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ESPECIAL SALUD BUCODENTAL Mucho más que higiene

por Redacción Consejos

Enfermedades cardiovasculares y respiratorias, problemas renales e infecciones generales tienen en la mejor o peor salud bucal un gran factor de riesgo. Además, algunos problemas dentales, como la falta de dientes o la maloclusión, pueden derivar en patologías digestivas, migrañas y dolores de espalda, al tiempo que el estrés puede desencadenar halitosis, bruxismo o aftas bucales.


Por la boca también se muere


Tal y como afirma la Organización Mundial de la Salud y ha quedado ampliamente demostrado en muchos estudios, una higiene bucodental deficiente constituye el mayor factor de riesgo para la mayoría de las enfermedades crónicas (enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes). No en vano las dolencias bucodentales comparten factores de riesgo con estas cuatro patologías,  ya que todas se ven muy influenciadas por la alimentación, el tabaquismo y el consumo nocivo de alcohol.

Las últimas evidencias de la relación entre salud bucodental y enfermedad cardiovascular las ha arrojado un estudio realizado por investigadores del University College London, que  mantiene que las personas que no se cepillan los dientes al menos dos veces al día tienen más posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas. Otros trabajos ya habían demostrado que la inflamación en el organismo influye en el proceso de obstrucción de las arterias. Ahora, tras ajustar los datos por factores de riesgo cardíaco conocidos, como la clase social, la obesidad, el tabaquismo y el historial familiar de enfermedades del corazón, estos investigadores  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosdescubrieron que los participantes que se cepillaban de manera menos frecuente tenían un 70% más de riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que los individuos que se cepillaban los dientes dos veces al día, aunque el riesgo general permanecía bastante bajo.

Un clásico: dejar el dentista para el final
A pesar de la importancia de la prevención, casi la mitad de los españoles solo va al dentista cuando tiene un problema: un 20 por ciento de los españoles no ha ido nunca al dentista y el 46 por ciento sólo acude cuando tiene un problema o aparece el dolor. Así lo refleja el Libro Blanco de Salud Bucodental en España 2010, editado por Grupo SANED y patrocinado por Lacer, donde se analiza el estado de la salud bucodental tanto en la población adulta como infantil de nuestro país a lo largo de 2010. Una de las razones que explican este absentismo en las consultas es su elevado coste, argumento que los profesionales achacan a las “ínfimas prestaciones públicas y a la falta de incentivos”. La falta de cobertura y la “imperiosa” necesidad de proporcionar una adecuada educación sanitaria son otros de los motivos que provocan la escasa utilización de los servicios odontológicos. Además de esta falta de concienciación, las causas económicas, el miedo y la falta de tiempo son otras excusas para no acudir a revisión. “Lo grave de esto”, matiza el doctor Alfonso Villa Vigil, presidente del Consejo General de Dentistas de España, “es que los problemas bucales son muy traidores, silentes y los tratamientos costosos porque se llega demasiado tarde”. Además de mejorar los hábitos individuales, el mejor modo de prevenir lesiones y otras patologías (lesiones precancerosas, cáncer oral…) es a través de las visitas periódicas. Empezar por el final es por primera vez, una solución de sentido común.

El Libro Blanco de Salud Bucodental en España 2010 revela también la importancia de la boca en la percepción de nuestra imagen, así como en nuestras relaciones sociales y profesionales. El informe establece que, durante los últimos 12 meses, un 8% ha eludido entablar conversación, mientras un 5% ha limitado sus actividades sociales. Según los datos del estudio, las mujeres con edades comprendidas entre los 36 y los 65 años son las más preocupadas por el aspecto de sus dientes y las que aseguran haber tenido más problemas relacionales. Estas cifras coinciden con los datos del Eurobarómetro 2010, que afirma que un 10% de los españoles no sonríe porque se siente incómodo con la apariencia de sus dientes, mientras que un 4% ha reducido sus contactos sociales.

