ESTAS FIESTAS, acierta con los juguetes

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La magia que encierra un juguete va mucho más allá del mero entretenimiento: según los expertos, un buen juguete es el mejor vehículo para que los niños aprendan a comportarse en sociedad, amplíen su capacidad intelectual, fomenten su lado creativo, refuercen su autoestima y aprendan a relacionarse con los demás… ¿Alguien da más? A la hora de comprar un juguete, la seguridad y la adecuación didáctica son las dos principales preocupaciones que acechan a los padres, según se desprende de las conclusiones que la asesoría pedagógica Infojuego del Grupo Eroski presentó al finalizar la campaña de Navidad del pasado año. Si para responder a la primera bastaría con asegurarse de que el juguete tenga el sello “CE”, que confirma que cumple las normas de seguridad marcadas por la Unión Europea, la respuesta a la segunda encierra multitud de términos en función de lo que se pretende conseguir del niño. Te ayudamos a desgranar cuál es el más adecuado en función de lo que se pretenda fomentar.

Una ayuda en la educación
Todos los expertos en pedagogía coinciden en señalar que un juguete adecuado es la mejor ayuda en la educación de los hijos. Con un juguete bien elegido los niños aprenden a canalizar el espíritu de superación y la competitividad que les es innata, aprenden a ser solidarios, a aceptar las reglas y a asimilar la “frustración” que supone no ganar.
Los expertos de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, a la hora de tomar la decisión hay que tener en cuenta seis aspectos fundamentales:
1.    Las necesidades y preferencias que el niño trasmita.
2.    El nivel de evolución de cada niño en particular.
3.    La propia capacidad del niño, es decir, su madurez intelectual, su fuerza física o su habilidad manual.
 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos4.    Las características propias de los juegos, esto es, si son para utilizar en solitario o en grupo, si sirven para fomentar el sentido de la competencia, de la interacción o de la solidaridad.
5.    Las capacidades específicas que se deseen potenciar en el niño.
6.    El desarrollo de diferentes funciones en el niño a través de un número y variedad adecuados de juguetes.

Por edades
Hay una gama muy amplia de juguetes en función de la edad y de lo que se pretenda conseguir del niño:

  • De 0 a 2
    Según los expertos de la asesoría pedagógica de Eroski, a la hora de elegir un juguete hay que valorar su finalidad educativa, su capacidad de influencia en el desarrollo del niño y su calidad. Un niño recién nacido tiende a prestar más atención a las personas que a los objetos, y durante las primeras semanas de vida se fija más en la gente que está a su alrededor. En el primer año de vida, los colores de su entorno también llaman su atención y es muy sensible a los estímulos musicales.
  • De 2 a 5 años
    En esta etapa, los niños aprenden por imitación y repetición. Asocian colores, formas geométricas y sonidos. Los juguetes apropiados en estos años son los balancines, juguetes de arrastre y pelotas, que favorecen la coordinación motora y el dominio del espacio. Los artículos musicales y las figuras de piezas que se encajan son también recomendables. Los juegos de construcción como los puzzles y cubos -de plástico o madera- con piezas grandes, estimulan la precisión en los movimientos de los dedos y la coordinación entre el ojo y la mano. Esto favorecerá el futuro aprendizaje de la escritura. Por su parte, las construcciones de colores fuertes desarrollan la capacidad de concentración y coordinación.
  • De 6 a 10 años
    La actividad de los niños comienza a ser casi frenética. Entran en contacto con nuevas actividades, como puede ser el deporte. De hecho, la práctica moderada de deporte beneficia el desarrollo físico y mental, ayuda a prevenir la obesidad infantil y potencia valores como la disciplina, el trabajo en equipo y la importancia del esfuerzo. En estos primeros pasos deportivos, los niños deben percibir el deporte como una actividad lúdica, limitando el componente competitivo. A partir de los 7 años, los especialistas en medicina deportiva aconsejan la práctica de natación, ciclismo, balonmano, fútbol, baloncesto y patinaje, ya que no representan riesgos para el crecimiento. Un tema a tener en cuenta es que los niños deben probar varias modalidades deportivas, y no centrarse únicamente en una especialidad. De esta forma, serán capaces de elegir la que más les guste. Por otro lado, los juegos cooperativos -que no promueven la eliminación de participantes-, priorizan valores como solidaridad, empatía, igualdad, etc.

Juguetes según objetivos
Juguetes para construir: mejoran la destreza y organización espacial:

Los juguetes para construir suponen un reto para la destreza de los niños y su capacidad de organización espacial. A medida que van construyendo amplían sus recursos y  aumenta la exigencia sobre sí mismos. Por eso, los juguetes tienen que ser cada vez más complejos y elaborados. Deben plantear retos más ambiciosos. Sólo así se conseguirá  captar su atención para que sigan

Juguetes para interpretar: fomentan la iniciativa, la disciplina y el respeto:
Interpretando los niños son capaces de expresar deseos y emociones con mucho mayor  detalle y complejidad. Además, les enseñan disciplina, aprenden a saber cuál es su papel y a respetar el papel de los demás jugadores. Los juguetes para interpretar les ayudarán para que en el futuro tengan decisión para posicionarse, solucionar conflictos y  desenvolverse en sociedad.

