Lolita es toda una artista y está muy orgullosa de proclamarse como tal. No es para menos. Esta mujer menuda tiene una increíble fuerza que le surge desde muy dentro y que plasma en la música, en los platós de televisión como el del programa La Mañana de TVE, (en la tertulia de Amigas y Conocidas), y ahora también en el Teatro Español, donde es la protagonista absoluta de la obra de Mercè Rododera La plaza del Diamante, dirigida por Joan Ollé.
Lolita cuenta divertida que aceptó el papel por una llamada de madrugada de Serrat, que estaba totalmente convencido de que solo una artista como ella podría ponerse en la piel de la Colometa y “bordar”, (con la fuerza que le caracteriza), este monólogo desgarrador de una mujer de la posguerra sufridora y luchadora que se enfrenta a la miseria y a la pérdida de sus seres queridos en la Barcelona de los años 40 marcada por el hambre. Por algo la hija de la Faraona y el Pescaílla, (a quien recuerda emocionada en los preparativos de su papel por su origen catalán), tiene en su colección de premios un Goya en 2002 como mejor actriz revelación. A esta artista desde luego no le faltan tablas ni valor para enfrentarse a lo que haga falta y, además, salir ganando.
¿Por qué has elegido La plaza del diamante para volver al teatro?
A mí me hace volver el hecho de que soy artista y actuar me llama, me gusta y me sienta bien. Cuando trabajo estoy guapa, cuando no trabajo estoy más fea, ¡esto es así! (Risas). Fueron una serie de cosas las que me hicieron aceptar este papel, yo creo mucho en mis ángeles del cielo, porque los tengo allí arriba y ellos son los que me protegen y me guían, como mi padre. Él nació en Barcelona, a 5 minutos de la Plaza del Diamante, es un homenaje no sólo a la Cataluña que siento como mía sino a mi padre y a mi mitad catalana. Y mi personaje, la Colometa, es catalana, es la historia de una mujer de la posguerra que se ve en la desesperación, es un texto homenaje a todas esas mujeres que han pasado hambre y que han luchado.
¿Qué es lo que más te apasiona de volver a actuar?
La plaza del diamante es un drama, lloro mucho todos los días porque yo, como la protagonista, soy madre, de Guillermo y Elena y soy una mujer de 56 años que ha tenido muchas experiencias buenas y malas. No soy una actriz de método, de escuela, soy actriz de corazón y de hígado y si no me pasara por el hígado y el corazón no podría actuar. Me siento una privilegiada por dedicarme a esto, el teatro tiene la magia que vas creando todos los días y aunque sea el mismo papel puedes hacerlo cada vez diferente.
Eres una de las tertulianas de Amigas y Conocidas, un espacio dentro de La Mañana de TVE, donde debates sobre temas de actualidad con Inés Ballester, Paloma Gómez Borrero, Loles León o Alba Carrillo. ¿Cómo “aterrizaste” allí?
Por Loles León. Participar en Amigas y conocidas es muy divertido y te quitas cosas de la cabeza, hablas de lo que pasa diariamente, son 45 minutos que me encantan y te despejan, estoy encantada de la vida, me lo paso muy bien. Cada una somos de su padre y de su madre, cada una tiene su opinión y su manera de pensar y eso es lo bueno.
Tu hija, Elena Furiase, es también actriz, ¿te da algún consejo útil para enfrentarte al escenario teatral?
Mi hija me decía que no me preocupara, “mamá respira, sé tú y estate tranquila y ya está”, ella vino a verme a los ensayos. Todos los actores tenemos algo de inseguridad, soy muy exigente conmigo misma, con los demás no. Pero por otra parte siempre estoy abierta a las oportunidades y a todas las cosas que me ofrecen, muy pocas veces digo que no. Soy una trabajadora nata, comencé a trabajar con 16 años desde aquel “Amor, amor” y gracias a dios he tenido salud para poder dedicarme a lo que me gusta, que es mi trabajo. Soy una privilegiada, tengo una profesión con un abanico de posibilidades enormes, puedo hacer cine, teatro y encima puedo cantar y bailar.
¿Cómo haces para cuidarte?
Hago yoga y tengo mi médico de toda la vida de cabecera, pero no me medico mucho, soy bastante sana en ese sentido, no como mucha carne, no tomo lácteos, tomo mucha quinoa, legumbre, verdura, mucha fruta, mucha agua, ¡y mi vinito y mi cerveza también! Yo soy de barrio de toda la vida, me cambié a la Moraleja cuando murió mi madre, me fui a vivir con mi padre y con mi hermana y ahora vivo por allí también, así que tengo mi farmacia de toda la vida, mi kiosco…
¿Cuáles son tus planes de futuro?
En cuanto que acabe la obra de La plaza del Diamante me voy a cantar y a bailar, yo soy muy “culo inquieto”. No puedo hacer mucho tiempo una cosa porque me aburro. Estaré dos meses con La plaza del diamante y luego me iré a cantar, a lo mejor hacemos gira con la obra de teatro… Además la vida me lo puso muy claro, todo te puede cambiar en cuestión de milésimas de segundos, no me gusta hablar de un futuro muy lejano. Yo estoy aquí, hoy estoy viva, ahora estoy en el teatro y mañana dios dirá. Creo que lo mejor es hablar las cosas, por ejemplo, cuando pasó lo de mi hermano y lo de mi madre tan seguido, si yo me hubiera encerrado en mí misma quizá no hubiera estado aquí, concediendo esta entrevista. A toda la gente que ha tenido una pérdida siempre se lo digo, que se abran, que hagan lo que le apetezca, que hagan su duelo, porque es de la única manera en la que te cuidas. Tienes que sacar de dentro muchas cosas que se te mueren, yo he ido a terapia, pero todo lo que vives te sirve a la hora de expresarte, de vivir todos los días. El pasado te tiene que ayudar para sacar las experiencias y poderlas llevar encima de un escenario y para recordar las cosas con alegría a veces. El futuro ya vendrá, yo no sé lo que va a pasar, lo que me depara la vida.
Por Laura Corpa