Los problemas más frecuentes
1. Caries: a por un tratamiento individualizado
En el tratamiento de la caries, enfermedad que destruye la estructura de los dientes,  no se había llevado a cabo hasta ahora un análisis exhaustivo de las características propias de cada paciente. Según la doctora Patricia Gatón, una de las participantes en la XXXIII Reunión Anual de la Sociedad Española de Odontopediatría, celebrada en Bilbao, el protocolo de actuación CAMBRA (Caries Management By Risk Assessment) “permite realizar una odontología basada en la evidencia clínica, analizando los factores de riesgo individuales del paciente”. Se trata de “una forma de valorar al paciente de modo más individual” porque “se analizan los factores de riesgo personalizados, se van revisando, y es posible establecer pautas de prevención, lo que mejora el resultado de nuestra actuación a largo plazo, procura una máxima estabilidad en salud, y motivación de los pacientes”. Por ejemplo, para tratar la caries se puede estudiar la cantidad de bacterias que tiene un paciente en la boca, o las características de su saliva, para ver el momento en el que se pueden generar situaciones de  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosriesgo, y así comenzar el  tratamiento más adecuado”, indica. “CAMBRA toma en cuenta los factores de riesgo y los factores protectores del paciente, para conseguir el equilibrio de los mismos durante la mayor cantidad de tiempo posible. Con el protocolo CAMBRA se da un enfoque biológico y mínimamente invasivo al tratamiento y prevención de la caries dental, empleando los conocimientos actuales y avances científicos”.
 
2. Hipersensibilidad dental: más en invierno
Una de cada siete personas padece hipersensibilidad dental o hiperestesia, lo que provoca la aparición de dolor en la cavidad oral, que a su vez repercute en su calidad de vida. Este tipo de dolencia aparece principalmente entre los 18 y 40 años, siendo más frecuente entre las mujeres. Además, tiene un componente estacional, por lo que hay mayor incidencia en invierno que en primavera. Hábitos incorrectos, problemas gástricos u orales como el bruxismo o las enfermedades periodontales pueden ocasionar hipersensibilidad dental.

Según explica el odontólogo Gustavo Camañas, director médico de Vitaldent, el paciente con sensibilidad dental manifiesta molestias ante estímulos como pueden ser la ingesta de productos fríos o calientes, o a la hora del cepillado. “Este dolor se produce por el desgaste de la superficie dental o la retracción del tejido gingival. Como las raíces no están cubiertas por el esmalte, el nervio dental queda expuesto produciéndose esa molestia que se manifiesta en forma de sensibilidad”, aclara.

Hay varios factores que influyen en la pérdida de estas capas que cubren y protegen la pieza dental. Malas prácticas como un cepillado incorrecto o dentífricos abrasivos, el abuso de alimentos ácidos, la presencia de problemas gástricos u orales, como el bruxismo o rechinamiento de los dientes (las vibraciones que produce sobre el hueso derivan en una pérdida ósea y, como consecuencia, en la retracción de la encía), una mala oclusión o la existencia de enfermedades periodontales.

En ocasiones, la anatomía del hueso del paciente influye directamente en la salud bucodental: “Existen las piezas con un hueso en el borde del diente fino, y también con hueso grueso. El fino es estéticamente más bonito y da un perfil a la encía mucho más estético, pero al ser más fino es más frágil y nos encontramos con el efecto conocido como “cristal de bohemia”, que va descascarillando el hueso y desgasta el esmalte, lo que contribuye igualmente a la hiperestesia”, según comenta la doctora Carolina Benalal, cirujano dentist

a de la Clínica Benalal, en Madrid. Si se trata del rechinamiento de los dientes, el uso de una férula de descarga nocturna consigue que los síntomas desaparezcan en tres semanas. Si el origen está en una retracción de la encía hay que estudiar cada caso, ya que “en algunas situaciones el problema se puede atajar cubriendo la raíz con injertos de encía, mientras que en otros, sin embargo, es preferible el uso prolongado de una pasta de dientes para piezas sensibles que bloquea la transmisión de sensaciones hacia el nervio», apunta la doctora Benalal, para quien el tratamiento más eficaz es la desensibiliazción con láser, “una técnica indolora, inmediata, e irreversible”, apunta.

