SOL, AGUA Y CALOR. Vacaciones bajo control

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La prevención, fundamental siempre para evitar todo tipo de accidentes, cobra mucha más importancia en verano, fundamentalmente durante las vacaciones, los momentos de ocio y  con las actividades al aire libre, en el agua y bajo el sol, cuando se multiplican los riesgos que amenazan nuestra salud y seguridad.

Según la Encuesta DADO (Detección de Accidentes Domésticos y de Ocio) del Instituto Nacional de Consumo, se estima en más de un millón y medio las personas que sufren un accidente doméstico o en el tiempo libre cada año en nuestro país. Por este motivo, durante los meses de julio, agosto y septiembre y en las 52 provincias españolas, dentro de su estrategia de prevención de accidentes: “Prevenir es Vivir” y bajo el lema “Este verano quiérete mucho”, Cruz Roja Española quiere reforzar la difusión de mensajes sobre prevención y seguridad en el verano, con el objetivo de reducir los accidentes y emergencias más comunes frente al sol, el agua y el calor.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos

Esta iniciativa que se desarrolla durante cuenta, desde el verano de 2002, con la participación del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, cuyo objetivo es conseguir a través de las Farmacias, referente cercano y accesible del consejo de salud, difundir activamente este mensaje de prevención al máximo número posible de personas. La campaña, a la que en esta nueva edición han querido sumarse también los Laboratorios Vichy, incluye la elaboración y distribución de carteles y folletos con consejos cuyo objetivo es evitar los accidentes relacionados con el sol, el medio acuático y el calor en los meses de verano.

Las recomendaciones de la campaña se centran en los riesgos del sol, del agua, las lesiones causadas por los animales marinos y la protección del medio ambiente. A través de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos, en más de 21.000 farmacias de toda la geografía española se informará de esta Campaña y sus consejos, ofreciendo al público materiales informativos (guías, folletos y pósters) de forma masiva.

La campaña “Este verano quiérete mucho” cuenta además con un microsite sobre prevención alojado en la web de Cruz Roja Española.

 El “factor humano”

Si tenemos en cuenta la información que arrojan las distintas estadísticas e informes que se publican en nuestro país (Dirección General de Tráfico; Informe DADO del Instituto Nacional del Consumo, datos del Instituto Nacional de Estadística, etc…), en lo relativo al “porqué” se producen los accidentes, el resultado es que un 89% se producen como consecuencia de descuidos, distracciones o falta de atención en la tarea que se estaba llevando a cabo en el momento del accidente, lo que se conoce como “Factor humano”.

Dicho de otra manera, si se adoptaran las medidas de prevención necesarias, 9 de cada 10 de accidentes que se producen en nuestro país se podrían llegar a evitar. Por ello se incide especialmente en los jóvenes y en los turistas, a los que se informa acerca de los accidentes en carretera, la atención a accidentados, consejos en la playa y la montaña, actuación preventiva en el hogar y preservación del medio ambiente.

Según Antoni Bruel i Carreras, coordinador general de Cruz Roja Española, “a pesar de cada vez somos más conscientes de los daños de una exposición inadecuada al sol, de los riesgos que traen consigo las actividades acuáticas y de la importancia de cuidar el medio ambiente, el año pasado Cruz Roja atendió a más de 40.000 por insolación, más de 80.000 con picaduras de medusas, y toneladas de basura que se arrojan en las playas españolas con el consiguiente efecto contaminante”. 


La farmacia, referente fundamental

La farmacia es un referente fundamental en esta Campaña, ya que según ha comentado la Vocal Nacional de Dermofarmacia del CGCOF, Cristina Tiemblo: “en más de 21.000 farmacias de toda la geografía española y a través de los Colegios de Farmacia se informará de estos consejos, ofreciendo al público guías y folletos con todas estas indicaciones y recomendaciones de prevención de forma masiva. Los farmacéuticos aconsejarán también qué productos y cuidados son más adecuados según las condiciones y el tipo de piel.

