Hoy se celebra el VI Día Mundial del Linfoma

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Cuando se cumplen 6 años desde la primera convocatoria del Día Mundial del Linfoma, las cifras revelan por un lado, unas altísimas tasas de supervivencia en este tipo de tumores y por otro, un enorme desconocimiento de la enfermedad por parte de la población general. A este respecto sólo el 16% de la población sabe qué es un linfoma, según datos de una encuesta realizada por la Asociación Española de Afectados por Linfoma (AEAL).

Cada año se diagnostican en el mundo 350.000 nuevos casos de este tipo de cáncer que afecta al sistema linfático y cuya incidencia está aumentando anualmente en la mayoría de los países desarrollados. En España, cada año, se diagnostican 10 nuevos casos de linfoma por cada 100.000 habitantes.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos

Este desconocimiento ha llevado a la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Asociación Española de Hematología y Hemoterapia (AEHH) a apoyar, un año más, la celebración del VI DÍA MUNDIAL DEL LINFOMA, hoy día 15 de septiembre. En torno a este Día, AEAL tiene previsto organizar, entre otras actividades, la instalación de puntos de información al público en una selección de hospitales de toda España, difusión de trípticos, celebración de jornadas informativas, etc.

Begoña Barragán, presidenta de AEAL recuerda que “un año más, el Día Mundial del Linfoma pretende concienciar a la población general sobre la existencia de este tipo de cáncer y la importancia de conocer sus síntomas para poder identificar la enfermedad lo antes posible. Y también informar de que tanto las nuevas técnicas de diagnóstico, primordiales para conseguir un buen pronóstico de la enfermedad, como los avances en los tratamientos farmacológicos, han repercutido en una mayor supervivencia y mejor calidad de vida de las personas que padecen un linfoma”.

Un grupo de patologías

La información que la sociedad tiene en general sobre los linfomas es pobre. La mayoría de los pacientes coinciden en que, cuando se les diagnosticó la enfermedad, apenas habían oído hablar sobre este tipo de cáncer o sobre el sistema linfático. Los linfomas son un complejo grupo de enfermedades, no una sola patología. En general, se trata de un tipo de neoplasia que, explicándolo de una forma coloquial, se desarrolla cuando se produce un fallo en la forma de actuar de los linfocitos. Este fallo provoca la creación de una célula anormal que se convierte en neoplásica. Al igual que el resto de linfocitos, los linfocitos anómalos pueden crecer en muchas partes del cuerpo, incluyendo los nódulos linfáticos, la médula ósea, la sangre, otros órganos, etc.

“El linfoma es un cáncer de la sangre producido por un fallo en la forma de actuar del linfocito, un tipo de glóbulo blanco implicado en el sistema de defensa del organismo. Aparece a cualquier edad y afecta por igual a hombres y mujeres”, – explica el doctor Marino Provencio, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), oncólogo médico del Hospital Puerta de Hierro y presidente del Grupo GOTEL (Grupo Oncológico para el Tratamiento y Estudio de los Linfomas).

El linfoma como prototipo de enfermedad curable
En los últimos años, los avances en los tratamientos de los linfomas, están repercutiendo en que el pronóstico de estas enfermedades mejore cada vez más. Así, actualmente, el porcentaje de curación en algunos tipos de linfomas alcanza cifras bastante elevadas. Como destaca el doctor Provencio “los linfomas son, en general, un modelo de enfermedad curable en oncología que han permitido establecer protocolos de investigación y esquemas para su abordaje”.

Los tratamientos habituales son quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia, radio-inmunoterapia, cirugía, trasplante de médula ósea y los novedosos anticuerpos monoclonales. “Es lo que se conoce como terapia dirigida, fármacos que reconocen una característica celular concreta y actúan sobre ella. En este sentido, para cada tipo de linfoma y en función de cada paciente se utilizará un tratamiento o la combinación de varios; será el equipo médico el encargado de decidir cuál es el más indicado” – apunta el doctor Provencio.

“Porque mañana podrías ser tú”

Es importante que toda la población española conozca los síntomas del linfoma porque con ello pueden salvar su vida. De hecho, el doctor Evarist Feliú, presidente de la AEHH, recalca que los síntomas del linfoma pueden ser parecidos a los de otras enfermedades menos serias, haciendo que el diagnóstico a veces sea difícil. El linfoma se confunde en ocasiones con una gripe o fatiga excesiva. “El signo físico más característico es la aparición de bultos en zonas donde hay ganglios, como en el cuello o encima de la clavícula. El cuadro se acompaña, aunque no siempre, de síntomas generales como malestar, fiebre y pérdida de peso”- señala el hematólogo. 

Con el lema “Porque mañana podrías ser tú” se pretende llamar la atención en la población general sobre el hecho de que el linfoma es un cáncer que puede padecerlo cualquiera, desde niños a ancianos, hombres o mujeres  y que no puede prevenirse. Además, también queremos decir con este lema que los que ya hemos pasado por ello estamos ahora trabajando para ayudar a los nuevos afectados (pacientes y familiares)” – comenta la presidenta de AEAL.

Psicooncólogos, un apoyo frente al cáncer

Al igual que la medicina avanza, también debe hacerlo la manera de apoyar a los pacientes y a sus familiares que, cuando reciben la noticia, no siempre saben cómo reaccionar. Cuando a una persona le comunican que padece un linfoma le asaltan miles de dudas, los sentimientos que pueden llegar a experimentar el afectado y sus familiares pueden llevarles a un bloqueo emocional que les puede afectar en su forma de comportarse y relacionarse con los demás. El linfoma, como otros tipos de cáncer, requiere de tratamientos muy duros y no siempre se puede asegurar que acaben con éxito y el apoyo psicológico resulta esencial.

María Jesús Alarcón, psico-oncóloga de AEAL cuenta que “cuando el paciente llega por primera vez a la Asociación siente en general una gran incertidumbre, no sólo sobre el proceso terapéutico que le espera sino también sobre la posibilidad de la muerte. Esa incertidumbre viene causada, sobre todo, por la falta de información sobre la enfermedad y su tratamiento. De AEAL pueden recibir, en este sentido, información, que les ayuda a disminuir sus miedos, y recursos frente al dolor y el malestar”.

Los especialistas aseguran que se debe prestar una atención especial a los pacientes con cáncer y a la relación médico-paciente, que es más estrecha que en otras patologías. “Independientemente que, en el caso de los pacientes con linfoma la parte más positiva es el alto porcentaje de curación, es necesario que aparezca en las unidades de oncología la figura del psico-oncólogo para facilitar la adaptación psicológica del afectado a su nueva situación”, comenta Provencio.

La figura del psico-oncólogo aún está escasamente instalada en los hospitales españoles. Se trata de una persona que pretende enseñar tanto a los propios pacientes como a sus cuidadores, cómo afrontar lo mejor posible un cáncer”, concluye Begoña.