Los expertos también insisten en la necesidad de establecer un protocolo de actuación urgente para la atención de las crisis epilépticas por parte de los servicios de emergencias, que garantice la correcta atención de estos casos, ya que no tratar a tiempo una crisis puede suponer secuelas o prolongar el periodo de recuperación.
Por otra parte, el doctor Gil-Nagel ha comentado que “resulta fundamental contar con un equipo multidisciplinar formado por neuropsicólogos, neurocirujanos y enfermeras especializadas, entre otros profesionales sanitarios. Además es importante disponer de los equipos técnicos adecuados que garanticen una monitorización óptima del paciente. Todo ello debe reforzarse con formación actualizada e investigación”. Y en este sentido, el Dr. Serratosa va más allá estableciendo que “en estos momentos hay que impulsar la creación de departamentos de mayor tamaño que las unidades, donde trabajen de manera casi exclusiva un número importante neurólogos, neuropediatras, neurocirujanos, neuroradiólogos y neurocientíficos. En España existen muchas Unidades especializadas pero la mayoría se componen de dos o tres especialistas”.
Por su parte, el doctor García Peñas ha explicado que “aunque actualmente hay 26 fármacos antiepilépticos aprobados, cerca de un 25-30% de pacientes con epilepsia difícil de tratar no responden a tratamientos en primera línea por lo que resulta fundamental incentivar la investigación de nuevos tratamientos con mecanismos de acción diferentes, así como de otras opciones de tratamiento más allá de las farmacológicas”.
La epilepsia al otro lado del Atlántico
Con el fin de intercambiar experiencias entre profesionales, el congreso también contará con la participación de expertos internacionales. Se celebrará una mesa conjunta entre la SEEP y la Comisión de Asuntos Latinoamericanos de la ILAE en la que se tratarán aspectos relacionados con el diagnóstico y tratamiento médico y quirúrgico de la epilepsia, así como las diferencias que existen entre España y los países latinoamericanos. “Este tipo de intercambios son muy interesantes porque, aunque somos poblaciones muy parecidas en cuanto a cultura y lengua, Latinoamérica suele mirar más a EEUU por proximidad geográfica. Sin embargo, España es uno de los países con mejor acceso a los a nuevos fármacos, por delante de Alemania, Suecia, Francia o EEUU Esta circunstancia hace que muchos países se interesen por nuestro modelo”, ha concluido el doctor Serratosa.

