Entrevista con DULCE PONTES

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Con su voz
eternamente profunda y vibrante, la fadista portuguesa más
internacional visitaba a principios de año Galicia y Cataluña para
ofrecer conciertos en Vigo, Ourense, Girona y el Palau de la Música de
Barcelona. Intérprete privilegiada de este canto triste y desgarrador 
(y a veces, también humorístico) que es el fado, Dulce Pontes se
lamenta de la crisis discográfica que se vive a nivel mundial, al
tiempo que reivindica el resurgir de un género popular que durante
siglos ha dado identidad a su país.



 
Ya
el año pasado Dulce Pontes ofreció un exitoso tour en compañía de
Estrella Morente, pero este año 2010 ha querido conmemorar sus veinte
años sobre los escenarios dando a conocer una recopilación de algunos
instantes mágicos vividos en directo durante algunas de sus actuaciones
en Madrid, Barcelona, Londres, Roterdam o Atenas, entre otras muchas.
La Federación de Asociaciones de Radio y Televisión le ha concedido el
Micrófono de Oro a Dulce Pontes, convirtiéndose en la primera artista
extranjera en recibir el premio a título particular. El Micrófono de
Oro lo ostentan entre otras personalidades, Joan Manuel Serrat, Joaquin
Sabina, Julia Otero, Rocío Jurado, Sara Baras, Estrella Morente o
Penélope Cruz.

¿Por qué este disco con temas en vivo para conmemorar su vigésimo aniversario sobre los escenarios?
Es
un disco grabado en directo y también en estudio. Son diez temas
inéditos que nunca había grabado antes y revisitaciones de otros que
había grabado ya, como por ejemplo O Infante, con cuya primera
grabación original nunca me quedé satisfecha. Aquí está mucho más en su
esencia, al modo en que yo concibo la música de Brasil. También está
incluida A Cançao do Mar en una versión nueva, que ha sido un desafío
grande, tiene un aire y un arreglo totalmente nuevo y diferente.

Para Momentos ha contado con algunos colaboradores destacados, dos músicos griegos muy conocidos…
Si,
tengo algunos colaboradores griegos. En Lágrima, que está acompañada
solamente con Bouzouki por George Dalaras, lo que demuestra que los
griegos tienen también alma de fadista.

Tiene cierto aire balcánico también…
El fado es siempre fado, no importa lo que haga el que está tocando mientras sea sentido, cuando contiene intención y entrega.

En el disco canta con el tenor catalán José Carreras…
Sí,
en ese tema que me encargaron para componer como himno de la
candidatura de las Siete Maravillas del Mundo y que no estaba en ningún
disco mío, ni en ningún lugar. Después están todas estas canciones y
estas músicas de fado, como Fadinho Serrano, Verde Pino, Verde Mastro,
que nunca había grabado, o también Júlia Galdeira, que es un fado
humorístico que  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosme
parecía importante mostrar porque siempre ha existido este tipo de
fado. Se tiene la idea siempre del fado fatalista y trágico, pero no,
el fado es triste pero también puede ser humorístico, también existe.
También está Lágrima, cantada con bouzuki solamente, y Naufrágio,
acompañada al piano solamente, y un poco de guitarra portuguesa.

¿Cómo es su manera de componer, de inspirarse para escribir las letras o las músicas que crea….
Todo,
puede ser cualquier cosa, puede ser una situación que no tiene nada que
ver conmigo, en la calle, algunas veces  en los actos más inesperados.
Una vez me sucedió en un taxi, y no tenía nada para grabar, fue con la
canción Sin Hora, esa que está en El Corazón tiene tres puertas. Me
salió el poema en el taxi, y lo fui repitiendo, repitiendo, estaba
conmigo Antonio Pinheiro -que es el mejor  técnico de sonido, en mi
opinión, un increíble privilegio trabajar con él-, veníamos de grabar O
Primeiro Canto, ya estaba todo mezclado, todo listo y pin, me surgió el
poema, y él me decía:-sigue, sigue, si no te vas a olvidar. Así que es
algo que puede salir en cualquier momento, no soy el tipo de persona
que me siento y digo: -¡Ahora voy a escribir!, o -¡Ahora voy a
componer!, es como una ola, hay que esperar el momento. A veces no es
incluso la disponibilidad que tengas, porque también soy madre y me
encanta….