Juguetes para compartir: enseñan solidaridad y aumentan la autoestima:
Los niños al relacionarse entre sí aprenden a ser solidarios. Aprenden que uno mismo no es el protagonista absoluto del juego. Lo importante es el grupo. Así, los niños/as de entre 6 y 10 años, no sólo aprenden sino que enseñan a los otros. Muestran a los demás niños cosas que ellos ya han aprendido. Pero no sólo se trata de enseñar. A su vez, ellos mismos aprenden. Aprenden a estar seguros de sí mismos, sienten que son importantes y se eleva su autoestima.

Juguetes para moverse: combaten el sedentarismo:
Los juguetes que requieren de actividad física ayudan a mantener el cuerpo sano y la  mente despierta. La destreza motriz va mejorando cuanto más practican y la autoestima aumenta. Además, van adquiriendo valor, autonomía y decisión, poniendo en práctica acciones que antes no podían realizar. Les ayuda a ser atrevidos y a encarar los retos  con decisión.

Juguetes para investigar: fomentan la capacidad creativa y la asertividad:
Buscar, probar o investigar son acciones que les permiten descubrir que hay diferentes maneras de hacer las cosas. Aprenden que no hay un solo camino para llegar a un sitio sino que existen  alternativas, y todas ellas válidas. De esta forma desarrollan su  capacidad creativa, su flexibilidad, aprenden a no obcecarse con una cosa o a limitarse a una sola opción. Su capacidad para solucionar problemas es mayor.

Juguetes para relacionarse: les ayuda a tomar decisiones y fomentan las habilidades sociales:
A esta edad comienzan a sentir predilección por una ropa, un calzado, un peinado…  aprenden la importancia del cuidado corporal y van afianzando su capacidad para elegir. Tienen que tomar decisiones, y esto les enriquece, les va preparando para sus decisiones futuras. Sienten la importancia de pertenecer a un grupo y desarrollan capacidades y habilidades sociales.

Decálogo para elegir un buen juguete
1.    Es mejor un juguete para que aprenda o para que se divierta
Los niños juegan para divertirse, no para aprender, por eso no debemos
“imponer un juguete”, aunque podemos estar seguros de que a través del
juego también aprenden.
2.    ¿Cómo saber si el juguete es seguro?
Observa que el juguete tenga el sello “CE”, que confirma que cumple las normas
de seguridad marcadas por la Unión Europea, el nombre y la marca del producto, la razón social y la dirección del fabricante o importador, las instrucciones y advertencias de uso, y en caso de juguetes eléctricos, deben especificar su potencia máxima., la tensión de alimentación que necesitan y su consumo energético; asegúrate de que las piezas son suficientemente grandes para que no puedan ser tragadas si el juguete es para un menor de 3 años; si compras una muñeca o peluche, comprueba que los ojos, las orejas, etc. estén bien seguros; si compras cometas u otros juguetes voladores, mira que lleve una advertencia de que no debe ser utilizado cerca de las líneas eléctricas; juegos con experiencias químicas, dirigidos a mayores de 10 años, deben contener advertencia de que contienen sustancias peligrosas; presta atención a las instrucciones y advertencias de los cargadores de baterías: algunos carecen de mecanismos para prevenir el recalentamiento; las pilas también pueden ser causa de graves accidentes; los juguetes que utilizan corriente eléctrica deben tener un enchufe de seguridad; evita juguetes que tengan bordes afilados, cortantes, o puntas, principalmente para los niños menores de 8 años y observa que el “pito” de los juguetes de goma que suenan, no puedan desprenderse y ser tragados; ten cuidado con los juguetes que se parecen a comida de verdad. Los niños pueden intentar comérselos; los juguetes para bebés deben estar fabricados con materiales que no se rompan. Materiales pintados o barnizados deben ser evitados. Los juguetes sobre ruedas, patinetes o patines, deben ser acompañados de un casco y de un equipo de seguridad adecuado al tamaño del niño. Los juguetes con proyectiles no están indicados a los niños pequeños. El uso inadecuado de esos juguetes podría causar serias lesiones a los ojos. La tarea de cargar las baterías de un juguete debe ser siempre supervisada por un adulto. No permita que su hijo pequeño maneje pilas, o adaptadores. Una vez se abran los regalos, desecha todas las envolturas plásticas para evitar a que se conviertan en malos artículos para jugar.
3.    ¿Tiene que ser resistente?
Los juguetes que se rompen con facilidad fomentan el que se usen descuidadamente.
4.    ¿A quién tiene que gustar el juguete?
El juguete tiene que estar adaptado a los gustos y madurez del niño, no del adulto que lo regala. Hemos de conseguir que sea el niño el protagonista del juego.
5.    Hay juguetes para cada edad?
Los juguetes deben responder a cada edad y a la necesidad de crecimiento. Para
decidirnos podemos seguir las orientaciones del fabricante, aunque es importante
también que observemos al niño cómo actúa ante un juguete determinado.
6.    ¿Puede llegar a tener demasiados juguetes?
El exceso puede provocar que no se aprecien o cierto desinterés, y, además, pueden conducir al desorden o al capricho. Pero el niño/a tiene que tener  suficientes juguetes de acuerdo a sus necesidades de crecimiento.
7.    Si le gustan los coches… otro coche?
La variedad estimula y perfecciona funciones diferentes. Sólo a partir
de los 11 años el niño desarrolla una inquietud hacia el coleccionismo.
8.    Juegos sin distinciones
No hay juguetes para niños o niñas, de una cultura o de otra… El juego es espontáneo y así debemos entenderlo los adultos. Aunque sea obvio, no olvides que al niño con discapacidad también le encanta jugar y que el juego es la mejor herramienta para potenciar sus habilidades, además de ser uno de los mejores vehículos para la relación y sociabilidad. Intenta regalar juguetes que fomenten valores positivos. Los niños/as de hoy son la sociedad de mañana.
9.    ¡Es hora de jugar!
Es más importante el juego que el juguete. Por eso, jugar con el niño mejora el propio juego así como la relación entre los jugadores. Dedicar tiempo al juego es importante para ellos y para nosotros, ya que significa estrechar lazos, comunicarse, convivir y disfrutar el uno del otro.
10.    Un juguete para un solo jugador?
Los juguetes más apreciados por los niños son aquellos que les permiten jugar con otros niños, pero debe disponer de tiempo y ocasión para hacerlo, sólo así su personalidad y la de los demás participantes se enriquecerá.

