Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta

Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta
Home artículo PITINGO: «En la humildad está la base del éxito, si no, vuelas”

PITINGO: «En la humildad está la base del éxito, si no, vuelas”

por María José Merino

Como sabes es una revista de salud que se distribuye en farmacias. ¿Te ha ayudado en algún momento especial de tu vida este establecimiento?
En la farmacia son amigos míos (entre risas). Voy todas las semanas. Cuando no es a por unas pastillas para la garganta es para unas vitaminas. Me cuido mucho y siempre estoy preguntándole a los farmacéuticos “¿y esto para qué es?” (en cosas nuevas).

¿Y has tenido alguna anécdota en alguna de ellas?
Pues mira, te voy a contar una de la que se acuerda mi mujer. Una dura, que poca gente conoce. Cuando yo tenía 17 años no me dejaron entrar en una, por ser gitano. Sí, sí, fue así, fue duro. Bajé a comprar unas medicinas para mi mujer y cerraron la puerta. Me fui a casa y le dije: “está cerrada, cariño”. Bajó ella, yo me escondí y a ella si la dejaron entrar. Luego les pregunté: “¿por qué no me habéis dejado entrar?”- “Es que parecías gitano”- me dijeron. Y digo, “¡es que lo soy!”. Eso se me ha quedado marcado. Luego, hasta me hice amigo de ellos. También me pasó en restaurantes, etc. En fin… Ahora ya no, ya ha mejorado un poco todo, pero tenemos que quitarnos todas las etiquetas.

En un concierto en Gran Vía has dicho que si luchas por tus sueños y eres constante, consigues lo que te propones. ¿Cuál ha sido tu mayor logro y qué te queda por conseguir?
Mira, mi mayor éxito es poder comer lo que me gusta y, por supuesto, mantener a mi familia y mi hijo, para que tenga una vida que yo no he podido tener. Solo pido mantenerme como estoy. No pido más. Mira el catering (ganchitos, algún bocadillo, snacks…). Soy muy normal. No pido tazas con mi nombre ni nada de eso, sino que pido algo muy sencillo, poder comer de esto, que es lo que me gusta, y mantener a mi gente y a los músicos, que todos tienen familia.

Llevas en los escenarios desde los 13 años. Si no me equivoco, empezaste cantando en un cumpleaños de José Luis López Vázquez. ¿Cómo recuerdas esos inicios y dónde te esperabas llegar en ese momento?
Sí, esa fue la primera vez. Jo, en esos inicios me temblaba hasta la mano al cantar. Los recuerdo muy bonitos, la verdad. Me acuerdo que me tenía que esconder cuando venia la policía porque era menor de edad. Aparte, no me llamaban ni por mi nombre, sino “¡que venga el niño a cantar!”, decían. Fue muy bonito, sobre todo, porque no sabes hasta dónde vas a llegar. Estoy feliz de ver hasta donde he llegado, por supuesto, pero te das cuenta también que cuanto más sabes y más escalones vas subiendo, hay mucha mentira. Entonces te tienes que aferrar al primer escalón siempre, ¿sabes?, y no olvidarte nunca de que tuviste que subir todas esas escaleras en algún momento. Ahora que estamos, yo que sé, pongamos en el décimo escalón, a veces tengo que dar 8 o 9 pasos atrás para que no se me olvide y aferrarme a la familia. En la humildad está la base del éxito, si no, vuelas.

¿Cuál es la mayor enseñanza que te ha dado la música?
La igualdad, abrir la mente, aceptar todo tipo de religiones. Yo he cantado con gente de todo tipo de razas y siempre me intereso por sus culturas. Yo doy gracias a Dios por ser mestizo, así lo veo todo de otra manera, lo bueno y lo malo.

¿Qué sientes después de todos estos años al subir al escenario?
Solo agradecimiento. Cada vez que me subo a un escenario doy gracias a Dios, y cuando termino una actuación, igual.

¿Y recuerdas el momento en el que decidiste ser artista?
Sí, cuando tenía 17 o 18 años que me fui a Chicago. Me salió allí un trabajo cantando y dije “¡Ya no vuelvo al aeropuerto!”. Yo trabajaba allí. Y lo pasé realmente mal, ¿eh? Había meses que no teníamos ni para pagar la casa ni nada. Me buscaba la vida en mil sitios para poder dar ese paso. El sufrimiento es la base del éxito. Si no pasas por ahí no puedes darte cuenta de lo que tienes. Es una buena escuela.

Pitingo, entre líneas

¿Cómo te definirías?
Normal (entre risas). Soy muy normal y buena persona, eso sí.
¿Cuál es el disco que más te ha marcado?
Omega, de Enrique Morente
¿Un libro imprescindible?
Camarón. Me lo leí en un día y medio. Yo creo que mi familia no me ha visto leer así nunca.
¿Con qué lugar te quedarías después de todo lo que has viajado?
En España, mi tierra. Con sus virtudes y defectos, pero me quedo con mi país. Eso sí, le recomendaría a mucha gente que se diera una vuelta por el mundo. En definitiva, me encantan todas las culturas, pero de la que mas orgulloso estoy es de la nuestra.

Por Bárbara Fernández

También te puede gustar

Deja un comentario