Los niveles de yodo de embarazadas y lactantes, muy por debajo de lo recomendado

0
920

La deficiencia de yodo afecta a la función tiroidea, pudiendo afectar al futuro desarrollo neuropsicológico del niño

Durante el embarazo y la lactancia, la deficiencia de yodo grave o moderada afecta a la función tiroidea, pudiendo generar hipo o hipertiroidismo en la madre y en el neonato y afectar al futuro desarrollo neuropsicológico del niño. Así se ha puesto de manifiesto durante la XIV Reunión del Grupo de Disfunción Tiroidea de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (TiroSEEN), celebrada recientemente en San Sebastián con la colaboración de Merck.

A lo largo del embarazo y la lactancia, las necesidades de hormonas tiroideas (T4 y T3) se incrementan para la gestante en un porcentaje que oscila entre el 30 y el 50%. Así, la recomendación de yodo pasa de 150 microgramos a al menos 200 microgramos en el caso de una mujer embarazada. Sin embargo, la realidad, al menos en España, es que ese incremento rara vez se compensa con una nutrición rica en componentes yodados.

Como consecuencia, pueden surgir trastornos con importantes consecuencias. Tanto el hipotiroidismo (cuando los niveles de hormonas tiroideas en sangre disminuyen) como el hipertiroidismo (aumentan por encima del umbral de normalidad) afectan cinco veces más a las mujeres que a los hombres. De hecho, son especialmente frecuentes en mujeres con más de 40 años o en quienes acaban de tener un hijo (hasta 6 meses después del parto).

El Dr. Marcos Abalovich, miembro del Comité Ejecutivo de la LATS (Latin America Thyroid Society) y una de las principales autoridades mundiales en la materia, recuerda que “en las primeras 10 a 12 semanas de gestación, el futuro bebé depende completamente de la madre para la producción de hormonas tiroideas”. Sin embargo, según este experto, en el 2,5% de los embarazos se da un bajo funcionamiento de la glándula, acompañado de un aumento del nivel de TSH (nivel de la hormona estimulante del tiroides).

Un problema de salud pública que requiere medidas
Ante esta situación, los expertos reunidos consideran necesario incrementar la yodización de la población española, especialmente en el caso de las gestantes. Esta intervención debe ponerse en práctica no solo en el tratamiento de cada paciente, sino también en políticas de salud pública dirigidas a la sociedad en general a través de las autoridades sanitarias, según se ha puesto de manifiesto en este encuentro científico.

Tradicionalmente, la nutrición en España ha sido deficitaria en yodo, por lo que conviene acompañar la dieta de las gestantes con suplementos yodados. “Sabemos que un adecuado consumo de sal yodada y la ingesta de tres vasos de leche al día pueden proporcionar las cantidades adecuadas para una gestante”, explica el Dr. Federico Soriguer, anterior jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Carlos Haya de Málaga. “El problema –señala- es que sólo el 13% de las embarazadas consumen lo necesario. Del resto, sabemos que al menos el 50% ni toma sal yodada ni bebe la cantidad de leche que necesitaría”.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here