TU FARMACIA, la despensa más segura

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Los sustitutos de comidas y los suplementos y complementos alimenticios de venta en farmacia cuentan cada vez con más adeptos, debido, sobre todo, a que se presentan como una opción llena de garantías respecto a otras alternativas pintorescas o poco rigurosas a la hora de perder peso o reforzar determinados aspectos de la alimentación habitual.

Las prisas, la escasez de tiempo y, sobre todo, el deseo de mantener la línea son las principales causas de que los llamados productos sustitutos de comidas y otras opciones con efecto sobre el apetito y los kilos de más (saciante, depurativo, termogénico…) cuenten cada vez con más demanda por parte de los usuarios de las oficinas de farmacia.

Pero, ¿en qué consiste exactamente esta alternativa a la alimentación “tradicional”? Según el Real Decreto 1430/1997 de 15 de septiembre, los sustitutivos para el control del peso son productos de formulación especial que, utilizados según las instrucciones del fabricante, sustituyen total o parcialmente la dieta diaria.


Dietas: no hay “milagros” que valgan
Estos productos concebidos para sustituir comidas están formulados de tal forma que aseguran el contenido nutricional recomendado de manera que, siempre que se sigan las pautas del fabricante, su consumo no produce ningún tipo de déficit en el organismo. Ello les convierte en una opción más que recomendable frente a otro tipo de regímenes de adelgazamiento que ponen en riesgo la salud. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), señala que se puede hablar de una serie de signos que permiten reconocer una “dieta milagro”: la promesa de una pérdida de peso rápida  -más de 5 kg por mes-; que se puede llevar sin esfuerzo, y el anuncio de que son completamente seguras, sin riesgos para la salud. Según los expertos, este tipo de dietas se pueden  clasificar en tres grandes grupos: dietas hipocalóricas desequilibradas, dietas disociativas y dietas excluyentes. Todas ellas inducen una restricción muy severa de la energía ingerida, lo que conduce a alteraciones del metabolismo y provoca una monotonía alimentaria que las hace insostenibles en el tiempo y peligrosas para la salud. El rápido adelgazamiento que se consigue con ellas se  debe a la pérdida de agua y masa muscular, no a la reducción de grasas.  Y, sobre todo, tienen el problema añadido de que el peso perdido se recupera rápidamente  (efecto yo-yo).

Sustitutos: todos los nutrientes, en el bolso
Sopas, batidos, barritas, natillas… El repertorio de productos sustitutos de alimentos cada vez es más amplio y apetitoso. Su eficacia está avalada como una opción saludable en momentos puntuales y durante un periodo determinado de tiempo (nunca como forma habitual de alimentación). De hecho, hay firmas especializadas en dietética que ofrecen programas perfectamente pautados para conseguir una pérdida de peso efectiva y con control y asesoramiento por parte del farmacéutico.  Es el caso de Diafarm, con su programan Siken Diet, y los laboratorios franceses Kot, cuyos productos ya comercializan muchas farmacias españolas.

Cada uno tiene sus peculiaridades pero fundamentalmente se trata de métodos de adelgazamiento basados en el empleo de alimentos sustitutos de comidas combinados con las dosis adecuadas de verduras y otros alimentos. Es precisamente esta combinación (y no la ingesta exclusiva de proteínas) lo que hace que este tipo de planes carezcan de uno de los efectos secundarios más nocivos de las dietas milagro: la cetosis (lo que supone que, ante la ausencia de hidratos de carbono, el riñón tenga que hacer un sobreesfuerzo buscando su energía en los depósitos grasos).

