He tenido varias distensiones de ligamentos del tobillo
izquierdo, es curioso pero siempre es el
mismo y con una ligera torcedura me hago un
esguince, la última vez el médico me dijo que a la próxima era
posible que me los rompiera.
Me gustaría saber si existe algún tratamiento natural que me refuerzen los tobillos. Guadalupe P.R.
(León)
Apreciada lectora:
Según la carta enviada lo
primero que le recomiendo es que se asegure que le hayan realizado una correcta
revisión, diagnóstico y tratamiento de sus anteriores esguinces.
Deduzco que el motivo
principal de sus esguinces no son de causa traumática. Es posible que tenga la
zona muscloesquelética de los tobillos más débil y
por este motivo tenga más esguinces. Debe evitar deportes bruscos que le
perjudiquen sus tobillos (tenis,
esquí,?)
El tratamiento que le
aconsejo se orienta desde dos puntos de vista:
¦ Preventivo: para
evitar más esguinces y reforzar el tejido óseo y ligamentoso. La duración de
este tratamiento debe ser mínimo 6
meses.
En este caso los productos
que le recomiendo son:
– Sal de schussler
calcárea fluóricum 6dh. 2 comprimidos 3veces al día
– sal de schussler
calcárea fosfóricum 6dh, 2 comprimidos 3 veces/día
– 3 ampollas a la semana del
oligoelemento flúor y del manganeso-cobalto.
¦ Curativo: cuando ya
se ha producido el esguince.
Junto con las sesiones de rehabilitación que probablemente
su médico le haya dado preescrito puede seguir el siguiente tratamiento a base
de productos naturales:
– Aplicar en la zona
afectada, 3 veces al día, gel de árnica montana. Le aliviará el dolor y le disminuirá la
inflamación del tobillo.
– Tomar cápsulas que
contengan harpagofito (Harpagophytum
procumbens L). Su raíz contiene excelentes principios
activos con actividad antiinflamatoria y analgésica
pero sin los clásicos efectos secundarios
de los medicamentos AINES. La posología será de 1 cápsula 3 veces al
día.
– Ruta graveolens
5 ch y árnica montana 9 ch.
Tomar 3 gránulos de cada uno de ellos cada 2 horas en la fase más aguda del proceso.
Estos medicamentos tienen una muy buena acción sobre los tendones, ligamentos y
los músculos y ayudan a disminuir el dolor y a reforzar la zona afectada.
Recuerde que estos
tratamientos sólo son orientativos. El traumatólogo
junto con el médico homeópata son los que deben recomendar los tratamientos más
adecuados para cada persona y situación concreta.
