¿Te vas de viaje? Mete salud en tu maleta

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Según los resultados del segundo Estudio sobre Hábitos de Turismo e Internet en España, presentado por el portal de información turística Eaasyviajar, los españoles redujeron considerablemente sus viajes el año pasado, algo que este año no tienen intención de hacer, ya que el 83% declara que va a viajar este verano y el 40% asegura que va a seguir viajando lo mismo. Detrás de esta decisión contradictoria con los tiempos que corren se esconde internet, ya que la mayoría opta por planificar y contratar todos los elementos de viaje online, pues es ahí donde mejor pueden organizar su viaje con el menor presupuesto posible.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosA sabiendas de esto, los expertos nos recuerdan que, además de guías, mapas, bañadores y ganas de disfrutar, en nuestro equipaje nunca debemos incluir un elemento muy importante: la salud. Llevar con nosotros un botiquín bien preparado nos ayudará a reducir los efectos de las dolencias leves que, si no se tratan a tiempo, pueden convertirse en protagonistas de nuestras ansiadas vacaciones.

El botiquín-amigo

Sin caer en el error de cargarse de medicamentos, la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) nos recuerda que un botiquín bien provisto con el que poder tratar las dolencias más frecuentes puede sacarnos de muchos apuros. Por ello, recomienda programar con tiempo los aspectos sanitarios de cualquier viaje, sobre todo si vamos a desplazarnos a zonas con condiciones especiales, o si hemos previsto pasar un período largo en lugares donde la asistencia médica puede ser limitada.

1. En primer lugar, nunca debe faltarnos el material de cura de fácil aplicación (gasas, algodón, tiritas, vendas y tijeras), así como tampoco debemos olvidar un medicamento desinfectante.

2. Teniendo en cuenta que durante las vacaciones realizamos un número mayor de desplazamientos, es conveniente proveerse de productos para evitar los mareos (medicamentos antieméticos). Los podemos encontrar en forma de comprimidos, chicles, supositorios, e incluso en jarabe si es para los niños.

3. La crema solar es otro de los productos que debe acompañarnos siempre, pues los rayos del sol son especialmente dañinos en verano. Debemos elegir un factor de protección adecuado a nuestro tipo de piel, asegurarnos de que el fotoprotector es resistente al agua y al sudor, y no olvidar renovar su aplicación cada dos horas de exposición o después de cada baño.

4. “Una exposición prolongada al sol es causa frecuente de dolores de cabeza, por eso nuestro botiquín debe contener también analgésicos con los que combatir ésta y otras pequeñas molestias como dolor menstrual, muscular o dental, así como la fiebre”, recomienda el director general de anefp, Rafael García Gutiérrez.

5. Además, es aconsejable incluir en el botiquín un repelente de insectos y productos para tratar las picaduras, con el fin de minimizar las molestias causadas por mosquitos, medusas y otros insectos.

6. Asimismo, los cambios en la alimentación, en los horarios y en los hábitos durante las vacaciones pueden facilitar la aparición de problemas gastrointestinales, especialmente si elegimos destinos internacionales. La diarrea del viajero es la dolencia más frecuente y aparece cuando se consumen alimentos o productos en mal estado, o a los que nuestro cuerpo no está acostumbrado. Para prevenirla, anefp recomienda seleccionar con cuidado aquello que consumimos cuando viajamos, y recordar que el buen aspecto de un producto no garantiza que nuestro organismo pueda tolerarlo. “Las verduras no deben ingerirse crudas, las carnes y los pescados deben estar suficientemente cocinados, y la fruta hay que pelarla o lavarla con agua apta para el consumo humano”, explica García Gutiérrez. Por otro lado, el director general de la Asociación recuerda que la repostería y los helados pueden contaminarse fácilmente, y que no hay que tomarlos sin higienizar la leche y sus derivados.

