En España se producen 40.000 casos de muerte súbita cada año

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La Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha presentado importantes novedades en la prevención y el tratamiento de la muerte súbita en la IX Reunión de la Sección de Electrofisiología y Arritmias, que se está celebrando del 7 al 9 de abril en el Palacio de Congresos de Valencia.


Recientemente se ha descubierto que de las 40.000 muertes súbitas sufridas al año en España, el 20% pueden afectar a pacientes menores de 40 años con enfermedades cardiovasculares hereditarias, ya sean estructurales o eléctricas del corazón.

Debido a esta circunstancia, en los últimos cinco años, el estudio de la genética ha dado un vuelco revolucionario en la prevención de la muerte súbita, ya que, desde ahora, el diagnóstico de un paciente es habitualmente extrapolable al resto de miembros de una misma familia. “Existen casos en España en los que se ha podido prevenir la muerte súbita de numerosos miembros de una familia gracias a los beneficios de la genética para la prevención de esta enfermedad”, comenta el Dr. Ramón Brugada, director del Medical School de la Universidad de Girona y director del Cardiovascular Genetics Center UdG-IDIBGI.

Cuando se conoce el defecto genético que causa la enfermedad en una familia, además del ahorro de tiempo que supone conocer la predisposición genética en sus miembros, estos avances permiten una reducción realmente significativa en el gasto sanitario para la prevención  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosde la muerte súbita. Una prueba genética tiene un coste de unos 30 o 40 euros mientras que realizar los tests habituales para diagnosticar la patología (electrocardiograma, ecocardiograma, prueba de esfuerzo, estudio electrofisiológico o monitorización con Holter) se estima en 300 euros aproximadamente.

Deportistas de corazón súper normal
La muerte súbita se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de los deportistas de elite en los últimos años. Hasta ahora se creía que el deporte extremo o de resistencia provocaba esta enfermedad, y es cierto en casos concretos de personas adultas que practican deporte extremo de manera repentina sin estar preparadas para ello.

El unir esta circunstancia con algún factor de riesgo como el tabaco, la hipertensión, el colesterol, la diabetes o la obesidad puede provocar una enfermedad coronaria que desemboque en muerte súbita. Pero éste no es el caso de los jóvenes deportistas acostumbrados a practicar ejercicio de manera habitual, así que hasta hace bien poco no se entendía esta patología en deportistas de elite. “De nuevo la genética nos trae la respuesta”, comenta el Dr. Brugada. “Algunos deportistas de elite llegan a ser grandes estrellas del deporte gracias a su corazón súper normal que les permite mejorar los niveles estándares de ejercicio gracias a una hipertrofia cardiaca, un crecimiento del músculo cardíaco.” Este defecto genético se compensa de manera natural con un engrosamiento de las células del corazón que hace que en cada latido se expulse un 80% de sangre en vez del 60% habitual. Ello conlleva una mayor resistencia y es por este motivo que este tipo de perfiles suelen destacar en el deporte sin saber a qué es debido su extraordinario potencial. Al llegar a categorías superiores son obligados a someterse a exhaustivos exámenes médicos y es entonces cuando se dan cuenta de su anomalía cardiaca y deben abandonar el deporte.

Estas circunstancias pueden darse también en deportistas corrientes, así que es importante acudir al médico al reconocer algún síntoma, como palpitaciones y/o pérdida de conocimiento repentina.