Por su parte, Ersi Pirishi, directora General de Laboratorios Vichy, destacó “la intención de la marca de “ayudar a difundir al máximo número posible de personas este mensaje de prevención de todos los  riesgos relacionados con el sol, a través de la farmacia, como agente social y punto de consulta e información fundamental”.  Además, “participaremos activamente con Cruz Roja Española, en cada uno de sus actos de presentación de la Campaña por el litoral español con diagnósticos personalizados, realizados por un farmacéutico, para que la gente conozca su fototipo cutáneo y el índice de protección que debería utilizar”.


No te quemes
¡Protégete, protégeles!

• Utiliza una protección solar adecuada conforme al tipo de piel.
• Aplica la protección solar sobre la piel seca 30 minutos antes de la exposición al sol, y si es posible antes de salir de casa.
• Aplícala la protección de forma generosa y protégete también los labios.
• La exposición al sol debe ser progresiva: los primeros días toma el sol pocos minutos y ve aumentando el tiempo en días sucesivos, evitando las horas centrales del día.
• Extrema las precauciones con los niños.
• Sécate bien al salir del agua y vuelve a aplicar la fotoprotección. Las gotas de agua actúan como lupas con el sol.
• Es necesario prevenir la deshidratación, por lo que conviene beber más líquidos (agua o zumos), especialmente niños y ancianos.
• Utiliza gafas de sol con protección 100% frente a los rayos ultravioletas y frente al azul del visible. Así evitaremos las lesiones oculares. Infórmate en ópticas, farmacias o centros especializados.
• Protégete la cabeza de los rayos solares para evitar la insolación. Especialmente en el caso de niños y ancianos, la sombra de un árbol o una sombrilla pueden ser suficientes. Es recomendable la utilización de sombreros, gorras, etc. No olvides que en el campo o en la montaña también hay riesgo de quemaduras solares.
• Ten precaución al realizar actividades físicas. Los días en que el calor “apriete”, evita realizar actividades deportivas que requieran un esfuerzo físico importante, sobre todo durante las horas centrales del día.
• Consulta con tu médico o farmacéutico si estás tomando un medicamento “fotosensibilizante”.
• Acude a un centro de salud si tras un día en la playa, en la piscina o en el campo, notas que tu piel está enrojecida y te duele de manera importante, o tienes sensación acusada de cansancio, mareos, naúseas, vómitos o fiebre (posible “Insolación”).

Fototipo I

Fototipo II

Fototipo III

Fototipo IV

Piel muy clara. Ojos azules
Pecas. Casi albinos.


Piel clara. Ojos azules o claros
Pelo rubio o pelirrojo.