Ante el primer signo de hipersensibilidad dental, según el doctor Camañas, hay que acudir al odontólogo para diagnosticar la causa y prescribir el tratamiento más adecuado para el paciente. El tratamiento de la hipersensibilidad puede ir desde sistemas aplicados por el propio paciente en su casa para los casos más leves, a través de productos dentales con fórmulas especiales para dientes sensibles, hasta tratamientos en clínica para aquellos más severos. “En estos últimos, el odontólogo puede realizar diferentes tratamientos sobre la zona sensible del diente, desde tratamientos láser, hasta productos químicos como son las resinas adhesivas a la dentina o los oxalatos.

 3. Enfermedades periodontales: comunes en la adolescencia
Según la última Encuesta Nacional de Salud, en España el 80% de la población mayor de 35 años tiene algún problema en las encías, de los cuales, más de la mitad tendría gingivitis y uno de cada tres periodontitis. Se trata de una enfermedad que afecta a los tejidos que sostienen los dientes. Son patologías infecciosas causadas por bacterias y hay dos grandes grupos de enfermedad periodontal: la gingivitis, que es una inflamación superficial y reversible de la encía, cuyo principal signo de alerta es el sangrado, y que si no se trata correctamente, puede degenerar en periodontitis; y la periodontitis, que es una infección profunda de la encía y en el resto de tejidos que sujetan el diente. Puede provocar la pérdida de diente y repercute en la salud general, incrementando el riesgo cardiovascular, la descompensación de diabetes o el parto prematuro. La principal diferencia entre la gingivitis y la periodontitis es la etapa en la que se encuentra la enfermedad periodontal. Estos problemas orales tienen una alta prevalencia entre la población española. Están inducidos por la acumulación de placa bacteriana que produce inflamación y sangrado de las encías, y que incluso puede llegar a la pérdida ósea y de piezas dentales.

Factores como la genética, las hormonas o el estrés pueden influir en la aparición de la enfermedad periodontal. Sin embargo, tener unos malos hábitos bucodentales, como no cepillarse después de cada comida o no utilizar el hilo dental, son la principal causa. Y en España esta situación se da en gran parte de la población, ya que casi un 40% no se lava aún los dientes después de cada comida y el 70% no utiliza el hilo dental, según un estudio realizado por Vitaldent. 

La mayoría de la población piensa que las enfermedades  periodontales sólo las padecen los adultos. Sin embargo, la gingivitis, la primera etapa de esta enfermedad periodontal, es muy común en los niños y los adolescentes. De hecho, los expertos de Vitaldent están percibiendo que se ha incrementado hasta en un 60% los pacientes jóvenes que acuden a la consulta con este problema. Esto se debe como resultado de hábitos bucodentales incorrectos en el menor, además de factores genéticos, patologías sistemáticas o cambios hormonales durante la pubertad. “Mientras que antes estas enfermedades eran catalogadas de manera exclusiva para adultos, estamos viendo cada día más menores que presentan inflamación y sangrado de encías”, comenta el doctor Gustavo Camañas. Aunque los malos hábitos bucodentales adoptados durante la infancia son la principal causa del incremento de estas enfermedades, también destaca la influencia de factores genéticos, ya que “estudios recientes han expuesto que aquellos menores cuyos padres padecen enfermedades periodontales, tienen mayor riesgo de padecer este problema”.

Pero no sólo eso, a esto se le suma que, en la actualidad, ha crecido el número de menores que padecen diabetes. Como explica el Doctor Camañas, “los niños y los adolescentes que tienen diabetes están más expuestos porque un control deficiente del azúcar en la sangre aumenta las probabilidades de tener estos problemas en sus encías”.

