Es indudable que una dieta de adelgazamiento reduce el consumo de alimentos que nadie duda que son perjudiciales para nuestros dientes: bebidas azucaradas, hidratos de carbono, bollería industrial, … y que una vida saludable implica la práctica de ejercicio físico regular. Sin embargo, en esta época del año, una gran parte de las personas que se someten a dieta “lo hacen sin control, suprimiendo alimentos y realizando dietas hiperproteicas, entre otras conductas peligrosas para nuestra salud, y se olvidan de que una dieta saludable tiene que ser rica y variada”, advierte el Dr. Iván Malagón, Director de Iván MalagónClinic.
El Dr. Malagón nos advierte que “si nuestra dieta carece de ciertos nutrientes, los tejidos de la boca sufren las consecuencias porque se hacen más vulnerables a las infecciones. De hecho, la enfermedad de las encías, que nos lleva a la pérdida de dientes, es más frecuente en personas con una mala alimentación”, advierte Iván Malagón.
Del mismo modo, al igual que la práctica descontrolada de ejercicio intenso sin la adecuada preparación puede causar lesiones en músculos y tendones, esta práctica, cuando se refiere a deportes de impacto (running de intensidad, ciclismo de montaña, saltar a la comba…), puede causarnos desgaste y microfracturas en nuestro esmalte dental, por el continuo impacto entre los dientes. En estos casos, a parte de asesorarse por un profesional de la Medicina Deportiva, es fundamental consultar con un odontólogo para que valore la consecuencia de dichos impactos sobre nuestra dentadura y nos ofrezca las opciones más adecuadas. «Una boca en mal estado puede perjudicar el rendimiento deportivo, ya que genera, entre otros: problemas de equilibrio, lesiones musculares, dolores de cabeza y calambres”, recuerda el Dr. Malagón.
En cuanto a la dieta, el Dr. Malagón nos recomienda pensar antes de comer. Nuestra salud general depende de lo que se come y de cuándo se come: repartir las injestas en tres comidas principales y dos tentempiés, huyendo del picoteo. Los alimentos que comamos en el marco de una comida dañan menos nuestra salud dental porque cuando comemos liberamos más saliva, un potente bactericida que nos ayuda además a eliminar los restos de alimentos de la boca y reduce los efectos de los ácidos, protegiéndonos contra la caries.
Consejos básicos para una dieta que no perjudique la salud dental:
1. Bebe por lo menos dos litros de agua al día
2. Incluye en la dieta los cinco grandes grupos de alimentos: cereales, frutas, hortalizas, proteína (carne y pescado) y lácteos
3. Evita picar entre horas
4. Asegúrate que tu tentempié de la mañana y de la tarde incluye lácteos y una pieza de fruta, de este modo aportaremos la energía que necesitamos hasta llegar a la comida principal.