Piel blanca, ligeramente morena. Ojos y pelo castaño u oscuro

Piel Negra o Morena. Tipo India, Latinoamericana, Africana…

– Protección Muy Alta.
– IP recomendado= 50+

– Protección Alta.
– IP Recomendado= 50 – 30

– Protección Media.
– IP Recomendado= 15 – 25

– Protección Baja.
– IP Recomendado= < 10


Al agua sin peligro

Los accidentes en el agua pueden tener repercusiones muy graves, incluso con riesgo para tu vida y la de los tuyos. Recuerda que los ahogamientos, los “cortes de digestión” y otros accidentes similares pueden evitarse siguiendo unas mínimas normas de seguridad.
• Báñate en aguas habilitadas para el baño. En los ríos, pantanos o lagos, y en las playas del litoral marítimo que no estén habilitadas para el baño, existen muchos peligros para tu integridad y tu salud.
• Siempre que sea posible, procura bañarte en zonas vigiladas; así, en el caso de que te ocurriera algo, podrías pedir ayuda. Sigue en todo momento las indicaciones de los socorristas.
• Evita entrar bruscamente en el agua, sobre todo después de haber tomado el sol o haber comido.
• Evita bañarte mientras estés “haciendo la digestión”: es recomendable esperar un tiempo aproximado entorno a dos horas (especialmente tras comidas copiosas), para prevenir el “corte de digestión”.
• Sal de inmediato del agua si adviertes algún síntoma extraño: escalofríos, tiritona persistente, fatiga, dolor de cabeza o en la zona de la nuca, picores, mareos, vértigos o calambres.
• No te tires de cabeza en lugares de fondo desconocido: puede haber poca profundidad y, como consecuencia, golpearte la cabeza contra el fondo (piscina) o una roca (playa) y producirte una lesión que dañe la médula espinal (riesgo de parálisis permanente). Las zambullidas en el agua son causa del 6% de las lesiones medulares en España.
• Vigila en todo momento a los niños, especialmente a los más pequeños: no dejes a un niño solo cuando esté en el agua o cerca de ella. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año entre 70 y 150 personas mueren ahogadas en piscinas, playas, ríos y embalses de España, y la mayoría de ellas son niños.
• No te arriesgues intentando salvar a alguien con problemas en el agua. Mejor, lánzale algo que flote y pide ayuda, porque una persona en situación de ahogarse puede arrastrarte a ti.
• Respeta las zonas reservadas para el baño: el número de accidentes originados por artefactos acuáticos (motos, tablas de windsurf, embarcaciones, etc…) aumenta cada año, principalmente por no respetar las zonas de baño.


Ante un accidente
Pon en marcha la “Cadena de la Supervivencia”

Ante un accidente hay que actuar con orden y serenidad, para que la atención al accidentado sea lo más correcta posible. Cruz Roja cuenta para ello con un esquema de actuación al que hemos denominado CONDUCTA P. A. S. (Proteger, Avisar y Socorrer).

1. Proteger el lugar del accidente: haz seguro el lugar con el fin de evitar que se produzca un nuevo accidente. Según la situación, será necesario por ejemplo, avisar a los bañistas del peligro existente (corrientes, medusas, etc.), balizar la zona para informar de la existencia de cristales en la arena, o piedras a poca profundidad, etc.Recoge información sobre lo ocurrido: habla con las personas que hayan podido presenciar el accidente o que se encontraban con la víctima en el momento de producirse este.
2. Avisar a los servicios de emergencia: si existe servicio de vigilancia y salvamento en la zona, pide ayuda (o envía a alguien a pedirla) al puesto de socorro más próximo. Si no existe servicio de vigilancia y salvamento, y según la gravedad de la situación, llama al teléfono de emergencias 112, por el medio más rápido. Si la situación no reviste gravedad, acude al Centro de Salud más próximo. Informa claramente, explicando lo ocurrido e indicando el lugar exacto del accidente y los datos que puedan ayudar a localizarlo. Informa del número de heridos y de su estado aparente.
3. Socorrer a los heridos: controla las funciones vitales de la víctima: lo primero es valorar los “signos vitales” para saber cómo están funcionando el cerebro (consciencia), los pulmones (respiración) y el corazón (pulso). Evita movimientos bruscos al accidentado, ante el riesgo de que se haya producido una lesión en la columna vertebral. Asegúrate de que está consciente: si el herido no reacciona al hablarle, tocarle o estimularle suavemente, con un pellizco por ejemplo, probablemente está inconsciente. Comprueba que respira: para saber si una persona respira espontáneamente, debes “ver, oír y sentir” su respiración.
 