Además, otro agente que hay que tener en cuenta son los cambios hormonales relacionados con la pubertad, que incrementan el riesgo de desarrollar la enfermedad periodontal. Durante esta etapa, el aumento en el nivel de las hormonas, -como la progesterona y el estrógeno-, causa una mayor circulación sanguínea en las encías. Esto puede provoca que se inflamen más, aumente la sensibilidad de las encías y se origine una reacción más fuerte a cualquier irritación, incluyendo las partículas de comida y la placa.  Aunque es frecuente que, a medida que pase esta fase, las encías se irriten menos al descender el nivel hormonal, sin embargo, hay que extremar el cuidado oral diario.
Si no se trata este problema desde temprana edad, puede dar lugar a enfermedades más severas porque las bacterias avanzan rápidamente invadiendo el hueso y el tejido que rodea al diente formando pequeñas “bolsas” que causan la caída prematura de los dientes del menor. Por ese motivo, el diagnóstico temprano es importante para obtener un tratamiento exitoso de las enfermedades periodontales desde edades tempranas. Como asegura el doctor Camañas, “es vital que los niños se realicen un examen periodontal como parte de las visitas de rutina al dentista. Además, hay que concienciar a los padres que una forma avanzada de enfermedad periodontal  incluso puede ser un signo temprano de que su hijo tenga una enfermedad sistémica”.

Campaña de la Salud de las Encías
El Consejo General de Colegios de Dentistas de España, con el respaldo científico de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), y la colaboración de Listerine, ha celebrado del 16 al 31 de enero la segunda edición de la Campaña de la Salud de las Encías. Durante este tiempo, cerca de 1.000 dentistas de toda España han realizado revisiones gratuitas de las encías con el fin de ayudar a la población a detectar enfermedades periodontales como la gingivitis o la periodontitis (comúnmente conocida como “piorrea”), al tiempo que se ha perseguido concienciar a los ciudadanos de la importancia que tiene el cuidado de las encías no sólo para tener una correcta salud bucal sino también una buena salud general.
Desde el Consejo General de Dentistas, se incide en la importancia que tiene la salud bucodental y destaca que la enfermedad de las encías, además de provocar la pérdida de dientes, también puede aumentar el riesgo de tener partos prematuros o sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes. Para prevenir estos problemas, la Organización Colegial destaca la importancia de las revisiones periódicas de las encías con las que el dentista también puede contribuir a mejorar la salud general del paciente ya que permite detectar precozmente a pacientes con diabetes y reducir el riesgo cardiovascular o de parto prematuro. Según la doctora Nuria Vallcorba, presidenta de la Sociedad Española de Periodoncia, entre los factores de riesgo que pueden provocar la enfermedad periodontal destacan el tabaco, el estrés, los cambios hormonales que se producen en el embarazo o en la menopausia, los antecedentes familiares, VIH, herpes, transplantados, tener las defensas bajas, o las enfermedades generales como la diabetes o la osteoporosis. Especialmente significativo resulta la incidencia que tiene l

a diabetes o el tabaquismo en la enfermedad de las encías ya que puede triplicar el riesgo de padecer periodontitis.

Alimentarse bien: un plus
En cuanto a la alimentación, el yogur, los quesos, la leche, los huevos, carnes de vaca, pollo y pescado, así como las frutas, verduras y hortalizas se encuentran entre los alimentos más recomendables para favorecer el desarrollo de los dientes y la absorción del calcio necesario. Los alimentos que ayudan a limpiar y fortalecer los dientes y las encías, y combatir las bacterias que se acumulan en la placa son los que poseen vitaminas C y A, flúor y calcio, como la naranja, la mandarina y el pomelo. Fortalecen las encías y ayudan a curar la gingivitis y la periodontitis, aunque deben ser consumidas con moderación ya que los ácidos pueden debilitar el esmalte. Otros alimentos como la zanahoria, el plátano, la manzana o las espinacas contienen altos niveles de flúor, lo que ayuda a fortalecer las piezas dentales y el esmalte.

No obstante, por encima de todo, la doctora Benalal recomienda “evitar la acidez y, por ello, las bebidas carbonatadas, que reducen el pH bucal y favorecen la aparición de sensibilidad”. Estas recomendaciones deben ser tomadas muy en cuenta por los pacientes que padecen hernia de hiato, cuyo pH bucal suele ser elevado, así como entre las personas que tienen el hábito de comer limones con piel incluida, masticar hielos, y los que sufren o han sufrido episodios de bulimia, ya que aumenta drásticamente la acidez bucal, destruyendo de forma agresiva el esmalte y causando una hiperestesia importante.