7. El agua también es causa frecuente de gastroenteritis, por lo que sólo debemos consumir aquella que esté embotellada y que sea abierta en nuestra presencia. No es recomendable admitir cubitos de hielo en nuestro vaso si desconocemos la procedencia del agua con la que se han preparado. Los cafés, los tés y las bebidas calientes requieren, por lo general, menos atención, pues ofrecen más garantías que las frías debido a la temperatura a la que se sirven.

8. También la llegada del verano favorece la aparición de infecciones por salmonella, que provocan diarrea, fiebre y dolores abdominales. Para evitar la salmonelosis, se recomienda consumir todo tipo de carnes bien cocinadas, así como los huevos, y evitar los derivados del huevo crudo como las mayonesas caseras. En cualquier caso, el mejor consejo es evitar los puestos ambulantes a la hora de comer, y acudir a establecimientos que garanticen unas condiciones mínimas de higiene y de calidad. A pesar de ello, si no conseguimos esquivar la gastroenteritis, nuestro botiquín de viaje debe contener un antidiarreico y algún suero de rehidratación oral con el que reponer las sales y los minerales que podamos perder durante la enfermedad.

9. Pero el cambio en los hábitos alimenticios también puede ser el origen de un trastorno gastrointestinal diferente: el estreñimiento. Asimismo, la ingesta de productos y condimentos picantes, comidas copiosas, bebidas alcohólicas o frutas ácidas puede generarnos molestias de estómago. Por este motivo, tener un laxante y un antiácido a mano nos puede sacar de más de una situación incómoda.

Destinos internacionales

En el caso de viajar al extranjero, es conveniente que los viajeros adquieran cierta familiaridad con el sistema de asistencia sanitaria del país de destino y conozcan la cobertura de su seguro. Para recibir información al respecto, deben dirigirse a las Direcciones Provinciales del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), donde se les indicarán los acuerdos que sobre prestaciones de asistencia sanitaria tiene establecidos España con otros países.

En cualquier caso, aunque nos desplacemos a países cercanos, debemos tener en cuenta que los nombres de los medicamentos y las condiciones de venta pueden ser diferentes a las que estamos acostumbrados. Los expertos recomiendan que, antes de partir, recordemos las dolencias que nos afectan con cierta frecuencia (y que podrían presentarse en nuestro viaje) y visitar después al farmacéutico para que nos ayude a elaborar el botiquín adecuado. Además, no hay que olvidar que los fármacos básicos que se adquieren sin receta también pueden tener efectos secundarios, por lo que el asesoramiento de un profesional siempre nos será de gran ayuda.

Si vamos a desplazarnos a lugares exóticos, la preparación de los aspectos sanitarios del viaje debe comenzar con mayor antelación. Antes de partir debemos conocer el riesgo de contraer enfermedades en el país o países que vamos a visitar, teniendo en cuenta que las posibilidades reales de cada viajero dependen de factores como la edad, el sexo, el estado de inmunización y de salud de cada persona, así como también del itinerario, la duración y estilo del viaje (aventura, fines humanitarios, etc.).

En los destinos internacionales, siempre es útil llevar un desinfectante y material de cura de fácil aplicación. En ciertas zonas también son una necesidad básica las cremas solares, los repelentes de mosquitos, los medicamentos contra el paludismo y las sales de rehidratación oral. Los viajeros deben consultar al médico sobre si deben llevar consigo antibióticos o preparados antidiarreicos.

Si se va a permanecer durante un largo período en zonas remotas deben consultar a alguna persona experta que pueda aconsejarles sobre el contenido de su botiquín. Si se prevé que deba administrarse un medicamento inyectable, deben llevar jeringuillas y agujas desechables.

