Este año, la cuesta de enero se ha adelantado: los distintos sondeos y evidencias económicas no han dejado lugar a dudas. La subida de precios y la exacerbada tendencia al consumismo que se aprecia en nuestra sociedad, convierten a esta época de rebajas en especialmente “peliaguda” en lo que a la economía se refiere.
Alrededor de 912 euros: esta es la cifra media que, según un sondeo realizado por
Alimentación: el “lujo” preferido
De todos los estudios realizados al respecto se desprenden dos conclusiones muy claras: que el ahorro no se encuentra entre nuestras prioridades y que los “homenajes gastronómicos” son absolutamente indisociables de cualquier celebración. Así, según el estudio de
Cifras similares arroja el Informe de Navidad del Observatorio del Consumo, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, según el cual, el gasto medio del consumidor español en estas fechas en productos alimenticios ronda los 300 euros.

Así somos, así compramos, así celebramos
– Poco caseros. Según el estudio de
– Previsores. Los datos arrojados por el Informe de Navidad del Observatorio del Consumo, señala que seis de cada diez españoles han realizado las compras de estas fechas con al menos una semana de antelación. Un 12,5 por ciento adelantó un mes este desembolso y cerca del 30 por ciento lo llevó a cabo entre dos y tres semanas antes.
– Menos ahorradores que los europeos. El “Estudio sobre el consumo navideño
– Adictos al hiper. El estudio de UCE también pregunta a los españoles por su lugar preferido para realizar las compras navideñas. La mayoría, un 43,23 por ciento, señalan el hipermercado como su lugar preferido, seguido del pequeño comercio (30,63 por ciento). En tercer lugar se sitúan los supermercados, elegidos por el 16 por ciento de los encuestados y, finalmente, los mercados municipales, que alcanzaron cerca del 10 por ciento de los datos.
– Románticos.
La investigación de la consultora señala que la persona que recibe el regalo más caro es en la mayoría de los casos la pareja. En cuanto a las opciones preferidas, la ropa y los libros son las más mencionadas, siendo estos últimos el regalo “estrella”.
– Amantes de la tecnología punta.
El estudio de Deloitte prevé un incremento en las ventas de todos los productos derivados de las nuevas tecnologías, siendo las opciones más demandadas los videojuegos y los MP3. Los CD y DVD, en cambio, presentan una demanda cada vez menor, debido a la facilidad de descargarlos vía Internet.
– Poco pacientes. Aglomeraciones, falta de personal, largas colas y escaso conocimiento de los dependientes acerca de los productos: estas son las principales quejas de los usuarios respecto a los establecimientos en los que realizan sus compras. Pero sin duda, la queja más unánime se refiere al alza de los precios que se produce y que se percibe fundamentalmente en los productos frescos que más se consumen en esta época: marisco, cordero, pescado y algunas frutas.
– Exigentes con la calidad
. Las conclusiones del Informe de Navidad del Observatorio del Consumo refleja que en estas fechas se aprecia un ligero aumento del consumo de los productos con denominación de origen, mientras que disminuye el de los ecológicos; también, que desciende ligeramente la importancia del folleto como medio publicitario para atraer clientes frente a las publicidades insertadas en medios de comunicación masivos. Asimismo, y según la opinión de los profesionales, los consumidores mantienen en estas fechas un nivel de exigencia en la compra de alimentos y se muestran igual de fieles tanto a las marcas como al establecimiento.
Ofertas en internet: pros y contras
Según la encuesta de Deloitte, Internet aún no es una de las opciones más demandadas para realizar las compras en esta época del año, sino que se emplea más bien para consultar precios y ver la variedad de producto disponible. No obstante, los que se decanten por este tipo de canal de compras, deben hacerlo con todas las garantías. Estos son algunos de los consejos que los expertos de
-Desconfiar de los sitios que omiten las informaciones
exigidas por la ley o que no explican cuáles son sus medidas para mantener la seguridad en las comunicaciones.
– Comprobar la información relativa a las condiciones de venta, entrega y gastos de envío.
-Asegurarse de que las páginas en las que se dejan datos son seguras (https, candado cerrado, etc.).
-Si no se está interesado en recibir publicidad, señalarlo de forma clara en lugar destinado para ello.
-Repasar la cantidad a pagar para verificar que se corresponde con el importe de la compra.
-Conservar toda la información contractual (oferta, condiciones generales, etc.) por si hubiera futuros problemas.
-Revisar el paquete a la llegada para asegurarse de que no hay daños ni errores.
-Exigir siempre una factura detallada.
Adicción a las compras: patología al alza
Si hay una etapa de “alto riesgo” para los “shopaholics” o adictos a las compras, estas son las fechas navideñas y las rebajas de enero. Tal y como la define
En cuanto al perfil del comprador compulsivo, un estudio de la psiquiatra norteamericana Susan Mc Elroy, especializada en las adicciones, lo ha definido como una persona mayoritariamente mujer (un 90 por ciento de los casos), con una edad media de 36 años, en un 54 por ciento de los casos casadas. En cuanto a los objetos mayoritariamente adicionados, destacan la ropa (un 96 por ciento), los zapatos (un 75 por ciento), las joyas (un 42 por ciento), y los productos de belleza (un 33 por ciento).
Enero: consejos para las “vacas flacas”
Los expertos de las distintas organizaciones de consumidores y las conclusiones del Informe del Observatorio de Consumo coinciden en reflejar que esta época del año encadena una serie de fiestas (Navidad, Reyes) y de circunstancias (las rebajas) que desde el punto de vista comercial favorecen el consumo compulsivo. Para ello, recomiendan sustraerse a este “espíritu festivo” y adoptar una serie de estrategias para no caer ni en el consumismo…. ni en la bancarrota:
-Aprovechar la profusión de ofertas para obtener la mejor calidad en los productos al mejor precio posible.
-Elaborar con tiempo las listas (lo más cerradas posible) de productos correspondientes a los cuatro grandes ámbitos de consumo a los que se suele tener que hacer frente: alimentación, regalos, juguetes y rebajas.
-Intentar establecer un presupuesto acorde con las posibilidades de cada núcleo familiar.
-Comparar las mejores opciones de aquellos que se necesita. No perder de vista el binomio calidad-precio.
-Diversificar las compras, aprovechando las mejores ofertas en cada caso. No todos los productos están en oferta al mismo tiempo en todos los establecimientos.
-Escalonar el tiempo de la compra. Tan malo (económicamente hablando) es comprar todo a muy última hora (cuando los precios realmente se disparan) como adelantar innecesarimente las compras. Lo mejor s aprovechar en cada momento las buenas ofertas que se puedan encontrar en los productos que se prevé que se pueden necesitar.
-Recurrir a métodos de conservación como la congelación en aquellos alimentos que lo permitan. Ello permite anticipar las compras y, de esta forma, reducir el gasto.
-Evitar en la medida de lo posible la financiación a través de créditos rápidos ya que, según los expertos, con ellos se paga la comodidad y facilidad de adquisición con unos intereses muy elevados. También hay que tener cuidado con el uso desmedido de las tarjetas de