En cuanto a los productos sustitutos empleados, son  similares a otros de esta categoría, pero presentan la particularidad de incluir en su formulación un elevado contenido en proteínas de origen animal y vegetal de elevada  calidad nutricional (el aporte proteico es mayor que en los sustitutivos habituales); además de un aporte escaso de calorías y un bajo contenido en hidratos de carbono, azúcares y grasas. Hay opciones para todos los gustos y momentos el día: preparaciones dulces (ideales como desayuno), saladas (además de las opciones tradicionales, incluyen preparados que, rápidamente se transforman en tortillas, hamburguesas, crepes, panecillos…) y tentempiés (crackers, barritas, galletas…). Tienen la ventaja de que son sencillas de preparar y de transportar, lo que las hace perfectamente compatibles con los hábitos diarios.

Se trata en definitiva de dietas proteinadas e hipocalóricas con todas las garantías debido fundamentalmente a dos factores: por un lado, porque en cada sobre, caja o barrita, la cantidad de nutrientes está milimétricamente pautada (y reflejada), de forma que se aseguran las necesidades diarias y, por otro, porque se cuenta en todo momento con el asesoramiento tanto del farmacéutico (aconseja al paciente sobre cuáles son las opciones que mejor se pueden adaptar a sus gustos y necesidades y también, en función de su peso, de qué forma ha de plantearse el plan de adelgazamiento) como del laboratorio que distribuye el método, a través de páginas web y números telefónicos gratuitos que permiten consultar cualquier duda con dietistas “entrenados” en esta forma de adelgazamiento.

Proteínas “buenas”
El “secreto” de estos métodos es la utilización supervisada de las proteínas y el control (limitándolos al máximo) de los carbohidratos para, en primer lugar, favorecer la pérdida de los kilos de más y, después, introducir unos hábitos alimenticios racionales. Y es que cada vez son mayores las evidencias del papel beneficioso que juegan las proteínas en los casos de sobrepeso. Tal y como explica la doctora Montse Folch,  especialista en Nutrición del Institut Vila-Rovira Centro Médico Teknon, de Barcelona. “como las proteínas sacian el hambre, el sentirse complacido con lo que comemos permite reprimir el apetito y controlar la cantidad de alimento a ingerir. Eso sí, es recomendable consumir entre 1,5 y 2 litros de agua diarios para eliminar los residuos de desecho que se encuentran en el cuerpo, como son el ácido úrico y el ácido láctico”. Pero hay más: los últimos estudios inciden en la necesidad de reducir la ingesta de carbohidratos (y, por supuesto, de grasas), para mantener el peos adecuado y asegurar que el corazón se encuentra en óptimas condiciones. Según una reciente investigación llevada a cabo en la Universidad Rurh Bochum, en Alemania, una dieta hipocalórica y  baja en grasas sería más efectiva para disminuir los factores de riesgo cardiaco si, además, también es reducida en carbohidratos.

“Los carbohidratos aportan 4 kcal por gramo y más de la mitad de las calorías diarias que se consumen provienen de esta fuente de energía, que se encuentra presente en los alimentos en forma de azúcares, almidón o fibra.  Los más recomendados son los carbohidratos de bajo índice glucémico: cereales integrales, legumbres, verduras, frutas, ya que, además de ser ricos en vitaminas, minerales y fibras, producen una menor estimulación de la secreción de insulina, lo que favorece la degradación del tejido adiposo (grasa) al mismo tiempo que se producen menos triglicéridos por el hígado. En cuanto a los hidratos de índice glucémico más elevado o de absorción rápida (azúcar, miel, cereales no integrales, verduras como la zanahoria e, incluso, algunos edulcorantes),  pueden elevar los niveles de azúcar en sangre y favorecen la producción de insulina, estimulando así la sensación de hambre”, explica la experta.

Por tanto, este tipo de métodos suponen también una excelente oportunidad para “deshabituarse” al consumo excesivo de hidratos de carbono y llevar a largo plazo una alimentación más equilibrada, que incluya los nutrientes esenciales a las dosis adecuadas.