Seguridad alimentaria: “no existe el riesgo cero”

Aunque según las palabras del doctor Roberto Sabrido, presidente de la Asociación Española de Seguridad Alimentaria (AESAN), la seguridad a nivel europeo es de las mejores del mundo, el riesgo cero en seguridad alimentaria no existe. “Sin duda, aunque estamos en el sitio más seguro, hay que tener en cuenta que en este escenario existe un continuo dinamismo en cuanto a riesgos. Así, los derivados de amenazas procedentes de la zoonosis, la salmonelosis, el campilobacter, la listeria… han dejado de ser los más importantes para dar paso a otros derivados de la química, los metales pesados, etc., es decir, que este tipo de riesgos evolucionan al mismo ritmo que la propia sociedad. Eso significa que debemos estar siempre atentos a nuevos riesgos emergentes, a nuevos productos que puedan aparecer”. De cualquier manera, en Europa poseemos un doble mecanismo de seguridad, puesto que aparte del propio, existe otro que garantiza el libre comercio en la UE, de tal manera que todos los países trabajamos con los mismos reglamentos, lo que garantiza que no sólo lo que exportamos sea seguro sino también lo que importamos”, añade.

Enfermedades de transmisión sexual

Es importante hacer hincapié en el auge que muchas infecciones de transmisión sexual (ITS) están experimentando en los últimos 10 años, como la sífilis o la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH). Según el doctor Fernando Vázquez, jefe de sección de Servicios Básicos del Hospital Monte Naranco y miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEEIM), en tan solo 15 años, el número de casos de infección por el Virus del Papiloma Humano ha aumentado un 50 por ciento entre los hombres y se ha triplicado entre las mujeres. “En el caso de la sífilis, entre el 1 y el 2 por ciento de los pacientes que acuden a una unidad de infecciones de transmisión sexual lo hacen por esta enfermedad”, añade el experto. “Las ITS han aumentado tanto en nuestro país como en el resto del mundo, debido a diferentes motivos como los cambios en las conductas sociales, los fenómenos migratorios y los viajes al extranjero”, explica el doctor. Dichos aspectos han fomentado “la reaparición de infecciones de transmisión sexual como el linfogranuloma venéreo, más común en países de climas tropicales y subtropicales, y que en España había desaparecido prácticamente”, advierte. Otras infecciones que hay que tener en cuenta son las ladillas, la sarna y el molluscum contagiosum, ya que un tercio de los pacientes que presentan alguna de estas ITS tienen asociada otra infección  que es necesario investigar y diagnosticar.

Según Vázquez, las infecciones de transmisión sexual (ITS) se extienden, “entre otras causas, por el desconocimiento de estar infectado ya que los síntomas no son fácilmente detectables”. De hecho, ha recordado que “gran parte de las ITS son asintomáticas, es decir la persona infectada no presenta síntomas, no se siente enferma, pero transmite el microorganismo causante de la infección” y ha agregado que “las infecciones de transmisión sexual se contagian durante las relaciones sexuales mantenidas con personas infectadas y sin protección. Por lo tanto, si se reconoce algún síntoma o se tienen relaciones sexuales sin protección o fuera de la pareja es necesario acudir lo antes posible al médico de cabecera, a un centro especializado en ITS, a un infectólogo o microbiólogo y a diferentes especialistas como son los ginecólogos, dermatólogos o los urólogos”, ha recordado. Por si fuera poco, en los últimos años se ha reforzado la resistencia que presentan los microorganismos causantes de infecciones tales como la uretritis y la cervicitis gonocócica a las cefalosporinas, antibióticos utilizados de primera elección. Además, “la resistencia a fármacos alternativos como las quinolonas han alcanzado tasas de resistencia entre el 60 y el 70 por ciento”, según señala el especialista.

  1. En cuanto a las medidas de prevención de las infecciones de transmisión sexual son las mismas en el extranjero que en el lugar de residencia. El contacto sexual múltiple o con personas que mantienen relaciones múltiples puede ser un peligro. En las relaciones sexuales el medio más eficaz de evitar la transmisión de estas enfermedades es el uso del preservativo. Si se desconoce el estado de la pareja, el hombre debe utilizar un preservativo en cada relación, de principio a fin de la misma, y la mujer debe asegurarse de que su compañero lo utiliza.
  2. Para evitar el contagio a través de la sangre nunca se deben compartir agujas, jeringuillas ni cualquier otro material que pueda estar contaminado (cuchillas de afeitar, cepillos de dientes, utensilios para tatuajes o acupuntura, etc.).
  3. Es necesario tener en cuenta, asimismo que no existe peligro de transmisión de SIDA por el hecho de utilizar transportes públicos, por contactos a través de las manos, saludos, caricias, por el uso de baños públicos o utensilios de comida y que esta enfermedad no se transmite a través de la picadura de mosquitos u otros insectos.