Cómo realizar la reanimación cardiopulmonar (RCP)

1. Asegura el lugar de los hechos y elimina los peligros que amenacen tu seguridad, la del paciente o la de las personas que ahí se encuentren.
2. Comprueba el estado de consciencia de la víctima: arrodíllate a la altura de los hombros de la víctima y sacúdelos con suavidad. Acércate a su cara y pregúntale en voz alta si se encuentra bien: Si responde, deja a la víctima en la posición en que se encuentra y pasa a realizar una valoración secundaria, poniendo solución a los problemas que vayas detectando…
3. Si no responde grita pidiendo ayuda sin abandonar a la víctima y coloca a la víctima en posición de reanimación: boca arriba con brazos y piernas alineados sobre una superficie rígida y con el tórax al descubierto.
4. Abre la vía aérea: coloca una mano sobre la frente y con la otra tira del mentón hacia arriba, para evitar que la lengua impida el paso del aire a los pulmones. Comprueba si la víctima respira normalmente manteniendo la vía aérea abierta (ver, oír, sentir durante no más de 10 seg.).
5. Si la víctima respira normalmente, colócala en posición lateral de seguridad, llama al 112 o busca ayuda. Comprueba periódicamente que sigue respirando.
6. Si la víctima no respira normalmente, pide ayuda, llama al 112 o pide a  alguien que lo haga e inicia 30 compresiones torácicas en el centro del pecho.
Realiza 2 insuflaciones con la vía aérea abierta (frente-mentón). Si el aire no
pasa en la primera insuflación, asegúrate de estar haciendo bien la maniobra frente-mentón y realiza la segunda insuflación, entre o no entre aire.
Alterna compresiones-insuflaciones en una secuencia 30:2 (30 compresiones y
2 insuflaciones) a un ritmo de 100 compresiones por minuto.
No interrumpas hasta que la víctima inicie respiración espontánea, te agotes o llegue ayuda especializada.


Datos de interés

  • Un centenar de personas mueren ahogadas en nuestro país cada año (OMS).
  • Los traumatismos medulares que se producen tras una zambullida en el medio acuático representan la tercera causa de invalidez permanente entre los jóvenes menores de 25 años en nuestro país (por detrás de los accidentes de tráfico y laborales).
  • Los cortes, heridas y lesiones por animales marinos (medusas, peces araña o erizos de mar) originan más del 90% de las atenciones que se producen en nuestras playas.
  • 1 de cada 2 niños están expuestos a las radiaciones UV durante las horas más peligrosas del día y 1 de cada 5, además, sin estar debidamente protegidos.


Ola de calor
Regula el termostato

Tal y como explican desde Cruz Roja, cuando hace calor y en condiciones normales, el termostato interno de nuestro organismo produce sudor, que se evapora y refresca el cuerpo. En los días de calor intenso el cuerpo humano a un esfuerzo de adaptación mucho mayor para mantener la temperatura corporal normal. Este esfuerzo se agrava en las personas mayores, personas con enfermedades (enfermedad cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria, renal, neurológica, diabetes, encamados), que estén tomando medicamentos (anticolinérgicos, antihistamínicos, fenotiazinas, anfetaminas, psicofármacos, diuréticos, betabloqueantes, anticonceptivos), o alcohol, así como personas que tengan alguna discapacidad, sobrepeso o en los niños.

La vigilancia hay que aumentarla durante una primera ola de calor, ya que el cuerpo aún no está acostumbrado a las altas temperaturas. Igualmente cuando el calor es continuo durante todo el día y se mantiene durante varios días (el mecanismo de la sudoración puede terminar fallando) y cuando la humedad es muy alta y no hay viento (lo que impide que el sudor se evapore rápidamente). Todos estos factores que inciden en el mecanismo de enfriamiento del cuerpo pueden desembocar en golpe de calor (cuyos síntomas son mareo súbito, debilidad, desfallecimiento, dolor de cabeza, piel caliente y seca, ausencia de transpiración, temperatura corporal alta, pulso rápido y calambres musculares) o lo que es más grave, en una insolación (fiebre, comportamiento irracional, confusión extrema, piel seca, caliente y roja, respiración rápida y superficial, pulso rápido y débil, convulsiones y pérdida del conocimiento). Para prevenir las consecuencias de una ola de calor, los expertos recomiendan:

• Usar ropas sueltas y ligeras en climas cálidos.
• Descansar con frecuencia y buscar espacios sombreados.
• Evitar el ejercicio o la actividad física vigorosa en climas cálidos o húmedos.
• Tomar líquidos abundantes todos los días, sobre todo antes, durante y después de la actividad física.
• Poner especial cuidado si está tomando medicamentos que alteran la regulación del calor o si es obeso o de edad avanzada.
• Evitar permanecer dentro de un vehículo durante mucho tiempo y dejar que se enfríe antes de subirse.