Planes de farmacia: así funcionan
Todos estos programas constan básicamente de tres fases, cuya duración será mayor o menor en función de la cantidad de kilos que el paciente debe perder (los resultados se controlan con una periodicidad semanal). Estas son las pautas tipo en cada una de ellas:

-Fase o plan de ataque o intensiva:
-Desayuno: Preparado dietético  + café, té o infusión sin azúcar
-Media mañana: Un tentempié (sobre, barrita o snack)
-Comida: Preparado dietético + una ración de las verduras permitidas + una cucharada sopera de aceite de oliva. Infusión, té o café.
-Merienda: Un tentempié (sobre, barrita o snack)
-Cena: Preparado dietético + una ración de las verduras permitidas + una cucharada sopera de aceite de oliva. Infusión, té o café.

-Fase progresiva o plan de mantenimiento
-Desayuno: Infusión, té o café + un lácteo 0% materia grasa. Una rebanada de pan integral con un poco de aceite de oliva.
-Media mañana: Un tentempié (sobre, barrita o snack) o una pieza de fruta.
-Comida: Una ración de pescado, carne o huevo + una ración de las verduras permitidas + una cucharada sopera de aceite de oliva. Infusión, té o café.
-Merienda:  Un tentempié (sobre, barrita o snack) o una pieza de fruta.
-Cena: Preparado dietético + una ración de las verduras permitidas + una cucharada sopera de aceite de oliva. Infusión, té o café.

-Fase o plan de estabilización:
-Desayuno: Infusión, té o café + un lácteo 0% materia grasa. Una rebanada de pan integral con un poco de aceite de oliva. Una loncha de pavo, jamón de bellota o cocido.
-Media mañana: Un tentempié (sobre, barrita, snack o galleta) o una pieza de fruta.
-Comida: Una ración de pescado, carne o huevo + una ración de las verduras permitidas + una cucharada sopera de aceite de oliva. Una vez por semana, pasta proteíca (está incluida en los productos de estos programas). Infusión, té o café.
-Merienda: Un tentempié (sobre, barrita, snack o galleta) o una pieza de fruta.
-Cena: Una ración de pescado, carne o huevo + una ración de las verduras permitidas + una cucharada sopera de aceite de oliva. Infusión, té o café.

Las pautas fijas
Para que estos métodos resulten efectivos, hay que introducir una serie de pautas fijas en las comidas habituales:

• Beber entre 1,5 y 2 litros de aguas diarias.
• La cantidad de los alimentos proteicos (carne, huevo o pescado) no debe superar los 200 gr. En el caso del pollo, el pavo y el conejo, hay que consumirlos desgrasados y sin piel.
• En cuanto a las verduras permitidas, se pueden consumir libremente todas las variedades de lechuga, envidia, berros, recula, canónigos, acelga, espinaca, brécol, col china, calabacín, pepinillos, pimiento verde, champiñones, rábanos, brotes de soja, hinojo, apio. Hay que limitar a los 150 gr en cada comida las siguientes: tomates (no cherry, ya que su contenido en carbohidratos es elevado), judías verdes, berenjena, pimiento rojo, espárragos verdes, col lombarda, col de Bruselas, coliflor y nabo.
• En cuanto a la pieza de fruta, es la equivalente a las siguientes cantidades: una manzana, una pera, un melocotón, una naranja, dos kivis, dos clementinas, dos ciruelas, tres albaricoques, 150 gr de melón y 150 gr de piña
• Utilizar sólo la cocción al vapor, a la plancha, al grill, al horno o en papillote.
• Para condimentar, recurrir a la sal, la pimienta, la mostaza, el ajo, las especias, el vinagre y el zumo de limón.
• Sustituir el azúcar por edulcorantes.

Este tipo de métodos están contraindicados en caso de enfermedad hepática, renal, insuficiencia cardiaca, accidentes cardiovasculares y cerebrales, arritmias, diabetes tipo I, hipertiroidismos, trastornos psicológicos y alimenticios (anorexia y bulimia). Están desaconsejados en niños, adolescentes en fase de crecimiento, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y personas mayores.

