madrid. Por su cercanía al paciente, representa una pieza clave en su diagnóstico precoz y cumplimiento terapéutico.

Tal y como apunta el doctor Pareja, aunque la enfermedad es cada vez más conocida, todavía queda mucho camino por recorrer. “La población no es consciente del amplio espectro de enfermedades oculares que pueden aparecer y que no todo es cuestión de ponerse gafas, cataratas o tener la presión ocular elevada”, señala el doctor.

Mediante esta iniciativa, los farmacéuticos reciben documentación de la patología, además de pruebas de diagnóstico instrumentales como la rejilla de Amsler, un sencillo test que les  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentospermitirá realizar una evaluación de la visión e identificar un problema ocular que tendrá que ser confirmado posteriormente por un especialista, que es el único que puede hacer un diagnóstico preciso, instaurar el tratamiento y hacer seguimiento de los pacientes.

Entre los síntomas que nos hablan de DMAE se citan el ver las palabras borrosas, áreas oscuras en el centro visual, líneas rectas distorsionadas, problemas para detallar y necesidad de iluminación cada vez mayor.

Un tratamiento lento
Asimismo, la visita a la oficina de farmacia puede ser una buena oportunidad para el seguimiento de la enfermedad y el cumplimiento terapéutico de los pacientes tratados. “El problema es que el paciente tratado no experimenta una mejoría dosis-dependiente, es decir, no presenta una mejoría tras la dosis y la estabilización de la enfermedad no le es suficiente. De aquí el importante papel que tiene la farmacia para controlar el tratamiento”, explica el doctor Pareja.  

La DMAE seca, la forma más común de DMAE, presenta un desarrollo lento a lo largo de los años y no permite predecir cuándo el paciente perderá la visión. El doctor Pareja comenta que el tiempo de evolución de la enfermedad puede ser muy variable, de tres a diez años. Sin embargo, destaca que otro de los grandes problemas es que la DMAE seca puede degenerar en DMAE húmeda, un tipo de pérdida de visión más agresiva, más rápida y con peor pronóstico. Se estima que la DMAE afecta entre un 15-20 por ciento en las personas por encima de los 65. De estos pacientes, el 85 por ciento padecería una DMAE Seca y el 15 por ciento restante, una DMAE húmeda.

Alimentación rica en antioxidantes, clave para retrasar su evolución
A pesar de que la DMAE seca no tiene cura, hay un tratamiento preventivo que puede frenar su evolución evitando que no se pierda la visión por completo.  En palabras del doctor Pareja; “el uso de suplementos a base de antioxidantes en determinados pacientes puede fortalecer las células encargadas de la visión, que son las que fracasan y mueren en esta enfermedad”. De hecho, existen estudios que demuestran que el uso de suplementos a base de antioxidantes puede ayudar a que la enfermedad no siga avanzando y que no se llegue a estropear la mácula y se produzca una pérdida progresiva de la visión.