La farmacia cuida por tu salud
Consciente del importante papel que ejerce la alimentación en una buena salud bucodental, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos ha puesto en marcha, a través de su Vocalía Nacional de Dermofarmacia y Vocalía Nacional de Farmacéuticos de Alimentación, y contando con la colaboración de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos provinciales y los farmacéuticos interesados en participar, una campaña sanitaria con el fin de educar a la población general sobre la importancia de la higiene bucodental, así como la influencia que una correcta alimentación pudiera tener sobre ella. Esta Campaña se va a desarrollar durante el periodo comprendido entre el 16 de febrero y el 30 de junio de 2012, y cuenta con el patrocinio de Procter & Gamble Healthcare. Con ella se pretende, además de lograr una adecuada higiene bucodental mediante el manejo de una correcta alimentación, la campaña pretende fomentar el papel del farmacéutico como agente sanitario, con el fin de consolidar su participación activa en la detección de problemas de salud pública de alta incidencia en la población.

Consejos para tener una dentadura de campeón
*Fuente: Campaña Tus amigos los dientes, realizada por el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón, la Asociación de Consumidores de Torre Ramona y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza

1. Seguir una dieta variada y equilibrada, evitando el consumo de alimentos ricos en azúcares como las chucherías.
2. Emplear pastas de dientes con flúor, que refuerza el esmalte de los dientes y previene de las caries, y cepillos con filamentos firmes y suaves.
3. El cepillado debe durar tres minutos y se tiene que hacer después de las comidas al menos tres veces al día.
4. Cepillar diente por diente, de forma ordenada, con movimientos circulares suaves, por dentro, por fuera y por las superficies con movimientos horizontales.
5. No olvidar el cepillado de la lengua.
6. Hay que cambiar de cepillo cada 2 ó 3 meses.
7. Completar la higiene bucodental con un colutorio después del cepillado. Se puede utilizar también seda dental y cepillos interdentales para limpiar los espacios entre los dientes.
8. Acudir al dentista al menos una vez al año.

Limpieza dental: siempre
La limpieza dental disminuye en un 24 por ciento las posibilidades de sufrir una insuficiencia cardiaca y en un 13 por ciento el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular (ACV), según un estudio realizado por científicos de Taiwán y liderado por el doctor Zu-Yin Chen, cardiólogo del Hospital General de Veteranos en Taipei. Los autores del estudio han demostrado que la limpieza dental profesional reduce el crecimiento de bacterias capaces de provocar  inflamación y que pueden ocasionar insuficiencia cardiaca. Sin embargo, la investigación no ha ajustado el riesgo de factores como el tabaquismo o la obesidad.

El estrés: su huella en dientes y mandíbulas
El estrés no solo se manifiesta en nuestro organismo a través de dolores de cabeza, alteraciones estomacales o molestias musculares. También deja huella en los dientes y mandíbulas. Aunque estos problemas bucodentales pueden pasar inadvertidos, las ansiedades típicas del estrés pueden manifestarse en la cavidad oral a través de herpes, aftas, candidiasis o bruxismo:

1. Bruxismo: es una de las principales consecuencias, que si no se trata adecuadamente puede provocar el desgaste de las piezas, molestias articulares o dolores de cabeza. Los herpes, las aftas, las caries dentales o el mal aliento pueden producirse por el estrés o la ansiedad. “Cada día, y como consecuencia del estrés, hay más casos de bruxismo, ya que se estima que hasta un 20% de los adultos presenta este síntoma”, afirma el doctor Gustavo Camañas. El bruxismo es un hábito nocivo que se caracteriza por el contacto fuerte de los dientes superiores e inferiores, en el que se rechinan los dientes inconscientemente. “Aunque también puede darse esta situación durante el día, es más frecuente que suceda durante la noche, mientras se duerme, ya que liberamos de manera involuntaria la acumulación de estrés del día”. Si no se trata esta patología, puede dar lugar al desgaste de las piezas dentales e incluso llegar a padecer dolores en el cuello, cabeza, columna vertebral y en las articulaciones mandibulares. Actualmente existen varios tratamientos multidisciplinares para solucionarlo: colocar una férula de descarga para evitar el contacto de los dientes superiores e inferiores o realizar tratamientos con ortodoncia en el caso de que el bruxismo venga provocado por una mala colocación de los dientes.