La Zona: otra opción “con supervisión”
Otra de las dietas (aunque sus artífices prefieren hablar de “forma de comer”) es la Dieta de la Zona, cuyos productos se encuentran en farmacias bajo la marca Enerzona.
La clave de este régimen está en combinar en una misma comida las proporciones adecuadas de los tres grupos de nutrientes esenciales: hidratos de carbono, grasas y proteínas.  Este es en esencia el postulado básico de este plan de alimentación, creado en Estados Unidos por el doctor Barry Sears, premio Nobel de Medicina en 1982. “La teoría en la que se basa esta dieta es la de mantener una respuesta hormonal equilibrada para evitar un proceso inflamatorio (la inflamación es una respuesta del organismo que se genera cuando hay un desequilibrio). Nuestro cuerpo tiene un mecanismo compensatorio ante la aparición de la inflamación, ya que produce unas hormonas, los eicosanoides, que tienen un efecto antiinflamatorio. La clave para mantener el bienestar está en conservar los eicosanoides dentro de una zona determinada, ya que son estas hormonas las que controlan la inflamación. De ahí el nombre de dieta de la Zona: se trata de mantener el proceso de inflamación lo más reducido posible  través de la ingesta de alimentos en las proporciones y cantidades adecuadas”, explica la doctora Nuria Escoda, experta en Nutrición y directora del Centro de Medicina Estética Escoda, en Barcelona.

La gama de productos  Enerzona es amplia (galletas, sopas, tentempiés, snack, complemento proteico) que pueden complementar el desayuno o alguna de las comidas o sustituir los tentempiés de media mañana y media tarde (las comidas principales del día deben hacerse con alimentos). El último lanzamiento ha sido la crema de verduras con toque de mozarella. Además, ofrece un suplemento de aceite de pescado para conseguir la dosis de ácidos grasos omega 3 adecuada.