Recomendaciones generales

• Viaja siempre con ropa y calzado adecuados. Los vestidos deberán ser de fibras naturales (algodón, lino, etc.), ligeros, no ajustados y de colores claros, siendo aconsejable cambiarse de ropa a menudo. El calzado será amplio y ventilado para evitar infecciones por hongos.

• Puede haber considerables diferencias entre las temperaturas diurnas y las nocturnas a cualquier altitud. En los locales climatizados y en los aviones la temperatura es fresca. El contraste entre temperaturas aumenta la predisposición a los resfriados que pueden prevenirse utilizando la ropa adecuada.

• Es aconsejable sacudir las sábanas y mantas antes de acostarse, así como la ropa y el calzado antes de vestirse, por si algún insecto u otro animal se hubiera ocultado en ellos.

• En caso de ropa secada al aire, es conveniente plancharla con mucho calor.

• El calor y la humedad excesivos y los esfuerzos exagerados en esas condiciones, pueden provocar desde agotamiento, pérdida de líquidos y sales minerales hasta un grave golpe de calor que haga necesaria una intervención médica de urgencia. En los casos de agotamiento se recomienda tomar té y bebidas ricas en sales minerales (zumos de frutas y legumbres, caldos de verduras, etc.).

• Las personas con problemas alérgicos, deben tener en cuenta la época estacional del país de destino y la posibilidad de que se produzca una crisis durante el viaje.

• Cuando los viajeros sean ancianos o niños, son necesarias precauciones especiales, como son la protección contra el sol y el calor en países tropicales por el riesgo de insolaciones y deshidrataciones. En los traslados o vuelos de larga duración, sobre todo en personas de edad avanzada, es conveniente hacer los ejercicios de movilización que el medio permita (cambios posturales, caminar hasta el servicio, etc.). Los niños se adaptan, en general, mejor que los adultos a los cambios horarios y de clima. Pero su resistencia a las enfermedades es menor. Un estado de deshidratación aguda puede provocar la muerte del niño en pocas horas.

Atención a las comidas

• No ingerir verduras crudas y prestar especial atención a las ensaladas. Es conveniente que las hortalizas que se vayan a consumir en fresco se mantengan media hora en agua tratada con hipoclorito sódico (lejía apta para el consumo humano, sin detergente ni perfumada) a razón de una o dos gotas por litro de agua (cuidados con el agua).

• Las carnes y pescados deben consumirse suficientemente cocinados.

• No ingerir moluscos crudos (almejas, chirlas, berberechos, coquinas,etc.).

• Se recomienda consumir sólo fruta pelada, o bien, lavada con agua apta para el consumo humano y unas gotas de lejía.

• Hay que prestar especial atención a la repostería y los helados por su fácil contaminación.

• No deben consumirse leche ni sus derivados sin higienizar.

• Teniendo presente que el agua es un importante transmisor de enfermedades infecciosas, es recomendable beber sólo agua que ofrezca suficientes garantías o agua embotellada que deberá ser abierta en su presencia.

• No admitir cubitos de hielo en las bebidas ya que pueden estar preparados con aguas contaminadas.

• Debido a la climatología que existe en los países tropicales, es aconsejable ingerir abundantes líquidos.

• Ofrecen mayor garantía y seguridad por su elaboración, los refrescos y bebidas embotelladas y las bebidas calientes, té o café, por la temperatura a la que se someten.

• En el caso de aguas potencialmente peligrosas, éstas pueden ser tratadas de forma sencilla, haciéndola bullir durante 10 minutos o clorándola con 2 gotas de lejía sin detergente y sin perfumar por litro y esperar 30 minutos antes de consumir.