2. Caries: además de estas patologías orales, el estrés puede considerarse la segunda causa de caries dental después de la acumulación de la placa bacteriana causada por una mala higiene dental. Esto se debe a que “si padeces estrés regularmente, aumenta la acidez de la saliva, además de reducir la cantidad de salivación, atacando directamente al esmalte, capa natural que protege nuestros dientes”, explica el doctor Caamañas.

3. Herpes labiales: igualmente, los altos niveles de ansiedad pueden activar la aparición de herpes labiales. Según expone el experto, “el herpes es producido por un virus que habita en los nervios faciales. Aprovecha los momentos en los que el organismo tiene menos defensas, como los ocasionados por episodios de estrés, para reproducirse”.

4. Mal aliento: también puede ser culpable del mal aliento, sobre todo por los problemas de estómago y digestión que conlleva. Además, es frecuente que por la rutina que llevamos, dejemos a un lado hábitos tan importantes como cepillarnos los dientes después de cada comida, o visitar al dentista, por lo que las probabilidades de padecer alguna afección bucodental aumentan considerable

mente.

Ortodoncia: a partir de los tres años
Tal y como se ha puesto de manifiesto durante la XXXIII Reunión Anual de la Sociedad Española de Odontopediatría, los tratamientos de ortodoncia suelen iniciarse cuando los problemas de apiñamiento o sobremordidas ya están muy avanzados. Sin embargo, hoy en día, gracias a los avances en el campo de la ortodoncia, para corregir y prevenir estas y otras deficiencias no hay que esperar a la adolescencia o madurez. Según la profesora Katrina Solano, odontóloga y ortodoncista y una de las ponentes durante el Congreso,  el sistema Ortho-Tain “es una alternativa en ortodoncia temprana con la que pueden corregirse, en edades a partir de los tres años, sobremordidas, diastemas, apiñamientos, erupción incorrecta de la dentición definitiva así como malos hábitos de los niños tales como succión del dedo, mala posición de la lengua, deglución anormal, etcétera”.

Gracias a los avances en tecnología, han surgido estas nuevas alternativas que están basadas en los últimos adelantos de la ingeniería tridimensional. Éstas representan una forma sencilla de corregir mal posiciones dentarias utilizando una sola férula alineadora hecha a la medida y casi indetectables, garantizando así el éxito de un tratamiento ortodóncico con todas las ventajas y beneficios de un tratamiento estético.

Ortodoncia en adultos: sus limitaciones
Los aparatos dentales han dejado de ser cosa de niños y cada vez un mayor número de adultos decide colocarse una ortodoncia, fundamentalmente por cuestiones estéticas, pero también porque un incorrecto alineamiento de las piezas dentales dificulta la limpieza y, en consecuencia, eleva el riesgo de complicaciones como la aparición de gingivitis (inflamación de las encías), caries o incluso dificultades en la masticación y en la fonación (emisión de la voz). El factor social, el auge del culto a la estética y las facilidades de financiación han provocado que, en la actualidad, más del 40% de los pacientes que demandan una ortodoncia supere los 25 años de edad. Y es que, al contrario de lo que muchos piensan, “no hay una edad establecida para el inicio de la ortodoncia y según el problema podemos empezar a trabajar antes o después en diferentes momentos de la vida”, comenta la doctora Carolina Benalal.