Suplementos: los 10 magníficos
Los suplementos y complementos dietéticos son una excelente ayuda a la hora de “acelerar” la pérdida de peso o subsanar problemas tan frecuentes como el estreñimiento o la retención de líquidos. Entre todos ellos, destacan los productos basados en las plantas medicinales (fitoterapia). “Junto con las medidas habituales de modificación de hábitos alimentarios y una actividad física ligera, las plantas medicinales  ayudan de manera natural a cumplir la pauta marcada para rebajar los kilos de mas”, explica la doctora Mar Mira, experta en Nutrición y directora de la clínica Mira + Cueto, de Madrid. Según la experta, estos son los productos de fitoterapia más efectivos para adelgazar:
-Garcinia Cambogia.
-Sus propiedades: Es especialmente rica en ácido hidroxicítrico, un principio activo que reduce la conversión de hidratos de carbono en grasa y disminuye la apetencia por los dulces, por lo que es especialmente útil en personas con un sobrepeso debido a un consumo excesivo de azúcares.
-Su efecto: Reduce los depósitos grasos, frena la ingesta de azúcar.
-Té verde.
-Sus propiedades: Es un importante antioxidante natural. Facilita la eliminación renal de agua e incrementa la termogénesis (quema de grasas) inducida por los alimentos en un 40 por ciento, lo que supone aproximadamente un aumento del gasto energético total diario de un 4 por ciento (equivalente a 100-150 kcal).
-Su efecto: Diurético, aumenta al gasto energético.
-Chitosán:
-Sus propiedades: Se obtiene a partir de los caparazones de crustáceos. Los estudios realizados al respecto han demostrado su capacidad de retener hasta un 30 por ciento de la grasa contenida en los alimentos. Este mecanismo le permite realizar una doble acción: compensa los excesos alimentarios y favorece el proceso de adelgazamiento en caso de sobrepeso, obligando al organismo a utilizar las grasas de reserva, acelerando la lipólisis. En sus últimas presentaciones en farmacias se puede encontrar asociado a otro aliado del adelgazamiento, el cromo, que interviene en la regulación de los azúcares y grasas, potenciando el efecto del chitosan (Chitosan Extraforte, de Arkochim).
-Su efecto: Reduce la absorción de grasa
-Fucus:
-Sus propiedades: Es un tipo de fibra saciante, de naturaleza viscosa, que tiene la propiedad de captar agua e hincharse, dando lugar a un gel voluminoso que engloba los alimentos.  Es rico en minerales y oligoelementos como el yodo, que provoca un estímulo metabólico favoreciendo el gasto energético (las personas con problemas de tiroides deben consultar a su médico antes de ingerir este suplemento).
-Su efecto: Saciante, laxante, aumenta el gasto energético, reduce la absorción de grasa.
-Glucomanano:
-Sus propiedades: Al igual que el fucus, también es una fibra saciante. Su capacidad de captación de agua es excepcional:  un gramo de glucomanano puede captar hasta 200 gr de agua. Esto se traduce en una gran sensación de saciedad y una ralentización del vaciado estomacal.
-Su efecto: Saciante, laxante
-Cáscara sagrada.
-Sus propiedades: Tiene la propiedad de aumentar los movimientos peristálticos del intestino grueso y la secreción de agua, por lo que es una estupenda opción en los casos de estreñimiento. No conviene abusar de su consumo y utilizarla durante un periodo corto de tiempo, ya que puede irritar la mucosa intestinal.
-Su efecto: Fuerte laxante
-Alcachofa:
-Sus propiedades: Tiene un efecto depurativo sobre el hígado y el riñón. Favorece la digestión de las grasas, ayuda a reducir la cantidad de colesterol en sangre, contrarresta el estreñimiento  y tiene un efecto desintoxicante general, lo que favorece especialmente en los casos de retención de líquidos y celulitis.
-Su efecto: Desintoxicante, diurético
-Guaraná.
-Sus propiedades: La semilla del guaraná es la fuente vegetal más rica en cafeína. Aumenta el metabolismo celular, activando la combustión de grasas y estimulando la liberación de catecolaminas. ¿Resultado? El organismo quema más rápidamente la grasa corporal.
-Su efecto: Aumento del gasto energético, reducción de los depósitos grasos.
-Ortosifón:
-Sus propiedades: Esta planta es rica en sales de potasio, las cuales tienen una acción diurética, muy eficaz en los casos de retención de líquidos. También, y debido a su actividad drenante, favorece la eliminación de cálculos renales.
-Su efecto: Fuerte diurético
-Cola de caballo:
-Sus propiedades: Tiene una acción diurética muy suave . Es rica en sales silícicas, que le proporcionan un efecto remineralizante asociada a su actividad como diurético.
-Su efecto: Fuerte diurético.

Deportistas: necesidades especiales
La nutrición deportiva es una rama especializada en las necesidades de las personas que practican deportes intensos o de resistencia, y en ella, los suplementos alimenticios juegan también un papel importante. De hecho, tal y como explica Fernando Naclerio, director científico de la Cátedra de Nutrición Deportiva Nutrition Center-Universidad Europea de Madrid, la nutrición deportiva y los suplementos dietéticos son una de las áreas de investigación que más han crecido en el ámbito del deporte en los últimos años. “En la actualidad existe una innumerable gama de suplementos dietéticos utilizados por los deportistas  que se pueden dividir en cinco grandes ramas: complementos de la dieta natural, como vitaminas y minerales; los sustitutos de comida, entre los que se incluyen los preparados proteicos que se utilizan para reforzar la dieta; los suplementos de carácter estimulante, como la cafeína; los complementos que se emplean para mejorar los procesos de recuperación metabólica, como la creatina, que mejora la calidad del entrenamiento, o la carnitina, un antioxidante celular que mejora la recuperación; y, por último, los suplementos utilizados para mejorar la salud de los tejidos articulares”.