Vacunación obligatoria

Algunas vacunaciones están sometidas a reglamentación internacional, pudiendo ser exigido un Certificado Internacional de Vacunación por las autoridades locales del país que se visita. Estas vacunas obligatorias sólo se administran en los Centros de Vacunación Internacional autorizados y aprobados por la Organización Mundial de la Salud, y es ahí donde se proporciona el Certificado Internacional de Vacunación.

Según informan desde la página web del Ministerio de Sanidad, la selección de las vacunas para un viaje determinado dependerá de la situación sanitaria concreta del país a visitar, de las enfermedades endémicas que le afecten, de las características del viaje (no se corren los mismos riesgos en un viaje de aventura que en uno organizado y no es lo mismo un viaje a una zona rural que a una zona urbana), de la duración del mismo, de la situación general de salud del propio viajero y del tiempo disponible antes del viaje.

1. Fiebre amarilla

Es una enfermedad vírica de declaración internacional obligatoria, que se transmite por la picadura de un mosquito infectado. Se recomienda esta vacunación a todos los viajeros que se dirijan a zonas infectadas de África y América del sur. Existen algunas contraindicaciones en personas con alteraciones inmunitarias y en niños menores de 6 meses. En el caso de embarazadas la vacuna no está indicada durante el primer trimestre del embarazo. Su validez legal es de 10 años, a partir de los 10 días de la primera dosis e inmediatamente en la revacunación.
2. Cólera:
Es una enfermedad bacteriana intestinal aguda, producida por el Vibrio Cholerae. Se transmite por agua y alimentos contaminados. El riesgo de cólera para los viajeros es muy bajo y la mejor forma de prevenir la enfermedad son las medidas higiénicas con el agua y los alimentos (durante el viaje). Las zonas endémicas se encuentran principalmente en África, Centro y Sudamérica y Sudeste Asiático. Es una enfermedad cuarentenable de declaración obligatoria internacional. La vacunación anticolérica ha sido suprimida como obligatoria para el tránsito internacional de viajeros. Está indicada para los viajeros que se dirijan a zonas de alta endemia, también para cooperantes, miembros de ONG, viajes de aventura, trabajadores en campos de refugiados y en el caso de que se prevea un contacto directo con la población.
3. Fiebre tifoidea:
Es una enfermedad infecciosa producida por una bacteria, SalmonellaTyphi, que se transmite por el agua y los alimentos contaminados. Su distribución es mundial, en países desarrollados la incidencia es muy baja, pero en los países en vías de desarrollo es una enfermedad frecuente. Los países más afectados se encuentran en África, Centro y Sudamérica, Oriente Medio y Sudeste asiático. La vacunación se recomienda a los viajeros que se dirijan a zonas endémicas, sobre todo en viajes fuera de los circuitos turísticos y condiciones higiénico-sanitarias difíciles o en estancias prolongadas. Dado que la efectividad de la vacuna es limitada, se debe considerar que la mejor prevención son las medidas higiénicas con los alimentos y bebidas (durante el viaje).
4. Hepatitis A:
Es una enfermedad infecciosa, transmitida por el virus de la hepatitis A, que posee una distribución mundial, apareciendo en forma de epidemias periódicas. Se transmite de persona a persona y por la ingestión de alimentos y bebidas contaminadas. Las áreas de alta incidencia son África, Asia, Centro y Sudamérica, zona mediterránea y Europa del este. España se considera un país con una incidencia intermedia-baja. La mejora de las condiciones higiénicas ha producido un cambio en el patrón epidemiológico, con una disminución de la infección en relación con la edad. Se recomienda a los viajeros menores de 30 a 35 años, procedentes de zonas de baja incidencia (Europa occidental, Canadá, Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda), que se dirijan a países de alta endemia, valorando siempre la duración del viaje y las condiciones higiénico sanitarias del mismo.
5. Hepatitis B:
Es una enfermedad infecciosa transmitida por el virus B de la hepatitis, de distribución universal. Se transmite sobre todo por vía sexual, transfusiones sanguíneas con sangre contaminada o por material contaminado (jeringas, tatuajes) y vertical madre-hijo. La hepatitis B es endémica en toda África, gran parte de América del Sur, Europa oriental, Mediterráneo oriental, sudeste asiático, China e Islas del Pacífico, excepto Australia, Nueva Zelanda y Japón. En la mayor parte de estas regiones son portadores crónicos del virus del 5 al 15% de la población. España tiene una incidencia media o baja, con un índice de portadores en torno al 1%. La epidemiología de la enfermedad está cambiando, debido a la vacunación de niños, adolescentes y grupos de riesgo. La vacuna se recomienda a los viajeros que vayan a permanecer más de 6 meses en zonas endémicas o viajen con frecuencia, a los trabajadores sanitarios, a los adictos a drogas por vía parenteral y cuando se prevean relaciones sexuales con la población local o se pueda requerir asistencia sanitaria.
6. Meningitis meningocócica:
Es una enfermedad infecciosa aguda de distribución mundial, que suele presentarse de forma endémica con oscilaciones estacionales. Los países de mayor incidencia se encuentran en África Subsahariana, también se han producido brotes en el sudeste asiático (India, Nepal) y Oriente Medio. La vacunación está indicada en viajeros mayores de 2 años que se dirijan a zonas endémicas o hiperendémicas de meningitis A ó C durante la estación seca (diciembre a junio) y que vayan a estar en contacto directo con la población. La vacunación es obligatoria para viajar a Arabia Saudí durante el período de Peregrinación a la Meca.
7. Poliomielitis:
La poliomielitis es una enfermedad que se encuentra casi erradicada en los países occidentales, gracias a la vacunación, pero que aún persiste en algunos países menos desarrollados. Se recomienda la vacunación a los viajeros que se dirijan a países de alta endemia, que vayan a estar en contacto estrecho con la población (África, Oriente Medio y Sudeste Asiático).
8. Rabia:
Es una enfermedad vírica aguda que afecta al sistema nervioso central y se transmite al hombre por contacto directo (mordedura, secreción) con determinadas especies de animales (perros, gatos, zorros, murciélagos, mofetas, etc.). Es endémica en muchos países en desarrollo, en alguno de ellos llega a ser un importante problema de salud pública como en África subsahariana, Bangladesh, Bolivia, China, Colombia, Ecuador, Etiopia, Filipinas, Guatemala, India, Méjico, Perú, Sri Lanka, Vietnam o Tailandia. Otros países declaran estar exentos de esta enfermedad: Australia, Bahrein, Bermudas, Chipre, Dinamarca, España, Finlandia, Grecia, Reino Unido, Irlanda, Islandia, Japón, Kawait, Malta, Noruega, Nueva Zelanda, Papua Nueva Guinea, Portugal, Suecia y Taiwan. Teniendo en cuenta una valoración concreta, el riesgo real de enfermedad, se puede realizar una vacunación pre-exposición o post-exposición (tras el contacto con un animal sospechoso). Se recomienda la vacunación pre-exposición en viajes de mas de 1 mes a zonas rurales de alta endemia o cuando se realicen actividades especiales (cazadores, escaladores). Personal de laboratorio en contacto con el virus, profesionales de riesgo en países endémicos (veterinarios, espeólogos, zoólogos).
9. Tétanos:
Es una enfermedad producida por una toxina de la bacteria Clostridium tetani, que penetra en el organismo a través de heridas o erosiones en piel o en mucosas, sobre todo en heridas por lo que es fundamental que ante cualquier herida la limpieza y desinfección sea concienzuda. Su distribución es universal.
La vacunación se recomienda a todas las personas, especialmente a los viajeros.
10. Otras vacunas:
Existen otras vacunas que sólo son aconsejables en casos especiales, en los que hay que valorar individualmente las características y la duración del viaje, las condiciones sanitarias del país de destino, la edad y la situación clínica del viajero. Estas pueden ser: encefalitis primero estival, encefalitis japonesa, neumococo, difteria, gripe, etc.