¿Y esta conexión tuya con la música y los músicos de Grecia va a tener continuidad en el futuro?
Primero
canté con Dalaras y después volví de nuevo. Hicimos el Fado-Flamenco-
Rebética con el maestro Paco Peña, y también hice algo con algún
maestro del bouzuki. Ha sido un contacto continuo y de contaminación,
aunque no quiero llamarle así, que es una palabra fea, diría más que
fue un camino de encuentros, de compartir cosas, de aprender cosas. A
parte de esto, tengo un montón de proyectos para hacer. Entre otras
cosas estoy buscando temas en castellano, porque he descubierto la
canción “Alfonsina y el Mar” que no la conocía y ¿cómo podía no conocer
esta canción? Esta canción es mía…mía… (risas).

¿Sabe quién fue la mejor intérprete de esta canción? Mercedes Sosa, era una mujer increíble ¿no?
Si,
lo era realmente, una señora muy interesante. Se publicó la entrevista
inédita precisamente en Ritmos poco después de morir…hace unos meses.

Decía
Mercedes Sosa que sobre el escenario se magnifican las emociones, que
hay demasiada emoción, que prefería la lectura incluso a la música.

Quizás
le hubiese gustado no tener la exposición que normalmente tiene el
intérprete, uno que escribe no tiene tanta exposición… pero gracias a
Dios para nosotros, que nos regalamos al escucharla. Quizás sería
difícil para ella esa emotividad, porque era muy emotiva cantando.

¿Ha sentido alguna vez que hay demasiada emotividad en un concierto?
No,
yo quiero que haya emotividad porque sino hay emotividad, no hay
comunicación. Si alguna vez me subo a un palco sin emoción, será la
última vez que lo haga.

¿Cómo ve la situación de la música portuguesa y en general, con esta crisis tan grande?
Bueno,
hay tantas cosas que observar, pero, creo que el tiempo lo pone todo en
su sitio, aunque sí las cosas no están muy bien ahora para la música.
Portugal estaba muy cerrado, lo sentí cuando empecé a salir fuera de mi
país, en el año 94, casi en el 93. Fue aquel disco que llamó tanto la
atención, Camino, cuando el fado y el folklore no estaban todavía de
moda. Me di cuenta de que las cosas estaban cambiando y que yo
contribuí a que cambiara me ha hecho muy feliz. Hubo un momento de
explosión de fadistas, teniendo en cuenta que el fado estaba fuera de
la circulación desde hacía algún tiempo. Ahora es al revés, está de
moda, aunque falta todavía fomentar la música popular portuguesa y
otros proyectos, otras inspiraciones que sean interesantes.

¿Y en el aspecto discográfico, cuál es su visión?
A
nivel mundial, no solamente en Portugal, se vive una crisis
discográfica increíble. Las radios en Portugal, al revés de lo que
acontece aquí, solamente programan un mínimo de música portuguesa, es
una vergüenza lo poco que pasan. Aquí todavía se hace algo de radio con
calidad pero allí hay alguna excepción, o dos o tres, y nada más.
Después se pasan a los vídeos de moda, y la música comercial, que es
como una gran fábrica de salchichas, pero que está muriendo, y morirá.

¿Por Europa, usted que viaja tanto, es igual?
Es
igual en todos los lugares, está masificado. Incluso se nota en los
formatos de la tele, que se compran los mismos programas en todas las
televisiones. Cambian los presentadores pero es el mismo formato, y
pasa en la comida ¿Qué estamos comiendo en los supermercados? Yo no he
visto nunca dar a un árbol las manzanas todas iguales. Pero es más
limpio porque no tiene bichito, aparentemente simplifica nuestra vida,
pero no es así.

¿No cree que el público es culpable también, por consumir lo que le meten por los ojos y los oídos…por no reclamar algo mejor?
Hay
demasiada presión publicitaria que muchas veces roza la manipulación.
Creo que con el tiempo será como el aceite cuando se mezcla con el
agua, el aceite termina subiendo. Es una cuestión de tiempo y de no
perder el sentido de que tenemos la fuerza de transformar las cosas. Yo
no tengo ideología política ni religiosa, tengo mi fe, pero no
pertenezco a nada, pertenezco a la música, y estoy en el mundo y lo
observo, aunque vivo para la música y para mi familia, pero, al
observar lo que me rodea, me causa una gran disconformidad porque se
nota mucho en nuestro medio de la música o la creación, que cada vez
hay menos libertad. Lo veo con las personas con las que me comunico,
escritores, periodistas, están sintiendo lo mismo y esto me incomoda,
porque esto es como andar hacia atrás. La libertad es fundamental para
la creación. Gandhi lo decía, en la belleza reina la verdad, ¿sino hay
libertad como puede haber verdad?

Por cierto, dedica el disco a sus hijos y a su marido…
Y a toda la gente, y a todo el público.