Videojuegos: un capítulo aparte
Según los asesores pedagógicos de Eroski, videojuegos y consolas son los juguetes que más desconciertan a los padres. Y ello a pesar de que, según los resultados de un estudio presentado por la juguetera DISET y realizado por el Instituto Independiente Ipsos, los niños con edades comprendidas entre los 7 y los 14 años dedican un 75% de su tiempo a jugar con la videoconsola. Así, los padres tienen dudas sobre la edad idónea para iniciar a los niños en este tipo de entretenimiento, sobre qué tipo de videojuego es el más idóneo para cada edad y sobre cómo debe jugar el niño a este tipo de juego. Los padres se muestran preocupados por si este tipo de entretenimiento es adecuado para el desarrollo personal de sus hijos, sobre todo cuando juegan solos.

Atendiendo a estas preguntas, Eva Mateos, una de las asesoras pedagógicas del grupo, destaca que “debemos asegurarnos que el videojuego en cuestión es adecuado para el perfil y las necesidades del niño”. Para ello nos podremos ayudar del sistema PEGI, que establece la clasificación de los videojuegos según la edad recomendada (más de 3, 7, 12, 16 y 18 años) y según el contenido”. Sobre el modo de jugar, si solos o en compañía de amigos, padres o hermanos, se recomienda principalmente el juego en grupo siempre que sea posible, en todo caso el juego individual también contribuye al desarrollo personal siempre y cuando se combine con el juego en grupo.

179,55 euros por niño
Estas Navidades, el gasto medio en juguetes previsto por comprador se situará en los 179,55 euros y cada niño recibirá una media de seis artículos. Estas son las previsiones que maneja la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes para la campaña que ya se ha iniciado, y en la que el sector espera igualar las cifras de negocio del año pasado pese a que la demanda interna continúa muy débil a causa de la crisis. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, José Antonio Pastor, aprovechó ayer la presentación de los “juguetes estrella” para hacer públicos los resultados de un estudio de intención de compra realizado por Clau Consultores. Según el informe, por comunidades son Madrid (204), Andalucía (198) y Cataluña (182) las que mayor intención de gasto presentan. Asimismo, las amas de casa de entre 33 y 45 años se confiesan como las principales compradoras de juguetes, con un gasto de 193,70 euros. En lo que respecta a las categorías de juguetes más demandadas en Navidad, los electrónicos-juveniles presentan una intención de compra del 42%, las muñecas un 33%, educativos-musicales un 26%, puzzles-rompecabezas un 19,1%, figuras de acción un 16%, y juegos y juguetes deportivos un 13,7%.

www.ludomecum.com
Conscientes de la creciente necesidad de información y orientación por parte del consumidor en la selección del juguete más apropiado, y teniendo en cuenta la vital importancia del juguete como instrumento activo en el desarrollo físico, cognitivo y emocional de los más pequeños, la AEFJ en colaboración con la Fundación Crecer Jugando, pone a disposición del usuario la página web www.ludomecum.com, la web española más completa y especializada en juegos didácticos y juguetes educativos. Con más de 700 productos, su principal objetivo es el de orientar en la búsqueda del producto más adecuado a docentes, padres, educadores y responsables de ludotecas.