Malaria o paludismo
Atención a la profilaxis

El Paludismo o la Malaria es una enfermedad muy extendida que afecta a prácticamente todos los países tropicales. Se transmite a través de la picadura de un mosquito (Anopheles). Dado que esta enfermedad puede resultar grave, e incluso mortal, es importante hacer una prevención de la misma. Como en la actualidad no se dispone de una vacuna eficaz, la profilaxis se basará en la conjunción de las siguientes medidas:
• Ser consciente del riesgo. Todo viajero que va a zonas de paludismo debe conocer el riesgo de infección, saber como protegerse y consultar a un médico en caso de fiebre.
• Evitar la picadura del mosquito. Para ello hay que evitar, si es posible, salir entre el anochecer y el amanecer pues los mosquitos pican habitualmente durante este período; si se sale por la noche llevar ropa con manga larga y pantalones largos y evitar los colores oscuros que atraen a los mosquitos. Impregnar las partes expuestas del cuerpo con un repelente que contenga N,N¬dietil¬m¬toluamida (deet) o Ftalato de dimetilo, siguiendo las recomendaciones del fabricante, en particular en lo que se refiere a niños pequeños. Alojarse, si es posible, en un edificio bien construido y bien conservado, con tela metálica en puertas y ventanas. Si no se dispone de esta protección deben cerrarse las puertas y ventanas durante la noche. Si los mosquitos pueden penetrar en la habitación, colocar una mosquitera alrededor de la cama fijándola bajo el colchón y asegurarse de que no esté rota y de que ningún mosquito haya quedado atrapado en el interior. Para mejorar la protección puede impregnarse la mosquitera con permetrina o deltametrina. Pulverizar insecticidas, utilizar difusores de insecticidas (eléctrico o a pilas ) que estén provistos de pastillas impregnadas de piretrinas o hacer quemar en las habitaciones durante la noche serpentinas antimosquitos que contengan piretrinas.
• Tomar la quimioprofilaxis adecuada: dado que el tipo de medicación varía según la zona a visitar y que ninguno de estos medicamentos está desprovisto de efectos secundarios, la prescripción de los mismos deberá ser realizada por personal sanitario especializado y en consulta personalizada. Para que la quimioprofilaxis tenga efectividad deberá continuarse durante las cuatro semanas siguientes al abandono de la zona palúdica, tanto si los viajeros vuelven a su país de origen como si van a una zona tropical exenta de paludismo, ya que el parásito que produce la enfermedad puede permanecer acantonado en el hígado durante ese período de tiempo. Si durante el viaje aparecieran síntomas de paludismo, como fiebre, sudoración y escalofríos, aún tomando profilaxis medicamentosa, deberá consultar sin demora a un médico. Los síntomas del paludismo pueden, a menudo, ser benignos y hace falta sospechar la enfermedad, si una semana después de la llegada a la zona endémica se declara una fiebre inexplicable, acompañada o no de otros síntomas (dolor de cabeza, flojera y dolores musculares, vómitos , diarrea o tos).

¿Y a la vuelta?

Algunas enfermedades tropicales no se manifiestan inmediatamente, pudiendo presentarse bastante tiempo después del regreso. En el caso de que se necesite acudir al médico, deberá informarle de que ha realizado un viaje en los últimos 12 meses a una zona tropical o país en vías de desarrollo.

Dos euros contra el sida y la malaria

Varias agencias de viajes como Barceló, El Corte Inglés, Atrápalo o Rumbo se han unido a la iniciativa novedosa Massivegood de donar dos euros contra el sida, la malaria  la tuberculosis en el momento de formalizar una reserva de un vuelo, un hotel o el alquiler de un vehículo. El lanzamiento oficial de la campaña, que apoyan un total de 3.000 agencias de viajes y empresarios del sector turístico y aéreo español, ha contado con el respaldo del Gobierno español, a través del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, y del ex alto representante de Política Exterior de la UE, Javier Solana.