Primeros auxilios

• Acuesta a la persona en un lugar fresco y levántale los pies unas 12 pulgadas (30 cm).
• Aplícale compresas húmedas o frías (o agua fresca directamente) sobre la piel y utiliza un ventilador para bajarle la temperatura corporal. Colócale compresas frías en el cuello, la ingle y las axilas.
• Si la persona está despierta, dale algo de beber a pequeños sorbos.
• Para los calambres musculares, masajéale suavemente los músculos afectados, pero con firmeza, hasta que se relajen.
• Si la persona muestra signos de shock (como labios y uñas azulados y disminución de la lucidez mental), o comienza a tener convulsiones o pierde el conocimiento, y administre los primeros auxilios si es necesario.

Teléfono de contacto de Cruz Roja  900 22 22 99


ACCIDENTES DOMÉSTICOS
MÁS EN VERANO Y FINES DE SEMANA



 Más del 60 por ciento de los accidentes que sufren los niños entre 1 y 4 años es consecuencia del descuido de sus padres o cuidadores y la mayoría de ellos se producen durante el fin de semana y los meses de verano. Así lo ha puesto de manifiesto el “Estudio sobre los accidentes infantiles atendidos en los centros de salud de España” que la Fundación MAPFRE ha presentado recientemente en Madrid, enmarcado en el nuevo programa educativo “Cuidadosos”, dirigido a 25.000 niños y que se pondrá en marcha en cerca de 200 centros escolares de toda España.

Del estudio, realizado por el Instituto de Prevención, Salud y medio Ambiente de FUNDACIÓN MAPFRE, en colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), se desprende que el grupo de edad que sufre mayor número de accidentes dentro del hogar es el comprendido entre 1 y 4 años, seguido por el colectivo entre 5 a 10 años, siendo más del 60 por ciento de los accidentes que sufren los menores entre 1 y 4 años, consecuencia del descuido o distracción de sus padres o cuidadores; el 25,8 por ciento es producido por falta de medidas de prevención y protección; un 12,1 por ciento, es consecuencia del azar; y un 1,5 por ciento, se producen por imprudencia del cuidador.
Los accidentes también se producen de manera desigual según la edad y el sexo. El estudio destaca que los niños son claramente menos prudentes que las niñas desde edades muy tempranas. Según el informe, en el grupo de 1 a 4 años, los accidentes son más frecuentes en los niños (58 por ciento), un comportamiento que se repite en el grupo de 5 a 10 años, donde el porcentaje se eleva al 77,9 por ciento. Los lugares donde más accidentes se producen son la cocina (29,5 por ciento), seguido de las escaleras exteriores de las casas (12 por ciento), el baño (11,7 por ciento) y las piscinas (10,8 por ciento).
Entre las medidas para prevenir este tipo de accidentes, la Fundación MAPFRE recomienda mantener productos químicos (cremas bronceadoras, gel, colonia…) y medicamentos fuera del alcance de los niños, especialmente cuando se está fuera del hogar; vigilar a los niños cuando se encuentran en las tronas, cambiadores y sillas, evitando dejarles solos y utilizando en todo momento las medidas de sujeción necesarias; y cuando se practica deporte, utilizar los equipos de protección adecuados (cascos, rodilleras y chalecos salvavidas, entre otros), así como protección solar. En playas y piscinas, se aconseja respetar las normas de seguridad, atender siempre al socorrista y evitar tirarse de cabeza si no se conoce la profundidad.