No obstante, existen limitaciones a la ortodoncia relacionadas con la salud de los tejidos orales, tanto en las piezas dentales como en las encías. Por ejemplo, el tratamiento de la ortodoncia está contraindicado para pacientes con una enfermedad periodontal no controlada, ya que, en este caso, los huesos y las encías están dañados, por lo que si se inmovilizan los dientes corremos el riesgo de dañar el soporte e incluso perder la pieza dental. Por tanto, la doctora recomienda que “si un paciente tiene las encías inflamadas, bolsas o movilidad dental, será necesario tratar estos temas antes de iniciar una ortodoncia”.

En opinión de la especialista, la ortodoncia en adultos sigue un proceso “más lento que entre los jóvenes, ya que si se precipitase podría llegar a producir efectos adversos como la pérdida de las raíces dentales”. A pesar de ello, “es igualmente efectivo. Los adultos deben tener calma, puesto que su metabolismo óseo es distinto al de los adolescentes y se mueve más lentamente que uno que está en fase de crecimiento», puntualiza la experta.

La única diferencia, añade, es que “el tratamiento en adultos se hace con ortodoncia fija, recurriendo a los llamados brackets para la colocación correcta de los dientes y evitar un incorrecto reposicionamiento dentario que alteraría el factor funcional”. Los brackets fijos van adosados o cementados al diente y pueden ser metálicos, de porcelana o de plástico. Estos dispositivos, que se colocan en la cara externa del diente y por tanto son visibles, son los más comunes por haber demostrado su eficacia, rapidez y agilidad al poner las piezas dentales en su sitio.

Innovaciones técnicas: la ortodoncia lingual
No obstante, para evitar el problema estético, algunos pacientes optan por la ortodoncia lingual, que cementa los brackets por la cara interna pero que, al contrario que los tradicionales, causan importantes problemas al hablar y provocan heridas en la lengua, lo que dificulta aún más la articulación. En el caso de que existan asimetrías o descolocación de huesos, los expertos recomiendan combinar la ortodoncia con cirugía ortognática con el fin de recolocar tanto los dientes como los huesos de la boca.

Además, las nuevas técnicas han permitido la aparición de otro tratamiento más sofisticado, que recurre a fundas trasparentes que funcionan a través de pequeños movimientos. Diseñadas a través de un programa de ordenador, este nuevo sistema «se puede aplicar cada vez en más casos, aunque requiere el cambio de fundas cada quince días”, comenta la doctora Benalal.
 
Hablando “en plata”
La variabilidad en los precios ofertados por los dentistas en España puede llegar hasta el 400% en áreas como la implantología o la ortodoncia, una diferencia que genera en el público una «percepción desfavorable». El Estudio sobre precios en el mercado odontológico/estomatológico español, realizado por Áliad y que contó con la participación de 544 clínicas dentales de toda España, recoge que los clientes tienden a pensar que las tarifas se establecen de «manera arbitraria».

Esta investigación revela diferencias tan significativas como los 2.090 euros de media que cuesta una ortodoncia completa infantil en un municipio de menos de 10.000 habitantes y los 2.587 euros de media que cuesta en una ciudad de más de 500.000 habitantes, una diferencia de casi 500 euros por el mismo tratamiento. Estas diferencias, que también se dan en las primeras consultas (26 euros en municipios pequeños frente a los 39 euros de las ciudades grandes), incentiva una bajada de precios generalizada, además de permitir a grandes agentes, tales como aseguradoras o cadenas de franquicias, acaparar un importante segmento de mercado y desplazar a los profesionales «tradicionales e independientes», aseguran los autores.
Por otra parte, el hecho de que los niños que tienen una mala higiene bucal estén 12 veces más expuestos a reducir sus horas escolares en comparación con los que llevan una prevención saludable, ha llevado a los odontopediatras a denunciar, en el seno de  la XXXIII reunión anual de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), que “el plan PADI, que en la actualidad atiende a menores de entre 7 y 14 años, es a todas luces obsoleto. Es más, tratándose de una enfermedad crónica y transmisible, es necesario que el Sistema Nacional de Salud incluya la salud dental en la cartera de servicios, al efecto de corregir la desatención actual por parte de la Administración”.

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